Monasterio del
Risco
El Reportaje...
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Introducción
Bienvenidos a una osadía y un reto personal, en el que mi cabeza intenta navegar en el espacio-tiempo de esta manera tan extensa y profunda. Es una licencia que me he tomado yo, siendo un pobre observador con una alma inquieta que se muere o revienta, si no muestro mis averiguaciones sobre un cenobio del cual queda muy poco.
Puede que no sea yo el más indicado para hablar del Monasterio del Risco, pero eso no me preocupa tanto como su deterioro y su mal estado en general, así como su desconocimiento en profundidad del monasterio, basándose tan solo en la tradición oral y religiosa, que para mí no es la más adecuada y real.
La osadía con la que afronto este reportaje, es cosa de llevar mucho tiempo intentando hablar de ello, y al no encontrar una forma o un soporte adecuado para tal propósito, me decanté por la forma en la que me creo un poco más suelto.
Durante ese mucho tiempo, que me ha recorrido por la cabeza este pensamiento, he recopilado datos y fotos, y el suficiente coraje, como para emprender esta acción. No dejaré pasar una oportunidad como esta, de querer intentar hacer una labor informativa y de opinión, para alzar una mano en pro de su recuperación, lo cual mi rebeldía y mi osadía, así me lo pide.
Entiendo todo lo que ya se ha escrito sobre el monasterio, y se han dado datos sobre sus inicios, como José María Hernández Escorial, en su último y póstumo libro “Villatoro Historias, leyendas y cuentos”, en el que yo colaboré con alguna foto, además de sus cuadernos populares "Los Papeles de Villator" que confeccionó, y repartió gratuitamente por toda la comarca de una manera desinteresada y altruista, y al que le dedica un ejemplar, en su número 29 (Aparición y milagros de Nuestra Señora del Risco) en julio del 2000. Dámaso Barranco también menciona y hace un buen reportaje en su libro “Una aproximación histórica a dos comunidades de la villa y tierra abulenses (la episcopal Bonilla y la señorial Villatoro)” y en su libro “Monasterio Agustino de Nuestra Señora del Risco Amavida –Ávila 1525-1836)” al cual le dedica toda su atención y recoge datos muy significativos a la hora de saber algo más sobre su construcción, además de hacer un buen recorrido sobre toda su historia. Por lo cual mi trabajo, lo enfoco a leer entre líneas sobre todo lo que he podido encontrar sobre él, en los escritos que, relacionados con el monasterio y sus personajes directamente o indirectamente yo, he creído conveniente mencionar por encontrar algún tipo de relación con mis interpretaciones. Quisiera que este reportaje se entienda como el “salseo” o una forma de verlo lo mismo que ya se ha dicho, pero con los ojos de un ateo, agnóstico y persona con mala baba la hora de decir cosas que ya se han dicho, pero es como yo las entiendo.
Intento relacionar esos tiempos que van desde la llegada de los musulmanes en el 711, y hasta el 1836, donde sus acontecimientos se explican por si solos, si nos paramos a hacer una interpretación fuera de complejos religiosos o políticos. Quisiera no ofender si el tratamiento que doy a este reportaje puede levantar ampollas sobre las esas creencias religiosas que la tradición y la educación que se ha recibido no es la misma que yo comulgo. También entiendo que explicar esto a personas dichas en la materia, como historiadores o arqueólogos u otros que tengan conocimientos sobre el tema, entiendo que a ellos les suene a tontería, o que se sobreentiende, y que ellos ya contemplan y lo pueden ver irrelevante, por eso mismo y con el permiso de estos últimos, este relato pretende explicar de una manera sin contaminaciones religiosas ni tradicionales las cosas como yo las he llegado a comprender, dirigidas a esas otras personas, sobre todo moradores del lugares próximos al monasterio y por lo tanto vecinos. Con este motivo recojo esos textos y los intercalo con lo que son las pruebas para mí de una historia que es diferente, aportando otros datos, que me reafirmen en esta especie de tesis. Intento reflejar el medievo con sus tropelías, guerras e intereses y acontecimientos con sus entresijos de la forma que entiendo yo este periodo.
Hice un primer manuscrito, con el trabajo de un joven estudiante de arte y del cual saqué un primer proyecto y una línea que seguir. Fue más adelante que pude encontrar información un poco más particular a su historia, llegué a los “Papeles de Villatoro”, y con ello a una persona.
El momento en el que me tomo en serio este trabajo, es cuando tomo contacto con José María Hernández Escorial, que significó para mí, algo más que un aliento, a la vez que me abría los ojos ante tal empeño, aunque la realidad es, que él fue quién influyo en mi determinación de seguir adelante. Yo muy humilde, le confesé de como yo, que no tenía la suficiente preparación académica, ni soltura en esto de escribir, ¿Cómo podía emprender dicho proyecto?. José María me enseñó y me dejó ver que, no importaba lo que pensasen algunos, tanto si te conocían, como, si no te conocían, lo importante era lo que yo creyera. El proyecto José María lo veía bien, pues era una manera de interpretar la historia, una historia que se podía contar de muchas formas, y la mía era una de ellas, por lo que me apoyaba en todo momento.
José María con varias publicaciones y, sobre todo, con la revista de “Los papeles de Villatoro” me dejó claro que había que luchar por la historia y que el contarla no era fácil y sí costosa, él me confesó, que la conclusión que sacó, era que nadie era profeta en su tierra, y que tampoco nadie le agradecería ese trabajo como uno esperaría, aunque fuera muy poco, lo que uno espera. Pero la ilusión, con la que él me contaba batallitas del monasterio, así como de Villatoro, esa ilusión que ponía en todos los relatos, es lo que le hizo seguir adelante y es lo que él me trataba de decir.
