sábado, 20 de junio de 2026

MONASTERO DE SAN JERÓNIMO DE GUISANDO

 

PÁGINA EN PROCESO DE MONTAJE 

PRELIMINAR.

Hoy, después de mucho tiempo, inicio una nueva etapa en este blog, un después de un gran parón en él, en mis entradas a este blog, que sin duda marca un antes y ese después en mi tiempo, ese tiempo que ahora lo es todo, y de tan solo estar con la fijación de otro monasterio, que ha acaparado todo mi interés y tiempo. Esperaba esta visita hace mucho, al tener un gran parecido al otro monasterio que todavía me mantiene ocupado y parece ser que el tiempo y ese proyecto no conocen un fin cercano. Como comento ese gran parecido es el que me insistía en ver y sobre todo hacer un reportaje sobre él, y aquí está, que desglosaré según la visita y el recorrido que hicimos siempre guiados por un guía muy especial y que nos saturó de historia y datos súper interesantes.



Bienvenidos al Monasterio de san Jerónimo de Guisando

En la ladera del cerro de Guisando(1310m) se encentran las ruinas de uno de los tres primeros monasterios de la orden de San Jerónimo. En este monasterio data del siglo XIV. Comenzó a construirse en el año 1375, al lado de unas cuevas utilizadas por ermitaños a mediados del aquel siglo.

Actualmente se conservan las ruinas del monasterio, las ruinas de la iglesia, las cuevas y la ermita de San Miguel; así como los jardines románticos. Estos jardines son del siglo XIX y contienen arcos y columnas del monasterio. Pero detrás de estas ruinas hay mucha historia…

Antes de más introducción a la visita, decir que la información para la visita está en esta página https://www.monasteriodeguisando.es/

             La quedada para la visita se hizo en inmediaciones al aparcamiento de Toros de Guisando, allí se pueden sacar las entradas a los Toros y a la visita al monasterio, también allí, es la quedada y se nos dan las primeras explicaciones de lo que vamos a ver.




El lugar de quedar, tanto para sacar la entrada, que se puede hacer por internet también, como para reunir a todos los interesados en ir al monasterio, es este que, tiene su trocito de historia, que luego te contaré, también se puede ir en furgoneta lanzadera, o realizar el camino andando. Nosotros lo hicimos andando, hay como unos tres kilómetros con desnivel, una ruta liviana de una media hora, también existe la posibilidad de hacer una degustación de vinos y queso, pero si tienes interés en saber las distintas atracciones que ofrece el lugar consulta su página y te enterarás mejor, pues ofrecen desde conciertos de jazz a ver las estrellas, y por la tarde el atardecer también es un atractivo. Pero, en fin, yo hablo de lo que conozco y de lo que vi.

El recinto de donde están los famosos toros de Guisando, en la quedada, es el lugar que como bien dice una inscripción que mandó hacer la marquesa de Castañiza, y que reza “FUE JURADA DOÑA ISABEL LA CATÓLICA POR PRINCESA Y LEGITIMA HEREDERA DE LOS REINOS DE CASTILLA Y LEÓN EL 19 DE SEPTIEMBRE DE 1468”

(foto del tríptico informativo de la visita a los Toros de Guisando)

Esto viene a cuento porque, porque este sitio pasaría a ser un símbolo para la constitución del futuro reino de España pués, en el reinado de Enrique IV, también llamado el “impotente” y que tenía una hija de dudosa procedencia, a la que llamaban la Beltrraneja, pues se decía que era hija de su segunda esposa Juana de Portugal, pero la nobleza no la aceptó como hija legitima y biológica del rey, al cual se le acusó de obligar a su mujer a tener un hijo con Beltrán de la Cueva, pues había sospechas sobre su impotencia, de ahí su apodo de la Beltraneja. Bueno todo esto viene a cuento cuando en 1468, Enrique IV e Isabel la Católica firmaron el acuerdo TRATADO DE TOROSDE GUISANDO, por el que Enrique declaraba heredera a Isabel, y aplacaría una sublevación de parte de la nobleza, y eso pasó justo allí, en los Toros de Guisando.



