martes, 10 de agosto de 2021

 

Villafranca

 de la Sierra

y

La Ruta de los Molinos

Parte I

01/08/2021

Enlaces:   Presentación.   Rutas Kminado .   Otros Géneros.

PÁGINA EN PROCESO DE MONTAJE 


Dos buenas razones animan mi corazón: la primer es que doy inicio a una etapa más en mi querido blog, tras unos meses difíciles en general, pero en los que no quise hablar, un silencio frío y rígido sobre momentos que aun pudiendo decir, no quise escribir. Al fin, perdí el miedo o lo que fuera que me oprimía el pensar, para poder decir y describir, todo lo que vi, y romper el encierro de en voz baja tener que pensar.


La segunda razón, tiene que ver con arrojar luz a mi ignorancia, pues somos esclavos de la verdad, cuando esta se guarda. La luz de la historia no ilumina lo bastante para dejar ver lo grandes e interesantes que son los paisajes, si fuéramos capaces de mirar. Atrapados en la falta de datos y la desidia que: aliado con el tiempo, hacen mella en este momento y a la vez, nos hacen presa para no ser conscientes de lo que tenemos.

Jamm.










           Estamos en una población situada en el Valle del Corneja, en la falda de la vertiente norte de la Sierra de Villafranca. 






         
            Esta villa fue cabeza del más antiguo de los “cinco señoríos menores” del territorio abulense y aparece cartografiada en los primeros mapas de España. 



Mapa de España y Portugal hacia el 1739. H.A. Chatelain.


          Entonces comprendía su término actual, más la totalidad del de Navacepedilla de Corneja y parte de Casas del Puerto. Por su territorio transcurre el antiguo camino de herradura que une Piedrahita con Cuevas del Valle, cruzando Navalsauz; ruta natural de extraordinaria importancia para el desarrollo comercial y ganadero de la comarca, que permitió la apertura de la villa, la importación de materia prima y la salida de su producción al exterior. Dicho camino servía de ramal de la Cañada Real Leonesa Occidental, incorporándose a ella antes de atravesar el Puerto del Pico.

(wikipedia)



         Conocimos al alcalde; Francisco López Pérez, gran apasionado, enamorado de su origen y muy comprometido con su pueblo. Sabemos que es licenciado en Historia, y qué mejor ponente y más ideal para que sea él, el que nos cuente un poco lo que sabe de Villafranca. Estas palabras que están pasadas a papel, es la transcripción literal de un vídeo que hizo TV8 sobre Villafranca.

          Si alguien está interesado en ver el reportaje de TV8,  “Pincha aquí”, y si quieres leerlo y ver este reportaje sigue leyendo… 

Francisco López Pérez:


                 “El origen de Villafranca, se sitúa en la toma del río Tormes en 1035, y la toma de Toledo 1085. Se intenta repoblar esta zona del sur del Duero, para fijar la población y poder defender lo ya conquistado. Este pueblo fue adscrito a la familia de los Dávila, el origen está en Martín Muñoz, que con su cuadrilla fue uno de los repobladores y conquistadores de estas tierras y su nieto Esteban Domingo, “El Viejo”, en el año 1235, se le da el título de Villafranca en una Carta Puebla…

(Carta de Población, Privilegio de Población -en latín; "chartae populationis"- es la denominación por lo cual los reyes cristianos, señores laicos y eclesiásticos de la península ibérica otorgaban una serie de privilegios a grupos de población con el fin de obtener la repoblación de ciertas zonas de interés económico o estratégico durante la Reconquista. Constituyó la primera manifestación de derecho local aparecida durante dicho proceso.) 

…de Alfonso X El Sabio y se fijan lo que son los límites que comprenden la primitiva Villafranca. Esa misma Carta Puebla, crean una ordenanza municipal en el 1517, se fijan los usos y costumbres que ha habido en la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna.

        Fue junto con Piedrahita y un poco posterior Bonilla, los primeros pueblos que se crean en este Valle del Corneja. La población se asentó usando el cauce del Río Corneja y la creación de molinos; de hecho, la sierra que tiene al sur, se llama Serrota, que es una palabra derivada del vasco, de aquellas cuadrillas de conquistadores que vinieron por aquí, la llamaron “Sierra Errota” es decir Sierra de molinos

              ...el arroyo se llama Almaraz, palabra árabe que significa Encuentro y tiene que ver con la última población árabe que quedó en esta zona y la primera cristiana de la Reconquista...

    

       ...En el siglo XV aumentó la población, supuso la creación de entidades importantes, como la “Comunidad de Regantes", es la segunda más antigua de España, se ordena el funcionamiento de acequias, de canales para poder sembrar huertas. En un segundo momento, ya en el siglo XVII y XVIII, a raíz de un casamiento de los Señores Dávila con los Zúñiga de Béjar, se trae al pueblo la industria textil, que hizo crear lo que hoy es la plaza del pueblo y esos soportales...


....En esos años Villafranca tiene 1/8 de toda la producción industrial de textil de Ávila, la lana, los tintóreos, cualquier cosa que tuviera que ver con sayones, con cardar. Aunque ahora hablemos mucho de la globalización, ya entonces sucedió cierta globalización, se empieza a usar el algodón en los telares ingleses y eso termina con la industria textil en Villafranca, ocasionando cierto ocaso de lo que es la Villa.