Sim poder conocerle en persona, pues su enfermedad no le permitía ya desplazarse con normalidad a Villatoro. Un buen día, me pasaron su teléfono y fueron tantas las charlas y las horas de hablar con él por teléfono, las que me dieron más ganas y me mantenían a flote con el ánimo arriba puesto en el proyecto. Encontré un mentor y una buena persona y sobre todo un amigo al que le podía contar mi vida, pero lo que vi en él, es que era un hombre sabio, en historia como en la vida en general. Era tanto lo que me contaba, que yo lo pondría todo en mi proyecto, pero no me daba tiempo de tomar nota, no daba abasto en tomar apuntes, por lo cual opté por grabar todas las conversaciones.
Me introdujo en un mundo desconocido para mí, en la verdadera investigación, de él tome aliento en forma de mensaje, sobre los verdaderos motivos de la construcción del monasterio, como de su olvido. Me hizo ver que había otra forma de contar las cosas, no soy científico, ni historiador, pero si inquieto, y tenía un mensaje, en forma de relato.
Vi una forma de contar la historia, ya sé que fueron otros los investigadores, los que habían averiguado cosa y datos. Pero yo una manera de unirlo en forma ilustrada, donde las fotos y el texto tuvieran la misma importancia, a la vez que alguna reflexión.
Mi pretensión, es hacer un libro para la gente del pueblo, y con menos carga científica, aunque con el suficiente texto como para dar como verosímil el proyecto. Era el pueblo y los actuales moradores, los que tenían que sacar pecho de su tierra, y en realidad son los verdaderos propietarios de una historia que los une a su sitio de nacimiento, una tierra con historia, con su historia, y explicarlos su verdadero legado de la forma que la gente más corriente la entienda y la posea, no dando por sabido cosas que no tienen que saber, explicando detalles que les son ajenos por ignorar muchos conceptos y palabrerío específico de historiadores y cultos en la materia. Ellos, los moradores de todo el contorno, cuando hablen del Risco, tienen que saber a qué se refieren, y no solamente, a saber que allí pasó algo y que unas ruinas dicen cosas que ellos desconocen, tiene que sentirse propietarios, tanto su territorio, como su legado.
Agradezco a José María Hernández Escorial, ese empujón y su colaboración, así como su afecto y cariño a un desconocido, y por creer más aún en mi proyecto que yo mismo. Le dedico a él y a su memoria, este escrito, este libro, o puede que solo sea un montón de líneas puestas en la red. Decir en alto, que le llevaré siempre en mi recuerdo. Que este proyecto, al igual que su último libro, en el que yo colaboré con fotos y que él me agradeció y me dedico un ejemplar y que guardo con todo cariño del mundo y orgulloso de sentirme presente en su última obra, sea una unión inmaterial que el tiempo y que las circunstancias mantienen siempre en mi corazón y en mi memoria.
Jamm.
PRELIMINAR:
Para poder opinar de una cosa hay que conocerla, y por lo tanto hacer una visita al monasterio, pero antes unos consejos:
Comentar y advertir simplemente, que la visita a este lugar conlleva un riesgo considerable. Son varios los peligros que encierra este lugar, el primero pudiera ser los posibles desprendimientos o derrumbes.
Debemos medir muy bien cada paso y mirar siempre para arriba y pensar en el riesgo que corremos.
Si nos fijamos en esta foto (2008), concretamente en el circulito rojo, veremos un nervio que fue parte de un arco.
Esta otra foto ya no está, en el 2011 la vi en el suelo por primera vez, aunque la foto es reciente. Este es el peligro al que yo me refiero, que el día que pasó esto, no había nadie debajo.
Otro gran riesgo, es el de precipitarse o caerse, por cualquiera de los sitios que estén en una parte más elevada.
En especial, al subir a la torre, pues hay una parte que está desmontada y existe el peligro de derrumbe también.
También, tenemos que tener cuidado con una desafortunada caída al vacío, al interior de la iglesia.
Otro riesgo importante, son las torceduras y esguinces de pie, ya que se pisa sobre escombros y toda clase de maleza…
Estos consejos que ahora son tan necesarios, son la clave para hacer una inversión en asegurar el lugar, que sería el primer paso a su rehabilitación…
Agradezco a todas las personas que aparecen en las fotos, por su colaboración y su interés en el proyecto.
Capítulo I
1. Situación geográfica:
1.1. Situación Geográfica
El convento se ubica en el conocido como Valle de Amblés, al Noroeste de la población abulense de Amavida, término municipal al que pertenece desde el año 2005. Desde su ubicación, es posible divisar los sistemas geográficos de la Sierra de la Paramera al sur…
…la Sierra de
Ávila al norte…
…y
la Serrota
al oeste...
El cenobio se levantó en un lugar estratégico que, tiempos atrás, actuaba como punto de encuentro entre tres caminos que partían desde las localidades de Villatoro, Vadillo de la Sierra y Amavida.
Sus coordenadas son:
005º05’35.77” O
040º35’29” N
A una altitud de 1.556
msnm
(Vistas recogidas desde la Serrota.)
La verdad es que puede pasar desapercibido el monasterio, si no sabes de su existencia…
Existen muchas maneras de llegar a él; desde el alto de Vadillo de la Sierra, desde Amavida, desde la Ermita de las Fuentes…y un largo etc.