Aparcamos los coches a los lados del camino, dejando este libre, y desde allí empezamos a andar…


Un apunte personal:

Antes de seguir más, tengo que hacer un inciso para hablar de una cosa que no se nos relató en toda la visita, y es el porqué de ese monasterio. los monasterios no nacen como las setas, sino que se necesita una inversión importante de dinero, y en consecuencia eso siempre se hacia con intenciones de recuperar esa inversión, y esto que digo es de mi cosecha y fruto de mi mala baba. 

Como todo parece indicar hubo un paso de la edad de piedra muy importante por los alrededores, eso nos da un dato del verdadero porqué de sus intenciones al hacer un monasterio, porque yo, como es sabido por los que me conocen, no doy puntada sin hilo.



La localización de cuevas es consecuencia de un posible asentamiento primitivo, de tal magnitud, que llegaron a esculpir unas escaleras en roca madre hacia una ermita de peregrinación del momento, por los habitantes de la zona. Esa es la primera indicación de que la implantación de un monasterio, que no se daba por casualidad, sino que se trataba de suplantar esa deidad de tipo pagana y cristianizar el lugar, por decirlo de otro modo, como relato en mi trabajo que precede a este manifiesto, que no era ni más ni menos que la existencia de una deidad pagana asociado a un lugar.



Otra cuestión son las grandes vías de paso de personas y ganados, es decir, un camino importante como el que marcaban los pueblos Vetones con verracos, en este caso con los Toros llamados de Guisando, 

                       (Imágen sacada del tríptico de la visita a esos toros)

que no es más que una expresión de un lugar dedicado a un ganado en particular como eran las vacas, pero por toros de piedra, aunque es una teoría, que esos verracos tuvieran ese significado, se acierta bastante a esta manifestación en este lugar en concreto, que representaban esos  verracos, porque en verdad, verraco son los cerdos, pero se asocia ese nombre a toda esa manifestación de imágenes zoomorfas generalizando sin determinar la clase de animales que representan. 

Porque como dice en ese tríptico informativo, por aquí pasaban muchos caminos que hubo desde la prehistoria para comunicar distintas zonas a través de los pasos naturales. ya en época romana, sobre todo desde el siglo I de nuestra era, el camino era ya una ruta de comunicación, esencial ligada al trasiego de las gentes de norte a sur y viceversa. En la edad media se convertirá en la Cañada Real Leonesa Oriental, albergando una venta que en 1468 sería el escenario de un trascendental hecho histórico.





        Lo que está muy claro es que se asocian a lugares por donde pasaban o pastaban esas vacas, en este caso, como se asocian los verracos localizados en la parte inferior de los cubos de la muralla de Ávila, en la puerta de San Vicente.

Como muestran estas imágenes del Diario de Ávila en su complemento El Argonauta, de fecha de 28 de junio de 2003.


Que están representados dos cerdos en cada una de las bases de ambos cubos que forman ese arco de entrada a la ciudad, y es porque por ahí se supone que había un paso de ganado de esa clase porcina, que iba de norte a sur pasando por esa puerta, que en origen fue Vetona y como así lo demuestran  los restos de muralla hallada en los aledaños del arco de San Vicente.

Otra cosa a tener en cuenta es que haya agua, al estar en una vertiente de un cerro, que lleva el m ismo nombre que el monasterio, existen fuentes y manantiales que sustentan esa necesidad del liquido elemento, como demuestra la que em principio fue una piscina para la marquesa y en este momento es un estanque, es primordial el agua para el levantamiento de una construcción de tal magnitud.