         A finales del siglo XVIII y principios del XIX, contaba Villafranca con 700, 800 habitantes, más que la cercana Piedrahíta.

         Existen veintidós molinos entre Villafranca y Navacepedilla, la mayoría derruidos, pero nos hablan de un pasado de molienda, de riqueza, alguno de ellos eran batanes, para batanear la lana, o para batanear los tintóreos y podían pasar de batanes a molinos porque es fácil transformarlos.


            Una vez que nuestra ignorancia se despeja un poco, nos da cierta idea de lo que vamos a pisar, tierra con historias que nos hablan de días pasados en los sin duda fue esta, una gran zona, tanto por su importancia en la industria textil, como en molienda…

     ...cuentan los viejos: “ Había un ajetreo de carros y carretas por la Rivera, que era un no parar, –unos p´arriba y otros p´abajo, se cruzaban, es que había muchos molinos y "tos" trabajando…”


Es ahora cuando aparecemos los de…


       Hora de salir, acaecimos por estos lares, invitados por el antiguo boticario y la que manda. Gracias a ellos dos por la acogida, hospitalidad y lo bien que organizaron el día y por su trabajo, que sí supimos ver, pasamos una jornada para no olvidar en mucho tiempo. También agradecemos a Paco, como a Petri y a Antonio, su interés y amabilidad, así como su hospitalidad.

          Entramos en las antiguas escuelas que, por cierto, más tarde sabremos más de ello, donde nos estaba esperando la coordinadora de Centro de Interpretación, o Recepción de visitantes.

             Para abrir boca, unas nociones sobre la historia del pueblo y sus peculiaridades, palabras y relatos, que Paco anticipaba ya en su alocución…

   







             Un artista del pueblo, con piedras, tiene una verdadera exposición por todo el pueblo, “¡Chapeau!” por su iniciativa…





 "La contemplación"


              Nos habla del lugar donde viven, y posiblemente donde nacieron, y seguro donde sus restos quieran descansar, pero visto con todo el tiempo que les da su condición de veteranos, y por supuesto sin prisas, que ya no tienen. Todo el tiempo que les resta, es para contemplar y revivir otros tiempos, como los que hoy vamos nosotros a ver, para ellos, son buenos  recuerdos...

La Ruta de los Molinos

                Si empezáramos desde el mismo pueblo, podríamos visitar todos los molinos, que suman hasta veintidós; pero al no estar la mayoría en pie, decidimos empezar por el quinto, o algo así. 

Tomamos la carretera del puerto y comenzó la marcha…


Al poco rato, tomamos un desvío, por un camino…







Como puesto adrede, pues yo no me resisto…



¡Vamos, campeón…!






                  Buenas vistas, con el puerto de Villatoro al oeste, o como decimos en Ávila, “la bragueta de Villatoro”




             Paramos en frente de esta casa rural, y no por casualidad, al igual que coger el camino que nos trajo aquí…


                 El boticario, nos tenía una sorpresa en forma de información o curiosidad. Le escogimos a él  como guía por algo y no fue por casualidad, (bueno algo tiene que ver  que allí tiene una casa, no nos engañemos…)



Estábamos ante la casa que fue de Benjamín Palencia

           Benjamín Palencia Pérez. Fue un pintor e ilustrador español, fundador de la Escuela de Vallecas. En el amplio conjunto de su obra sobresale la poética del paisaje castellano definida por la generación del 98. Es uno de los principales artistas españoles del siglo XX y uno de los grandes artistas de la pintura española, pieza transformadora del paisajismo castellano y figura imprescindible del vanguardismo pictórico español del siglo XX. Su prolífera obra está formada por 600 pinturas y 10.000 dibujos.


          Fue pintor de los poetas de la generación del 27, autor del logo de “La Barraca” de Federico García Lorca, compañía de la que llegó a ser director artístico. En su trayectoria recibió numerosos premios y reconocimiento. 










      Todo un tesoro escondido y sin ningún cartel que lo indique…

...pero nosotros tenemos al boticario, sabio y culto…, si señor...

(..y mu´majooo..)






Volvemos a la carretera…

         Pronto, tras cruzar un puente, divisamos el que para nosotros es el primer molino en ver, que según el cartelito marca, sería el 5º…






Por cierto, la fuente daba un agua bien buena y fresquita…


Siguiente molino, pero este en un estado ruinoso…







Por detrás pudimos ver la acequia que hacía llegar el agua al molino…


Raúl ya empezaba a comportarse como Dios manda…, en su salsa, vamos…





               Paralelos al río Corneja y por camino, dábamos un paso tras otro disfrutando del clima y de las vistas. El camino, que en su día fue un trasiego de gentes y bestias con carga de grano y harina, hoy tan solo nos ofrecían el sonido del agua como sinfonía de la película que estábamos viviendo,  y no sabíamos muy bien, quién acompañaba a quién…




La ruta estaba bien, la sombra nos daba cobijo y frescor…





        La caminata se hace muy liviana y sobre todo agradable…

...las vistas son preciosas…











          No sabíamos muy bien lo que queríamos fotografiar, si era al molino o a su estado…: la intriga de cómo pudo ser, nos forzaba a intentar una toma desde qué se yo…