En una piedra hay marcada una flecha indicando e inicio del camino.
Siguiendo el camino, nos llevará a una valla que hay que sortear como se pueda pues no hay portera, luego tomaremos camino en dirección sur y un poco al este…
En poco más de veinte minutos se llega al monasterio.
1.2 Petroglifos:
Existen unas marcas en las rocas, cerca de las
ruinas del monasterio, que no dejan indiferente a nadie, pues las señales son
identificativas y a la vez no se sabe realmente que significan, pero existen
varias hipótesis, son llamados petroglifos.
“… El término
proviene del griego petra que
significa piedra, y glýphcin que
significa tallar, grabar o cincelar.
Los petroglifos son
registros de la actividad humana, diseños simbólicos, en forma grabados
esculpidos en roca. Hay grabados rupestres de la época del periodo neolítico
(10000-3000 AC).
Las clases de petroglifos son muy variadas; -figuras antropomorfas(Humanas), figuras zoomorfas (Animales) y figuras geométricas. Dentro de las figuras geométricas existen varios tipos; espirales circulares y cuadradas, círculos concéntricos, hileras de puntos, caras triangulares, cuadradas y circulares, figuras antropomorfas, cuadrados con divisiones, meandros o líneas curvas.” (https://www.significados.com/petroglifo/)
Recordemos que, en una de las entradas de este blog, sobre Los alrededores de Muñochas, nos encontramos con la piedra “La Peña de Fuente Lucía” Es un conjunto de dos escenarios que distan pocos metros, en un primer lugar está la piedra de las Cruces y un poco más allá, la fuente Lucía. Pero noes la única representación de de este tipo de rocas con supuestas líneas verticales, también y solo nombrarla, la Piedra de las Cien cruces que hay en un lugar cercano a Navalmoral de la sierra.
A continuación, el arqueólogo Jesús Caballero dedica unos apuntes a este blogs, para orientarnos de que estamos viendo.
“La implantación y difusión del cristianismo como religión oficial del imperio en el Siglo IV debía acabar con los viejos rituales que, tan arraigados entre la población como incompatibles con la nueva doctrina, serán considerados supersticiones paganas. Fue preocupación prioritaria combatir tales creencias y ritos, condenándolos y adaptándolos a la doctrina cristiana. Así va constando en los sucesivos concilios celebrados entre el Siglo IV y VII, condenándose reiteradamente estas prácticas, con una insistencia que evidencia que no se alcanzaba el objetivo deseado; en otras ocasiones se recomienda la cristianización física, insculpiendo cruces sobre los monumentos paganos. Un ejemplo de este intento de cristianización es la Peña de Fuente Lucía.”
Distinguir
perfectamente una serie de trazados en toda la piedra, según Jesús, los
grabados en línea recta y casi verticales, corresponderían a un pasado
“Calcolítico”
La Edad del Cobre, también llamada Calcilítico (del griego jalkós “cobre” y lithos “piedra”) es un periodo de la prehistoria ubicado entre el Neolítico (Nueva edad de la Piedra) y la edad del Bronce.
El cobre fue uno de los primeros metales que usó el hombre, utilizándolo inicialmente en su estado natural, el cobre nativo, ya que desconocía los mecanismos por los cuales se podía fundir el mineral. ( Wikipedia)
1.3 Petroglifos del Monasterio del Risco
Dos círculos,
uno de ellos es el doble que el otro que podrían representar al sol y la luna,
interpretación que vendría abalada por estar orientados hacia el Risco del Sol,
pico situado al otro lado del Valle Amblés, separados por un triángulo equilátero
como representación de un monte. O bien referirse al Misterio de la Trinidad, basándonos
en la relación que tuvieron los R.P Trinitarios de Arévalo quienes acudían a
Vadillo de la Sierra y Villanueva del Campillo para recaudar fondos y
aplicarlos a la redención de los cautivos desde comienzos del siglo XIII, iniciándose
de esta forma la devoción a la Virgen Dolorosa, aunque no fue hasta mediados
del XIV en el que en esta localidad se constituye una comunidad denominada
Congregación de Ermitaños, vinculada a la dominante realeza. (Villatoro
Historia, Leyendas y Cuentos. José María Hernández Escorial)
Hay quien ha afirmado que se podría tratar de una representación de la constelación de Tauro.
Taouro o Taurus (símbolo Ŏ Unicode Ŏ) es una constelación zodiacal; su nombre en latín es Tauros y en español Toro. Destaca en el cielo invernal, entre Aries al oeste y Géminis al este. Al norte se encuentran Perseo y Auriga; al sureste Orión, y al suroeste Eridanus y Cetus.
Sin embargo, parece más acertada la teoría que afirma que las formas están orientadas hacia el llamado Risco del Sol, un pico situado al otro lado del Valle de Amblés, en la Sierra de la Paramera.
Pero no es el único petroglifo, o por lo menos no es el único grabado con una forma circular, que existe en los alrededores.
Encima de la piedra que da nombre a todo el monasterio, existe una piedra suelta y de gran tamaño, en donde está un círculo grabado del mismo tamaño que el existente en el anterior petroglifo.
Y que pasa desapercibido por estar localizado en una altura que encierra una seria amenaza de poder precipitarnos, con lo cual debemos de tener mucho cuidado si queremos verlo.