Otra particularidad, o prioridad de implantar un monasterio, era la de acaparar una actividad económica, como era en este caso la explotación ganadera

                                                 Imágenes de la actualidad de ganado en la zona

y la necesidad de hacerse con esa actividad, o controlar ese paso de ganados y de personal, para su su estripto control, aunque no tenga nada que demuestre lo que digo, me atengo a los puntos de inicios de esa actividad que a día de hoy sigue en activo. Con lo cual se dan cuatro, de las cuatro reglas que yo veo que son necesarias para la implantación de un cenobio como este; 1º cristianizar una deidad pagana, 2º una gran vía de paso, 3ºuna actividad económica, 4º existencia de agua. Este monasterio tiene todo un completo, las cuatro reglas se manifiestan perfectamente en este caso.


Al llegar al lugar, bueno, al primer lugar donde recibimos las primeras nociones de donde estábamos…




       Nos contaba que por el lugar existían varias cuevas de las que luego hablaremos, al mismo tempo que nos hablaba de la diversidad de plantas, sobre todo de clases de árboles, que había en el lugar...







           Continuamos andando hasta llegar al primer lugar de lo que fue el monasterio, concretamente la entrada

 


... en el que nos explicaban, que la marquesa de Castañiza, había mandado sacar unos arcos de piedra del un claustro del monasterio, para ponerlos en el jardín, y nos descifró lo que ponía en cada dintel de cada arco..






        Nos muestra una peana con un escudo, que no recuerdo muy bien, pero venía en una parte el escudo de los Dávila de trece roeles, con lo cual eran del marquesado de las Navas del Marqués y de Villafranca de la Sierra.




           La visita no tiene desperdicio, mires para donde mires, siempre hay algo que ver...




           Al poco paramos en un estanque, que según nos comentó, esto había sido una piscina mandad hacer por la Marquesa de Castañiza, y que lo habían convertido en un estanque, que estaba lleno de peces de colores...







         Él seguía sin parar de dar datos, mejor que una enciclopedia, era asombroso lo que sabía y nos contaba... 







... y seguía contando...














            Esta es la piedra central o dovela, que cierra la parte superior de un arco en la arquitectura gótica llamada clave, o clave de arco...




       Aquí, nos muestra un claustro, para contarnos de donde son algunas piedras que luego veremos


             Las piedras que hay en la base de la fachada , son parte de los arcos del claustro que nos mostraba en la table



        

         Nos cantaba que las piedras que había en el suelo estaban numeradas, y que esa numeración correspondía a enterramiento de un monje, a forma de lápida, y que se los identificaban por números, que habían contado un número alto, que no me acuerdo muy bien de ellos, y que tenían identificados una tercera parte.







     Con su canalización para el agua...


Aquí nos descifró lo que ponía, pero como si quiere contarnos una milonga, no descifravamos nada...


Camilabamos hacia la iglesia





             La verdad, es que la vegetación se había apoderado del lugar, pero se podía adivinar lo grande de su esplendor en épocas pasadas...




              Nos situaba, las cosas en su lugar y nos informaba también, de que el coro se quemó cuando las fuerzas napoleónicas estuvieron por aquí y lo quemaron cuando se fueron, pero que el coro que nos muestra en la table, es el coro que donaron a la iglesia de San Antolín en Medina del Campo y que todavía se conserva, porque el que hicieron nuevo, ese si que se quemó





            Este debía de ser alguna viga quemada que conservan para mostrar a la gente...






           Este es el primer claustro que nos detallaba con toda clase de pequeñas osas.. 





Pasamos a lo que fueran las cocinas del la marquesa





         
Posteriormente, salimos al segundo claustro, donde divisabamos la ermita, que más tarde vamos a ver..


Nos iba mostrando en fotos de reconstrucción del monasterio, cómo pudo ser el claustro en cuestión.

              Mientras nos seguía enseñando cosas, nos relataba que la puerta que está a la derecha de la foto, que ahí estaba uno de los aros que la marquesa poso en el jardín, y que justo debajo de esa puerta, existía enterrado un monje cuya lápida se mostraba en la pared de al lado, casi cubierta por la vegetación...



  

    la verdad, es que cuesta imaginar que aquí hubo un claustro...