...para eso están los "profesionales"

 (…para perderse entre ruinas y follaje y salir marcados por las zarzas y ortigas…)





























      El río Corneja, tuvo que ser grande en su día, pero creemos entender que la falta de agua, también fue decisiva a la hora del abandono de los molinos. Esta garganta, da fe de ello, de las dimensiones del caudal que tendría en su momento…


      Además de molinos, también nos encontramos casas…







             La piedra cuadrada, en un primer momento nos pareció una pila o comedero, pero no, tenía forma, es solo una piedra con ganas de engañar a visitantes…




         Para ver el siguiente molino, había que cruzar el río…, nos podíamos mojar un poco, pero el mal, es solo un poco de agua…

cubre… ¡naaa…!

 





















         Luego, claro, había que regresar atravesando el río otra vez…, pero tenemos suerte, el boticario además practicó como ingeniero de caminos y enseguida lo arregló….










            Raúl escenifica lo que fue un “Dos Caballos” un coche furgoneta que fue arrastrado por una riada hasta este lugar, y ¡madre mía cómo lo dejó…!


Esto nos da una idea del caudal del río, pues estamos a una distancia considerable de lo que es la propia garganta, que se ve detrás de Raúl, allá abajo… y que llegó hasta ese punto…














          Con cuidado de no jugarnos el tipo, precipitándonos por alguna pared de estas, podíamos hacernos una idea de cómo pudo ser este molino…, y que ahora es solo escombro…








Este, está ya imparable…; en su salsa, vamos…




           Esto es por donde entra el agua al molino, procedente de una acequia; es de lanchas colocadas de forma piramidal, y que se va estrechando para que el agua coja presión  y poder mover la maquinaria…


         Nos asomamos a una puerta que estaba abierta, y descubrimos lo que yo veía como un gran tesoro, lo digo por su antigüedad y su función…, allí en medio de un montón de…, otras cosas, por decir algo…, había una dinamo...

          Sí, una dinamo; esto se usaba para generar electricidad, aprovechando la maquinaria de un molino, y así poder tener luz para trabajar de noche, alumbrados  sin coste ninguno…

       Según se puede leer, daba 120 voltios, 9 amperios a 1.400 revoluciones y 1 kilovatio de potencia…; toda una reliquia, que seguro todavía funciona…, es para exponerlo en un molino que sea visitable y comprobar su funcionamiento por correas, viendo encenderse una bombilla. 

En un viaje a Taramundi, visitamos un molino, bueno, un montón, que usaba esta tecnología y la demostración era una pasada…como nos muestran estas tres fotos...







            Este detalle, nos desvela la existencia de truchas por este río…, o que por lo menos las hubo…











         Este otro detalle, nos orienta donde se siembran las Judías del Barco… (pero es secreto, no comentar, ¡vale!)



Para ver el molino del boticario, hay que meterse por un camino, pero el camino está lleno de maleza y no es factible el paso… (el boticario, no es el nuestro, porque entonces sería muy visitable, vamos…)


¡Míralas, qué bonitas están…!










El Molino del Tío Alberto



          Alberto Jiménez Montenegro, nació el 6 de agosto de 1922 y murió el 27 de diciembre de 1999. A cargo del molino desde 1963, estuvo casado con Dolores Segovia Vergas con la que vivió aquí hasta años antes de su jubilación. Luego, durante más de 20 años, Alberto asumió la tarea ejemplar de cuidar el molino y enseñarlo a todos los visitantes. Alberto fue el último molinero del Corneja y el suyo el último molino. A su muerte pasó a propiedad de su esposa y sobrinos. 





          Más tarde fue cedido a la Diputación Provincial de Ávila, y esta delegó en una empresa privada…                                                                                                                                              



        Allí fuimos recibidos por un amable responsable a cargo del molino, quién nos lo mostró y explicó con todo tipo de detalle, cada parte de la maquinaria y la hizo funcionar, dando todo tipo de  información y poniendo nombre a cada pieza…










Nosotros mientras nos daban explicaciones sobre las canales y la entrada de agua al molino, queríamos verlo y retratarlo…


     



           Para entender mejor lo que vamos a ver, he transcrito literalmente del documental que mencionaba al principio, las explicaciones que daba una persona que se llama Sonsoles, recordando que Alberto fue vecino de sus padres, que junto con la animación de la persona que nos mostró el molino, intentaré que se comprenda mejor lo que nuestras mentes están viendo. Si quieres ver el vídeo de TV8,  “Pincha Aquí” y si pretendes seguir mi reportaje, sigue leyendo…


Sonsoles:

“…Como a unos 300 metros más arriba del río, existe una presa o pesquera, como un charquito donde nos bañábamos los lugareños, lo llamábamos “La Tejera”; esa era la presa del molino del Tío Alberto. El agua se trae por una acequia, que se llama “Cacera”, hasta esta pared...


           


          "...Por la altura que tiene la caída del agua, lo suelta a nivel del tejado...

    ...entra por un lanchado de granito, que tiene forma piramidal, con lo cual se estrecha la cavidad para que el agua coja presión y dé lugar a mover el “Rodezno” que está en el “Cárcavo” situado en el suelo del molino....