2. Contexto Histórico.
El contexto es necesario para entender y comprender el momento histórico, en el que se desenvuelven los acontecimientos y se levantó el monasterio. No vale mencionar tan solo el tiempo exacto en el que ocurrieron dichos acontecimientos, donde una aparición divina, hizo que se levantara tal complejo, como es ese enorme monasterio.
Las cosas no ocurrieron por casualidad, las casualidades son en este tiempo una explicación que perece convencer, incluso hasta en nuestros días, siempre tememos que ver más allá de lo que nos han puesto delante de la vista, que no es más que una excusa para un interés religioso que no corresponde a la realidad, eso es muy burdo y no es nada creíble en esto tiempos de donde la historia, se aprende de una manera distinta , en la que los hechos no son los que nos han querido enseñar, sino, que algunos legados tradicionales es parte de una gran mentira, transmitida por tiempo, en forma de esa tradición oral, con connotaciones muy religiosas del poder del momento, como son iglesia y nobleza, que casi siempre se unen, y unían en un mismo interés, y que afloran en estos días, con la simpleza de otros tiempos, que no son los de hoy, sino, son de años en los que no se podía pensar, ni desviarte de una línea, pero esos tiempos, ya han pasado, porque eran esos, otros tiempos, donde la iglesia hacía su magia para seguir teniendo clientela y definitivamente, pasta y poder.
2.1 La conquista cristiana, sobre el musulmán.
Nos tenemos que remontar a la llegada de los musulmanes, para entender que es en ese tiempo, cuando se inicia el momento de concienciación sobre el cristianismo y su necesidad de difundirlo. Pero primero debemos saber cómo los musulmanes entraron en la península y el porqué de su derrota, o más bien de su debilidad frente al mundo cristiano.
Siempre se nos habló de una Reconquista, que inició un rey astur llamado Pelayo, pero hay que ver y determinar quién nos lo dijo. Si la historia que nos cuentan, nos la cuentan personas, bien leídas e ilustradas, o, dicho de otra mejor manera, con una preparación académica lo suficientemente adecuada para enterarnos de una verdad que, nos abre los ojos y, sobre todo lamente, a una realidad, que nada tiene que ver con los relatos, que nos cuentan después de 1936, qué, que curiosa fecha. Y he pensado, que nadie mejor, como Nieves Concostrina, para contar y entender la verdadera historia, con un relatarlo, y con su lenguaje, que no deje lugar a dudas.
Esto que va a continuación, está sacado de un pódcasts; (Cualquier
tiempo pasado fue anterior. El mayor bulo español: la Reconquista.) El orden de
este relato lo he alterado para que me cuadre mejor con mis interese, y que, en
definitiva, son los de entender este libro a mí manera.
Nieves Concostrina:
Sobre el tal, rey Pelayo, en dicho podcast, el profesor en la Universidad de Huelva, Alejandro García San Juan, comenta lo siguiente, sobre ese tal Pelayo:
Foto: wikipedia
“En fuentes del siglo VII, no
aparecen menciones de este personaje, son muy posteriores, son del siglo IX, y
no están envueltos en el marco de unos relatos de carácter provincialista, se
trata de enfatizar de cierta forma el carácter milagroso de su historia, frente
a los musulmanes. En realidad, hoy en día, ningún historiador académico podría
afirmar que existe una continuidad ininterrumpida, entre la figura de Pelayo,
fuese quien fuese, ese personaje, y bueno, los Reyes Católicos, es una gran simplificación,
lo que como he dicho, es propia de eses relatos tradicionalistas de la
Reconquista.”
Nieves, relata lo siguiente:
“…fue una conquista,
no una reconquista. Qué leches iban a reyes leoneses, castellanos, aragoneses,
si cuando los Omeya entraron en la península en 711 no existían el reino de
Aragón, ni leones, ni castellano, ni siquiera existía el reino de los Astures
que es el más antiguo, ¿Cómo iban a reconquistar lo que nunca fue suyo?”
Vayámonos un poco atrás en el tiempo, mucho antes del 711. Mahoma 26 de abril de 570- 8 de junio de 632. y seguimos con Nieves...
Foto: MahomaWikipedia
“…los Omeya eran una familia
emparentado con el mismo Mahoma…si, ese mismo que se había inventado el Islán,
hacía menos de cien años, cuando se percató de que lo rentable en esto de la
religión para mangonear a los hombres y la pasta, era lo mismo que hacían
judíos y cristianos, tener un solo dios, no tropecientos, como tenían los
árabes. Cuando Mahoma consiguió la suficiente clientela, los puso a todos
mirando a la Meca. Y lo siguiente fue animar a invadir e imponer el nuevo dogma
y expandir el negocio, así fue como los Omeya invadiendo e imponiendo al nuevo
Dios…avanzaron desde Siria, se quedaron con el norte de África, todo el Magreb
y llegaron a Ceuta.
La península estaba dividida en
territorios que se llamaban Tarraconensis, Vasconia, Lusitania, Celtiveria,
Baetica, Carpetania y los que mandaban eran los Visigodos, que por supuesto,
andaban a broncas entre ellos.
Y una de las broncas más
principales eran las que tenían liadas dos mandamases, un tal Witiza, que era
el rey que mandaba hasta que se lo cargaron y un tal Rodrigo que era el que le
sucedió. … los partidarios de Witiza mosqueados con Rodrigo no estaban por la
labor de que este tipo siguiera en el trono, y plantearon batalla. Y ahí fue
cuando sabiendo que los Omeya estaban ahí mismo en Ceuta, los visigodos de
Witiza, les dijeron: ¿Hoyes Omeya, vosotros nos echaríais un cable para
desalojar a u tal Rodrigo? Hay que ver que, cosas, unos supuestos cristianos
invitando a los musulmanes, a entrar en la península y luchar contra otros
cristianos.