          ...el agua tiene el paso por debajo del suelo del molino, y sale por una boca muy estrecha que se llama “la Botana”, que es una pieza de acero que estrecha aún más la salida del agua, para que tenga la presión que necesita el rodezno para mover la maquinaria...


         El “Rodezno”, es el círculo metálico, que tiene unas pletinas en forma de radios, que es donde choca el agua para empujar y hacer que el rodero gire; y el “Cárcavo” es el hueco donde se aloja todo este entramado de ejes y hierros… 




      

 


 ...tiene una compuerta que se mueve desde aquí...



...esta es la llave del “Saetín” , que es la compuerta de la “Botana”
 . El agua incide sobre las palas que tiene el “Rodezno”... 
(las pletinas en forma de radios)


            ...y a su vez, hace girar el “Eje motor”, que viene desde abajo; es este hierro y hace mover a su vez, las piedras con un engranaje que tiene abajo...


           ...y con otro que tiene arriba, todo el sistema de poleas que da el movimiento a las distintas máquinas auxiliares del molino.

      ...Las piedras están cubiertas por “El Guardapolvo”, que es donde están las dos muelas...        




      (de camino vimos un guardapolvo sobre una pared, ¡lástima que se deteriore y no se pueda reutilizar…!)

            ...las dos muelas, una encima de la otra, “La Bajera y La Encimera o Volandera”; la bajera esta quieta, la que se mueve es la “Volandera".


        (decir, que en el vídeo no se nombra, que para afilar o marcar las ranuras de la "Volandera" - y eso sí que lo nombró el que nos enseñó el molino-, existe un elemento llamado “Cabria” que es una especie de grúa, en donde se encaja la piedra volandera, y se trasporta al “Cernedor” que está al lado de las muelas. Esta “Cabria” permite rotar la piedra para poder ponerla boca arriba, y proceder a su tratamiento; cerca existe una piedra de afilar los instrumentos con los que marcar la piedra volandera.)


 



        ...Alberto subía con el “Costal” y lo echaba en la “Tolva”...

       ...para caer más tarde en la “bandeja” y la pieza que se mueve es la “Cribilla” que se encarga de dar unos toques a la "bandeja", para estimular la caída del grano. Entrando el grano entre las piedras y así, hacer la molienda.


       Las máquinas auxiliares funcionan con un conjunto de distintas poleas. Estas son las “Cañoneras” son unas máquinas que lo que hacen es subir la harina al “Cedazo”, por aquí, estas tuberías que vemos…




        ...son como una especie de noria de agua, que interiormente es una “Cincha” (cinta) que gira por dentro, y anclada a la cincha, van una especie de vasitos que se llaman “Cangilones”. Una vez molida, lo que hace que la harina es que cae abajo, los cangilones lo que hacen es cargarse de ella y van subiendo para arriba y al llegar arriba de la cañoñera, lo sueltan por una tubería que cae al “Cedazo”, bajan vacíos y suben otra vez llenos."



Otras fotos sueltas…

        

      



 Si quieres ver como al activar la palanca o “Saetil” sale el agua por la “Botana” y mueve el “Rodezno”  PINCHA AQUÍ



        Nos queda por ver el resto de la casa. No es frecuente que en los molinos esté también la vivienda, este caso sí.



1 Molino; 2 Vivienda; 3 Establo; 4 Pocilga; 5 Cacera; 6Horno; 7 Calleja; 8 Río



   


      Me fije en esta piedra que, al ser larga, seguro que con agua es resbaladiza, bueno, para eso están trazadas las rayas, que va siendo hora de volver a señalarlas un poco, pues se han pulido por el uso, por el paso de la gente…



Los cartelitos, son un recurso para saber lo que estamos viendo…
















      Es curiosa la pila, en granito, nos aseguramos larga vida. Una salida de agua a la calle por medio de un orifíco, y se ve que más tarde se le instaló un grifo un poco mal situado, operativo con dificultad si está la ventana abierta. 





































Cuando el día sale estupendo, nos sentimos el triple de bien…


Pensamiento en voz baja:

         "Estoy seguro de que si volviera el Tío Alberto, se alegraría de ver que su molino no ha parado desde entonces. Pero es mejor engañarle y no decirle ni darle muchos detalles de su estado real, para que volviera al lecho a seguir descansando en paz.

Mi pregunta es:

       ¿Están los empleados del molino en condiciones laborales justas?

       ¿La rehabilitación es la correcta, está bien ambientada?

        Existen rumores, con fuentes fiables, de que los empleados llevan tiempo sin cobrar. 

       No estoy aquí, para analizar pormenores de este enredo, tan solo veo, y no sabría decir si la empresa contratada cumple con los requisitos, porque tendría que saber, que no lo sé, si la Diputación cumple también con lo pactado.

               ¿hasta qué punto la diputación es responsable de ello?

     Yo diría que bastante, no se puede entender que un puesto de trabajo derivado de una subcontrata de la Diputación, no se esté al día con los salarios de los trabajadores...

       ¿Es que siempre tienen pagar el pato los mismos? 

     ESTO NO TIENE NOMBRE. Bueno, ¡Qué sí lo tiene! Y lo sabemos todos...

       ...que no se ofendan los responsables, si les pitan los oídos, porque sin duda se lo merecen.


        La segunda pregunta, tiene como respuesta un NO rotundo. Para empezar, se han dejado caer, lo que eran las cuadras, sí, “dejado caer”, porque Alberto lo dejó en buen estado, eso se tenía que haber visto venir y no dejar que se cayera, y si cae, volverlo a levantar...

 ¡Qué vergüenza! 

        Si volviera Alberto..., seguro que su memoria se caería aplastando su corazón que fue inmenso, que vivió sus últimos días para cuidar y enseñar su molino, que es un orgullo de todo su pueblo.

       La ambientación referida a las luces, es de “Pepe Gotera Y Otilo.” ¿Unos plafones de diseño, del siglo XXI en un molino del siglo XVI, reciclado a principios del XX? ¿Es broma? Eso solo pasa en países de pandereta, como el nuestro. 

       Una reflexión al respecto indicaría la falta de interés, que se ha puesto en el molino, que se lo han tomado a chufla, para cubrir expediente y pasar de todo.


      Existen cables imitación a los antiguos de tela, y bombillas, aunque de led, imitación a las de filamento, y los plafones… también…


...basta con un plato de porcelana perforado y un casquillo...




       Y el cable o manguera que entra en el horno...

 ¿Eso está ambientado? 

¡Que vega Dios y lo vea!



      El molino es un reclamo para el pueblo de Villafranca y Navacepedilla. Por favor, que se lo dejen administrar ¡YA! a los ayuntamientos; basta ya de tanto descalabros en la memoria de Alberto. Es la solución. Estaría siempre apunto porque dejaría beneficio al pueblo; y es ese pueblo, el que lo gestionaría con miras siempre a que se encuentre en buen estado, lo primero...
 ¿Cómo un pueblo puede sentirse orgulloso de un molino que nunca estuvo en tan malas condiciones? 

      El Tío Alberto lloraría al ver que su molino se lo están dejando caer, gente que no lo siente como lo sentía él, y ahora su querido pueblo  que, compartía su orgullo, se avergüenza de la gestión, porque ven cómo se están haciendo las cosas y las cosas no se están haciendo bien.

    El daño no es solo para el molino, sino también para su pueblo.

        Alberto seguro está llorando allá donde esté, no se le ha respetado, o por lo menos a su legado y a su memoria."

Jamm.








      Nos despedimos del molino, camino al pueblo…

    



...pero con unas panorámicas camino abajo...





Bajamos al pueblo, tenemos que algo que ver antes del “papeo” …



Fin.

Parte I

Jamm.

















Villafranca

 de la Sierra

y

Los Secretos de la Villa

Parte II

01/08/2021

PÁGINA EN PROCESO DE MONTAJE 



Como siempre, el boticario nos guiaba por los laberintos que él pensaba son más interesantes, y la verdad es que acertó… las vistas y el camino, no podían ser mejores...















La Plaza de Toros






        Nos llevó a la plaza de toros, bueno, que fue en su día; hoy deja bastante que desear…

 ¡Lástima…!







               Este cartel, que ya pidiendo una restauración o sustitución, ¿Verdad? Nos indica que estamos ante una reliquia del siglo XIII...












        Según nos comentó Paco, el alcalde, esta plaza es la segunda más antigua de Castilla y León, después de la de Candelario en Béjar, y la novena de España. 


En este lugar debió ir el torreón del que tanto se habla…


         

 


        En esta parte, que supuestamente fue el torreón, estarían por entonces los chiqueros, por donde salían los toros…





Por esta otra puerta, que escenifica perfectamente Raúl, los toreros…



           Según Paco, obran en el ayuntamiento unos documentos que, estando el castillo en ruinas, hubo unos pleitos para que el "señor" no se quedase en el pueblo y el pueblo librarse del "señor", diez personas del pueblo, los ricos, decidieron comprar el castillo al "señor".



          De los restos de una fortaleza, en cuatro años entre el 1850 y 1854, levantaron la pared exterior de la cerca y montaron el graderío. Desmantelan lo que queda del torreón y en 1854 se pone en funcionamiento: es el primer año de una corrida de toros. 





             La mitad de la plaza tiene graderíos de sombra, usando todas las piedras antiguas que había; y la otra mitad es de sol, con piedras para poder estar de pie, o sentados en el suelo.








Se hicieron tres pequeñas puertas de entrada.

          La actividad fue sobre todo en los años 30, 40 y 50, del siglo XX. La última corrida de toros sucedió a primeros de los años 80, entrando en declive como se ve ahora, medio caída…


El pueblo está intentando adquirir la plaza, para declararla “Bien de Interés Cultural” y poder ponerla en funcionamiento como plaza de toros o como un sitio para poder celebrar cualquier evento cultural, no solo toros.


Según Ávilared, en 2012, actuó el violinista Ara Malikian













Las vistas desde lo alto de la plaza son muy interesantes…









             Al igual que este cartel, también se recuerda una poesía anónima que reza así:

Carletes dice a su madre:

-No llores ni tengas pena

Lo mismo que mato el toro

Termino la carrera.

 

Alejandro no tengas miedo

Cuando vayas a matar.

A la Virgen de la Capilla

Tu madre rezará.