Extensión del Califato Omeya
Los Omeya aceptaron, como no, nos
viene hasta bien pues estaban en plena expansión en la península, mejor que
hacerlo a lo bestia…
…como eran muchos y muy peleones
los cristianos enemigos del rey visigodo Rodrigo, vieron a los Omeya como
perfectos aliados para conseguir su propósito, y la alianza de musulmanes funcionó
de maravilla, se organizó la famosa Batalla de Guadalete, cerca de Arcos de la
Frontera en Cádiz. Rodrigo cascó en la bronca y los Omeya se hicieron con el
poder tan fácilmente, que no se lo podían creer. La península Ibérica no era un
ejemplo de unidad territorial, ni social, es decir, no había España que valga.
Nadie pensará que una vez dentro,
los árabes se iban a volver por donde habían venido, porque además vieron que
estaba chupado, seguir invadiendo, de batallita en batallita, o más bien, de
rafia en rafia fueron ganando territorio y subiendo de sur a norte, apenas
encontraron resistencia. ¿Cómo se explica, si no, como los musulmanes pudieron
hacer sus primeras incursiones más allá de los pirineos, solo ocho años después
de entrar en la península Ibérica… los musulmanes abandonaron las pretensiones
en la Galia, porque las cosas en Al-Ándalus, empezaban a complicarse? Los
árabes, los bereberes, los Omeya también tenían broncas entre ellos, había que
empezar por repartirse el territorio peninsular… En Damasco estaba la sede
central de los Califa de los Omeya, pero esto fue hasta que llegaron los de
otra dinastía, los Abasí y se cepillaron a todos los Omeya. El único que quedó
vivo fue un jovenzuelo llamado Abderramán, lo mismo le suena. Abderramán, salió
por pies con sus leales y no tenía otro sitio a donde ir que la provincia de
Al-Ándalus, puesto que aquí estaban instalados los suyos. Cuando Abderramán
entró en la península habían pasado 44 años desde que los musulmanes iniciaron
su conquista.
Tenían sus propias guerras entre
ellos, a veces y a veces contra los visigodos. Tampoco esto quiere decir que
todos los visigodos estuvieran enfrentados contra los musulmanes, ni mucho
menos, anda que tardaron en unir alianzas para unirse contra el vecino. Tan
pronto los bereberes se unían a los cristianos visigodos, para pegar a los
Omeya, como, los Omeya se unían a los visigodos para pegar a los bereberes,
como, los bereberes y los Omeya se juntan para pegar a los visigodos…
Otro relato de Nieves, sobre el
Cid Campeador en otro póscasts (Toda la verdad sobre el Cid). Nos indica que la
referencia que tenemos sobre él, no es la lógica en unos ambientes como los que
está relatando en estos últimos renglones, si no, que siguen en la misma línea
que el ambiente que existe por ese entonces:
El Cid Campeador
Foto: Wikipedia
“Forma parte de la fábula popular
que dice que era un vasallo cristiano, héroe conquistador contra el hereje
musulmán. Cuando el Cid bajó a la Taifa de Sevilla como embajador de Alfonso
VI, para renovar los acuerdos de paz y para cobrarle los impuestos
correspondientes al señor Al-Mutámid por asegurarle la defensa de cualquier
ataque de quién fuera, también bajó exactamente a lo mismo, pero a la taifa de
Granada, otro embajador de rey Alfonso VI, García Ordoñez, se llamaba, y bajó a
cobrar al granadino Abd Allah Ibn, una pasta gansa y ya que hemos quedado que
cuando los reyes musulmanes pagaban, había que defenderlos frente a quién
fuera, o atacar a quién corresponda. Y resulta que estando en la Taifa de
Granada su rey musulmán, le dijo a García Ordoñez; Hoye que quiero atacar a la
Taifa de Sevilla, para quedarme con su parcela, me tienes que ayudar, y dijo
Ordoñez, pués vamos “pallá”. Pero claro, también el rey de la Taifa de Sevilla
había pagado para ser defendido, y allí estaba el Cid Campeador para
defenderle. Como encima Rodrigo Díaz le tenía ganas a García Ordoñez, porque
había recibido más cargos y más prebendas del rey Alfonso VI, pues estaba
encantado de pegarse con su colega. Y ahí los tienes, dos supuestos cristianos,
los dos enviados por el rey de Castilla y León Alfonso VI, ayudando a dos
príncipes musulmanes distintos a actuar en el campo de batalla…. Los dos
estaban obligados hacerlo, puesto que las dos Taifas tenían el mismo acuerdo con
el rey Alfonso VI. Esto tiene un nombre y se llama descoordinación, desajuste
de política exterior… por cierto, en lo que hemos contado, ganó el Cid, y el
cabreo de García Ordoñez fue del “7”. El Cid es el símbolo del orgullo
castellano, del devoto cristiano contra el hereje musulmán y del caballero leal
a su rey por encima de todo. Y ya ven, de eso nada de nada, su orgullo se fue y
su lealtad estaba donde estuviera la pasta. De héroe, nada de nada y de
español, pues menos, España no existía…”
Pero sigamos escuchando a Nieves
Concostrina, con los relatos de esa época, que estaba muy revuelta:
Abderramán
Foto: Wikipedia
“… cuando el Omeya Abderramán único superviviente de su dinastía, llegó a Al-Ándalus, en el año 755, el ambiente estaba revuelto, pero necesitaba poner su huevo califal en algún lugar, porque había perdido su califato Omeya en Damasco, necesitaba ponerlo en algún sitio, ese sitio fue Córdoba. Al-Ándalus pasó de ser un Valiato a un califato, nació la Córdoba califal, que tantas alegrías turísticas nos proporcionan aún. Desde aquél siglo octavo, que se puso fin a los reinos visigodos durante las siguientes centurias, hubo idas y venidas, nacieron reinos cristianos que tan pronto desaparecían, que se unían a otro, se crearon Taifas, los musulmanes gobernaban apachas con los cristianos, firmaban acuerdos con los musulmanes, recuerden al mercenario Rodrigo Díaz, el Cid, que dependiendo de quién pagaba mejor, luchaba con unos, o luchaba con otros. No hubo un plan cristiano para reconquistar nada, de haberlo habido la cosa no se hubiera alargado casi 800 años, pues valla una mierda de plan. Los musulmanes se quedaron con toda la España visigoda en menos de 20 años, ¿Y los cristianos tardaron 800? Lo que se produjo a lo largo de esos siglos, muy poco a poco, de forma lentísima, fueron constantes avances y retrocesos territoriales de unos y otros. Hasta que la desunión y el enfrentamiento entre reinos musulmanes fue debilitando el poder de Al-Ándalus y facilitando la conquista cristiana, de la misma manera, que la desunión de los visigodos, facilitó en el 711, la conquista musulmana.
Ya en ambiente, es decir, ubicados en unos años de turbulencias sociales y donde los espacios eran motivos para broncas y alianzas raras, se inicia el origen del monasterio, estamos hablando del 1300, y los Reyes Católicos, dieron por conquistado la península con la conquista de Granada en 1492.
Por eso, los avances cristianos, eran significativos y en esos momentos nos encontramos, y seguimos un poco la historia al hilo de los momentos antes de la aparición mágica de la virgen del Risco.
Alfonso I de Asturias (693-757), llamado el Católico, hijo del duque Pedro de Cantabria, fue rey de Asturias entre los años 739 y 757.Sudeció a su cuñado Favilay que fue sucedido por su hijo Fruela I de Asturias.
Foto: Wikipedia
“…Debió ser a comienzos del siglo XIII, en el inicio de la repoblación, cuando los semitas, junto con los cristianos, se asientan en lugares que habían sido ocupados con poca población anteriormente. Los primeros datos que tenemos es a partir de la segunda mitad del siglo XV en el que los villorios, aldeas y lugares que pertenecen a la Villa y Tierra de Villatoro (Cepeda la Mora, San Martín del Fraile-despoblado de Cepeda la Mora_, Mengamuñoz, Muñotello, Pradosegar de Arriba, del Medio y Abajo, Poveda, Amavida, Anguas_despoblado de Muñotello-Pascual Muñoz, La Solana e Izquierdos-despoblado de Amavida-) pagan, a través de repartimientos de impuestos establecidos por Rabbi Jacob Aben-Nuñez, juez mayor de los judíos y fisíco del rey Enrrique IV (años en que fue rey de Castilla).
Las relaciones económicas y sociales de moros y judíos con la cristiandad de Villatoro fueron comerciales, pacificas de vecindad, guardando las costumbres…
(José María Hernández Escorial, libro “Villatoro Historia, Leyendas y Cuentos” 2021)
2.2 El Señorío.
"...A finales del siglo XI y tras la conquista de la meseta, llegó hasta el Tajo conquistando Toledo (1085) Alfonso VI el Bravo (1072-1109, años que fue rey de Castilla), desalojando de manera definitiva a las tropas musulmanas y haciéndose llamar desde entonces rey de las dos kabilas, en referencia a las dos culturas, cristiana y musulmana; encarga a Raimundo de Borgoña la repoblación de Ávila, Segovia y Salamanca, concediendo privilegios y franquicias a los nuevos repobladores. Según la crónica acudieron a poblarla <gran campaña de buenos omes de Cinco Villas e de Lara e algunos de Covaleda>, también <vinieron otros muchos a poblar a Ávila, e señaladamente infrancones e buenos omes de Estrada e de los Bravezas e otros buenos omes de Castilla>
(José I. Moreno Nuñez, Ávila y su tierra en la Baja Edad Media-Siglos XI-II-XV. Junta de Castilla y León, Consejería de Cultura y Turismo, Ávila 1992, pp.73-75) ..."
Alfonso VI de León, llamado <el Bravo> (1040-1041 Toledo, 1 de julio 1109), hijo de Fernado I de León y de su esposa, la reina Sancha, fue rey de León entre 1065 y 1072 en un primer reinado, y entre 1072 y 1109 en un segundo, de Galicia entre 1071 y 1072 y también entre 1072 y 1109, de Castilla entre 1072 y 1109.