 

Villalta, que es un torero

De las plazas de cartel,

Villafranca ha conseguido

Verlo en este rondel.






La Iglesia de 
Nuestra Señora de la Asunción 




Mi agradecimiento

 Para empezar esta alocución sobre la Iglesia, tengo que dar gracias de antemano a dos personas del pueblo. A Petri, por su amabilidad y hospitalidad, también por ese regalo, que va tener que ver mucho con los datos que refiero sobre la iglesia. Y Antonio Villegas, veterano donde los haya, "sabe más..., que no por diablo… diría el refrán, su sabiduría y sus recuerdos marcan toda una etapa de la vida de todo un pueblo, reciente para él porque guarda en su memoria todavía recuerdos que le afloran cuando nos lo cuenta, y que para los más jóvenes, serán historietas de las que no tendrán ni idea, y les sonarán lejanas en el tiempo. 


Las Iglesias están Vivas

Las iglesias de cualquier municipio, dicen un poco, sino toda la historia de un pueblo. Las iglesias, catedrales y demás expresiones religiosas como laicas, están vivas desde el momento que cada tiempo pasado deja una huella en cualquiera de sus puntos; se modifican de un momento a otro, se amplia, se cambian, se dejan unas por otras. Cada una de las circunstancias que puedan ocurrir en un pueblo, se verán reflejadas en su iglesia, por eso yo siempre creo que están vivas, haciendo historia. 



El origen:

      Cuando el dominio del Reino de Castilla quedó consolidado y la comunidad cristiana adquirió la primacía en la vida social y en el número de sus miembros, no podía omitirse ni por mucho tiempo posponerse la edificación de una iglesia.

      Se intuye la posibilidad de que hubiera una iglesia románica anterior a la actual. De ella perduraría el ábside semicircular... 




...de reminiscencia todavía románica en una época de arquitectura gótica. Sus muros están levantados con sillares de granito ligeramente rosado, de grano grueso, algunos con marcas de canteros.




       La iglesia es del siglo XV, se levantó en el mismo sitio que la anterior, y empezaba en la capilla de la “Pasión”...


        ...de la Virgen Dolorosa y el Cristo Yaciente.

             Es un Cristo con los brazos articulados, porque se utilizaba para el Descendimiento desde una cruz que ahora está en la tribuna, y mide unos tres metros... que junto con otras dos más pequeñas, representaban el Descendimiento hasta su urna, el día de Viernes Santo, hecho que en la actualidad no se hace y que solo los más veteranos lo recuerdan.



     
     


      La capilla es de finales del gótico, del gótico de terceletes, que es un gótico que se caracteriza, porque en el arco de crucería tiene más nervios y con un “Florón” en medio.

     Dichas imágenes se sacan en Semana Santa. 




     Porque aquí estaba la piedra bautismal, lo que quiere decir que se entraba por aquí a la iglesia…

     Pero que ahora la pila está situada en otro lugar, enfrente de la Virgen de la Capilla.

Por cierto, mi sorpresa fue, encontrar dentro de la pila un cuenco de cerámica. Pero para saber hay que preguntar; por lo visto la pila tiene fugas, y se puso un cuenco de cerámica, pero el paso del tiempo hizo que este, presentara un mal estado, entonces Petri, encargo uno a un artesano de Arenas de San Pedro y lo donó, sustituyendo al anterior; he aquí la incógnita resuelta…

 
  


 Lo primero que me encuentro al subir a la iglesia es la torre, que fue construida un siglo más tarde, más o menos, que la iglesia.


       Existen cinco huecos para alojar las campanas, más un sexto en el pequeño campanil-espadaña que esta sobre el tejado, para la “campana Señalera”...

         
      ...que anunciaría el comienzo de las misas, o para la campana del reloj, como lo fue más tarde, trasladada al nuevo reloj del ayuntamiento en el año 1928, repuesto en el nuevo edificio en 1995.



       Hoy tan solo hay tres campanas, dos a la cara norte y una al poniente, diferenciadas por el tamaño, tono y nombre:

“El Esquilín” llamado así por su forma de esquilón, por su peso menor y con un tono más agudo, que contrasta con las otras dos.

“La Calenda” aunque se la puede conocer también como la galenda, esta, tenía un toque especial en el inicio de los meses, toque que ahora ya no se usa.

“La Santa María” esta está dedicada a quien es titular de la parroquia.



La virgen de la Capilla

      Proviene, de una capilla de la que no es conocido su origen. La tradición dice; que la Virgen de la Capilla estaba en la capilla de palacio o fortaleza de los Señoras de la villa y Marqueses de las Navas, pero no hay mención a que los Señores fueran los patrocinadores de la ermita.

     ¿Dónde estuvo situada la ermita? Sin duda, separada del palacio, al que se unía con un pasadizo cubierto, para uso de quienes habitaban la residencia señorial. El nombre todavía actual de “huerta de la Capilla”, a pocos metros del coso taurino edificado en la misma meseta y con materiales del mismo palacio, es indicio de que allí estaba la ermita.

      (Del libro: Villafranca de la Sierra; aproximación a la historia religiosa de un pueblo; de Julián Blázquez Chamorro)


      Se trata de una imagen románica del XIII, de las llamadas Virgen trono, en la que la virgen es un mero mueble en el que reina Cristo...

  
     En dos piezas separadas que, en sus orígenes servía para que el "Niño" fuera mostrado en Navidad, en un pesebre.


La Tribuna

        La función de la tribuna podía ser doble: ampliar la capacidad del templo para las ocasiones de concurso de fieles, o como lugar propio del organista y los cantores, en otros tiempos en que ellos acaparaban la intervención musical del pueblo en cultos religiosos.

       Pero la afición a subir a la tribuna por parte de quienes no eran miembros del grupo de cantores se convertía en comportamientos menos devotos de lo deseable; allí era más fácil distraerse con conversaciones y distraer a los cantores. Por algo la mayoría de las tribunas han contado siempre con puerta y llave, para regular el acceso.



        Hubo un órgano, era en forma armario-alacena que todavía han conocido las penúltimas generaciones. Como la de Julián Blázquez Chamorro, un sacerdote nacido en ese pueblo y el cual escribió un libro que dejará para que los futuros moradores de Villafranca puedan consultar, pues está perfectamente bien documentado y redactado, con todo el cariño y devoción que se puede esperar de un paisano y religioso. Bien, pues de ese libro son la mayor parte de estas palabras que intento reflejar en este blog sobre la iglesia, como homenaje y referencia.

      Decir que el órgano lo construyó un maestro organista de Piedrahita en 1616, Juan Francisco Oracio, y que desgraciadamente ya no existe, no está.


El Púlpito

       El púlpito actual de la iglesia es tardío, de 1708. Sin duda vino a sustituir a su precedente, de estructura más modesta.

     Es netamente barroco en su traza, como correspondía al momento de su ejecución.


Retablo Mayor


     Es de estilo barroco del siglo XVII, no se ha hallado noticia alguna de autor, pagos o fechas referidas a ese retablo. En este mayor tenemos el documento gráfico de su dorado en 1690. Así se le en el mismo retablo, a lo largo de todo su banco o predela:

“por los bezinos de Villafranca se doró este retablo, siendo a onrra y gloria de dios. Año de 1690.”

Antonio me cuenta como era la labor de restauración, mientras podemos observar encima de él, la inscripción del dorado del retablo…


       Cubre el fondo de la capilla mayor, perfectamente adaptado a la forma cóncava del ábside, en su anchura, y altura de la bóveda, en su coronamiento.



      Decir, que como anunciaba al principio, es una iglesia viva; con el paso del tiempo el retablo, se llegó a ennegrecer y perdió su color original. 

      Es aquí donde entran dos personas del pueblo en escena, y aún a fecha de hoy siguen actuando con todo su cariño y devoción sobre la iglesia; como hace unos quince años, el estado del retablo dejaba mucho que desear, en el sentido de que había perdido su esplendor y colorido, la falta de presupuesto hizo que la imaginación y la dedicación de Antonio y Petri, a riesgo de sus propia integridad, y ahora explicaré el porqué, contrataron un restaurador para que les enseñara los trucos o pautas que ellos mismos llevarían a cabo para acechar dicha empresa, sirva como referencia, comparar el retablo mayor con los dos retablos laterales. 

     Tras colocar en el altar mayor un andamio, ellos dos con los conocimientos y el seguimiento del restaurador, con un algodón y a puñete, le devolvieron su esplendor, empleando entre los dos unas setecientas horas, con el consiguiente peligro, por tener los dos unas edades que disminuye un poco sus reflejos, para subirse a los andamios, decir que Antonio, los próximos como él dice, serán los noventa, y Petri es octogenaria. Por lo cual se tienen merecido, por lo menos una mención y reconocimiento por mi parte. Hoy son ellos dos, los que muestran con mucho orgullo la iglesia y nos cuentan detalles de cada cosa que existe allí, con una rigurosidad y precisión impresionante, y que más tarde haré mención de alguna.


     Los dos retablos laterales, tienen un origen incierto, se supone que provienen del Convento de Santo Domingo de Piedrahita, pero también hay razones para pensar que vinieran de Convento de San Pablo de las Navas, e incluso que fueron hechos para Villafranca. Decir seguro que son de estilo barroco y datan del siglo XVIII. Dedicados a Santo Domingo y el otro a San Vicente Ferrer.


      Dejada la capilla mayor, seguimos nuestra peregrinación por la nave de la iglesia. A un lado y a otro del comienzo de la nave, en el doble paramento que marca la mayor anchura de ella, al unirse con la capilla mayor.

Este fue dedicado al “Dulce Nombre de Jesús”          



Este está dedicado a “Nuestra Señora del Rosario”

       En ambos llega el barroco a su máximo esplendor decorativo: columnas salomónicas abrazadas por pámpanos de vid cargados de follaje…

… Bien pueden ser debidos a la misma mano y a un mismo proyecto, con mínimas variaciones en su ejecución.





Este retablo está dedicado al “Santísimo Cristo de la Salud”

Es claramente barroco, en toda su ejecución.


El retablo de San Roque…no sé por dónde puse su foto, pero es muy interesante… De momento le hago mención y cuando pueda volver a Villafranca, ¡foto!... es lo que hay…



La sacristía

           Bueno, más que una sacristía en sí, es un verdadero museo lleno de tesoros: para empezar el retablo. Que según refería Antonio, es el que estaba en la ermita de San Martín de Serrota. 