Durante su reinado, se produjo la conquista de Toledo (1085) y tivieron lugar las batallas de Sagrajas y Uclés, que constituyeron sendas derrotas para las mesnadas leonesas y castellanas. En la segunda falleció el heredero del rey, el infante Sancho Alfónsez. Wikipedia
"...En este marco la comunidad cristiana acogió con ansia al pueblo hebreo; eran indispensables manos para la repoblación, los reyes necesitaban una frontera segura, encomendaron a los condes o gobernadores erigir torres o castillos en lo alto de las colinas para la defensa musulmana. Pastores, ganaderos y leñadores vascos, castellanos, cántabros navarros y judíos se consideraban precisos para el objetivo, siendo estos últimos los que facilitaban determinadas modalidades económicas y administrativas para la ocupación, al haber conseguido de los cristianos una cierta influencia e igualdad jurídica, procurando en numerosos lugares mantenerse al margen de la vida social y religiosa de las otras culturas, musulmana y cristiana; por tanto, las últimas décadas del siglo XI acaban con tolerancia de los caballeros conquistadores con los primitivos habitantes moros y judíos, surgiendo más tarde las órdenes militares debido a la intransigencia de los almorávides en el tema religioso.
Uno de los
primeros caballeros repobladores de la comarca fue <Martín
Muñoz, poblador de Ávila, casó en Segovia con Ximena Bezudo y heredó el pueblo de Martín Muñoz, que pobló él mismo por los años 1085. Este fue hermano de Menga Muñoz, fundadora del pueblo de este nombre que casó en Ávila con el Gobernador
Blasco Ximeno>. Se
pueblan estos lugares con asentamientos de carácter familiar, denominándose los
lugares donde se asientan con nombres propio del repoblador o bien de su
procedencia.
Fue casado (Jimeno Blázquez con Menga Muñoz, pobladora del lugar de MENGA Muñoz, hermana del noble y antiguo caballero Martín Muñoz que pobló la villa de Martín Muñoz (como largamente se dice en la Casa del Marqués de las Navas) procrearon a Nalvillos Blázquez y a Ximena Blázquez y a Blasco Ximénez.
2.3 Linaje Dávila y aparición de ermitas.
2.3.1 El origen de la
Casa de los Dávila.
Al hablar del linaje de los Dávila, debemos nombrar también las diferentes casas, como; Navamorcuende, Velada, Navas y Villafranca, Cespedosa y Puente Congosto, Villanueva y un largo etc…, sus orígenes se remontan a tiempos de los reyes godos Hermenegildo y Recaredo.
Acompañando a
Raimundo de Borgoña, llegaron muchos jóvenes caballeros, para ser parte de un
ejército para luchar contra los musulmanes. Algunos fueron acogidos en el
palacio del rey y entre ellos estaban los dos hijos de Blasco Ximeno, que
llegaron desde Salas (Asturias).
Raimundo de Borgoña (1070-1107) fue un noble que introdujo la dinastía de Borgoña en los reinos de León y Castilla, por haberse casado con doña Urraca I de León, hija primogénita de Alfonso VI.
Retrato de don Raimundo de Borgoña, que está en el Parador Nacional de Ávila.
De Zósimo - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=113777675
En esta etapa es
donde tienen su formación como caballero siendo adiestrado para la guerra
contra el rey de la taifa de Toledo, Almaymun. Los dos hijos de Blasco, pronto
se asentaron en la ciudad "avilense" como los “Serrano” y desde este asentamiento
adoptaron el apellido Dávila. Se encargaron
de la defensa de un tramo de la muralla, así como también de una puerta, la
puerta de Gil Gómez, donde
levantaron su casa, actualmente la conocemos como la puerta del Rastro. Al cobrar cierta importancia en la ciudad, llegando a formar parte de su gobierno,
a la par que a tomar parte muy activa en campañas militares durante la reconquista, con lo cual consiguieron favores y privilegios. Con el tiempo el apellido Dávila es uno de los más
importantes dentro de la nobleza de Castilla.
2.3.2 Casa de los Dávila.
"...Desde la reconquista de Ávila hasta los años finales del siglo XIV, la estructura social evoluciona hacia la alianza de la monarquía con la incipiente burguesía urbana, determinando a lo largo de los siglos y hasta fechas recientes la existencia de un reducido número de familias en cuyas manos se concentra el poder político y económico. El origen de la Casa de los Dávila, fundadores del Mayorazgo, expuesto de la siguiente forma:
Su tronco primitivo y cierto e indubitado es Ximén Blasco, llamado por Garibay Don Ximeno de Ávila, de cuya ciudad fue gobernador en lo militar y en lo político, después de haber figurado entre sus pobladores (1085) con el Conde Don Ramón, que lo nombró capitán de cien escuderos a caballo y el se encontró más tarde en el sitio de Cuenca, al mando de cuatrocientos ballesteros avileses, siendo en suma uno de los ricos-homes de mayor valimiento y autoridad e importancia de su época.
En relación al escudo de armas, proviene de
los enfrentamientos que surgen entre las cuadrillas abulenses y los caballeros
al servicio del rey, bipolarizándose en dos cuadrillas de linaje Dávila: la de Blasco Ximeno Dávila y
la de Esteban
Domingo Dávila el Viejo. En el libro El rayo de la guerra, dice Doscasas:
De estos pobladores han
sobresalido y se han aventajado siempre en Ávila ganado en
ella grandes prerrogativas. Señores de Navamorcuence y Villatoro la
una, y de Villafranca y después de las Navas la
otra. En la casa de Navamorcuence y Villatoro se mantuvo muchos
años, el patronímico de Ximénez; en la de Villafranca el de
Muñoz. Seis roeles azules en campo de oro son las armas de
la una y trece la otra. Dicése comían o merendaban un día con
el rey de Castilla. Sirvieron un plato de frisuelos. En la
familia de Navamorcuence y Villatoro, no tan aficionado a
ello, comió seis; el de Villafranca trece. Habíase de pelear
con los moros, y dijo el rey:
-Cuidado que tantos moros habéis
de matar como frisuelos habéis comido.