      Yo, que he andado por casi toda la Serrota, me quedé un poco descolocado, al no haberme percibido ningún sitio con cimentación u otra cosa semejante, donde pudiera haber existo algún tipo de manifestación de edificación alguna, esto me inquieta y tendré que investigar, esto tiene que aclararse buscando el sitio donde dicen que estuvo.





                                                      Nada más entrar, nos tropezamos con una mesa con un libro de canticos en latín, eso ya te da una idea de lo que vas a contemplar…

      

Retablo de San Martín

        Parece ser, que este retablo no fue proyectado para este lugar, sino para estar en la iglesia misma. También apunta que se hizo a petición de los patronos de la Capellanía que fundó Antonio Tello (1594), “alcalde que fue desta villa” por el deseo que expreso este.

       Según el libro de Julián Blázquez Chamorro, del que estoy sacando muchos datos; veo, que están en discordia con la sabiduría popular en algún punto, y me remito al apunte que hacía Antonio anteriormente. Este retablo según Julián Blázquez, estaba en el lugar donde ahora está el retablo de San Roque. 


      Es de estilo clásico, anterior al momento barroco, es muy rico en multitud de escenas que Julián apunta al protagonismo de la Stma. Virgen en su relación con Jesús niño.





      Pero que acoge a santos de devoción popular, que en el caso que nos encontramos es a San Martín.


      El cuadro de la sacristía que más me llamó la atención, fue una escena de comida, donde están representados unos invitados como San juan de la Cruz y San Pedro de Alcántara.


         Lo sorprendente es que en un mismo lugar se unen como en uno de sus delirios, delirios de Santa Teresa de Jesús, a Jesucristo dando un trozo de alimento a San Pedro de Alcántara, claro sorprendiendo a la Misma Santa Teresa. Aunque intervienen en escena otros elementos como un perro, y unas sirvientas que traen el alimento, no se identifica al que Julián llama el dueño, y al que está mirando el perro, en espera de alguna sobra o premio en forma de comida, y ocupa un lugar importante en el cuadro, pero se le puede catalogar como un cuadro sin desperdicio de espacio y de alusiones a las personas que allí se congregan, confluyendo un montón de sentimientos religiosos y personajes.


El "Tesoro" Parroquial

       Según sus posibilidades, cada iglesia ha cuidado de poseer su “tesoro”, para hacer más digno, incluso esplendoroso, el culto divino. Por “tesoro” de una iglesia se entiende el conjunto de objetos de metales preciosos destinados, en una u otra función, al culto religioso.


         Ocupan el primer lugar en la estimación los llamados “vasos sagrados”: cálices, copones, custodias, ánforas de óleos sacramentales…etc.




         Y en las iglesias no falta la Cruz Parroquial, que tiene valor de guion y emblema de la propia parroquia, por eso tiene especial relevancia entre sus alhajas.





        

       Y para terminar la visita a la sacristía, una curiosidad, entiendo la desconfianza de la iglesia hacia sus ingresos, en este caso de la cofradía a que les robaran su hucha. Pero de eso, a hacerla de piedra y grande…hay un trecho.


¡Anda! ¿Haber quién se atreve a llevarse esta hucha?




           El motivo original que nos dio paso a esta visita a Villafranca, fue mi interés por dos cuadros que hay en la iglesia y de ahí todo este rollo.

          El motivo es de un proyecto que tengo entre manos, hace ya un tiempo sobre el Monasterio del Risco, y que en la lectura del libro que llevo mencionando en este relato de Julián Blázquez, me confirma su origen, que estuvieron anteriormente en el Monasterio del Risco

Y los cuadros son estos:

Retrato de San Agustín fechado en 1636.

       Se trata de una buena copia del mismo motivo existente en la iglesia de la Purísima, de las monjas agustinas en Salamanca, pintado por el maestro José Rivera. Pero con la peculiaridad de que la copia presenta el retrato invertido, como si se hubiera hecho del original reflejado en un espejo. La fecha de 1636 inscrita en la copia nos hace reconocer que fue hecha en la vida del propio Ribera, fallecido en 1652.


        El otro lienzo es del santo agustino, Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia


      Según Julián Blázquez Chamorro y cito literalmente:

        “el origen de estos dos lienzos de tema agustino seguramente hay que relacionarlo con el convento agustino de esta Orden en el lugar de El Risco… Al salir de allí los frailes, por el decreto de expulsión de 1820, los objetos religiosos del convento fueron distribuidos por las iglesias de la comarca.” 

        Si bien hay que contarlo todo, Julián deja caer la posibilidad de que fueran traídos por los frailes agustinos que ejercieron como sacerdotes en Villafranca. Entiendo que barra para casa, pero es lógico pensar que su origen es más creíble es que fueran del Risco, por haber más referencias hacia ese sentido. También apuntaba Julián, la posibilidad de que los retablos que hay en el altar mayor, los retablos laterales, se hicieron para la iglesia de Villafranca, pero Paco, el alcalde, me confirmaba que sí, que vinieron del Convento de Santo Domingo de Piedrahita, entiendo el arraigo hacia su tierra, del antiguo sacerdote de origen en esta villa.