Y así lo hicieron y por esto
tomaron este escudo..."
(José María Hernández Escorial, libro “Villatoro Historia, Leyendas y Cuentos” 2021)
2.3.3. Sancho Blázquez Dávila
Sancho Blázquez Dávila, a ojos de este tiempo se
convierte en un personaje de suma importancia, el desarrollo de su vida y sobre
todo sus cargos y los hechos transcendentales ocurridos durante el tiempo en el
que su cargo de obispo, tubo mucha importancia en la historia local de Ávila,
como en la de los reinos de la península y sus luchas por el poder, y esta, fue
decisiva sobre todo en la acción sobre el “rey Niño” un
episodio imprescindible en el que Sancho fue estratega y un
buen político y negociador, dado su estatus de obispo, evitando conflictos
bélicos y asegurando la vida de Alfonso XI, hijo
de Fernando IV <<el Emplazado>>, y también
su educación.
Algo que se omite de él con relativa frecuencia, es su condición de tener
noble linaje, que le lleva en su ocaso a dictar un testamento,
que al parecer por sus acciones, es para asegurarse su salvación con un
arrepentimiento posiblemente censurable.
También sus aficiones a la caza y a la cetrería, como a las armas, le
confirmarían como poseedor de un estatus típico de la más pura nobleza, más que
de religiosos, aunque destacó más en él un lado político que religioso.
Sancho fue poseedor de bienes y un patrimonio muy considerable (señor
de Villatoro, Villanueva de Gómez, El Torrico, etc…), en
cuanto al grueso de sus bienes, es debido a sus raíces, pero su poder económico
y político le permitió ampliar sus haciendas y realizar obras que más tarde
legaría.
También es una pieza fundamental en la consolidación de la catedral
del Salvador de Ávila, donde descansa su cuerpo en la capilla
de San Blas, que él mismo promovió y se encargó de su
construcción.
Sus últimos días por estar retirado de la vida pública y religiosa, como
social, no se tiene registrado gran cosa sobre él. Sancho se encargó de que su
muerte y su sepelio fuera en relación a su grandeza dinástica, como también a
su pasado religioso, pagando con su dinero y hacienda una verdadera
parafernalia que le honrara y asegurara un destino privilegiado en el más allá
dada su posición. No se olvidó de nadie, pagó a religiosos y religiosas para
asegurarse misas y cánticos, como dar dinero a pobres. El espacio que ocupa en
la catedral, es conseguido por méritos propios y no es para menos, dado que fue
uno de los que contribuyeron en su terminación, además de ser promotor de
muchas de sus acciones durante la construcción de la misma catedral. Su
enteramiento no lo dejó en manos del destino, sino que él mismo, se aseguró hasta de los
más mínimos detalles. Para que su legado y su imagen fuera venerada y así
obstar a ese espacio en el cielo, aunque la verdad será más nombrada, por su
faceta como político y noble, que de religioso.
El origen familiar
tiene un gran peso a la hora de nombrar a este personaje, que la historia se
encargó de ponerle a prueba. Desciende de un linaje que llegó a ramificarse
bastante y todo él, pesó mucho. Los Dávila, que como en su origen, al iniciar
dicho linaje con Blasco Ximeno, sancho tomó como padre a una persona con un
mismo nombre, que no debemos confundir, pero es un presagio en su vida, que fue
fructífera en hechos y acontecimientos históricos.
Se estima que debió
nacer hacia el último cuarto del siglo XIII. hijo de Blasco Ximeno y Doña María,
antes de morir Blasco Ximeno, funda un mayorazgo a favor de su hijo
primogénito, Fernán Blázquez, y fundo otro más en Cardiel, para el
segundogénito, para Gil. Sancho es el menor de los varones y escoge la carrera
eclesiástica, y queda excluido de un mayorazgo por no poder transmitir los
apellidos y el linaje.
Ejerce su vida política
durante los reinados de Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI y Pedro I. En el
reinado de Sancho IV hubo unos momentos de grandes disputas, donde Sancho
Dávila se vio rodeado de unos acontecimientos en los cuales su figura resaltaría,
cuando los infantes de la Cerda, hijos del primogénito de Alfonso X reclamaban
el trono frente a Sancho IV.
2.4. Fernando IV
Fernando IV de Castilla en una miniatura del Compendio de reyes de la Biblioteca Nacional de España.
El 25 de abril de 1295 falleció el rey Sancho IV de Castilla en la ciudad de Toledo, dejando como heredero del trono al infante Fernando. La reina fue la encargada de ejercer la tutoría de su hijo, que solo contaba con nueve años de edad. A causa de la ilegitimidad de Fernando IV, debida al matrimonio deslegitimado de sus padres, la reina hubo de afrontar numerosos problemas para conseguir que su hijo permaneciera en el trono.
El mismo año que Sancho fue nombrado Obispo de Ávila que, probablemente, figurase primero como consejero de Doña María de Molina y eso influiría en su posterior nombramiento, muere Fernando IV en Jaén, el 7 de septiembre de 1312, a los veinticuatro años de edad, dejando un heredero menor, y nuevamente la historia se repite, y es aquí donde entra Don Sancho a jugar un papel fundamental, más en el terreno político que eclesiástico a pesar de que ese estatus como obispo, le dio un derecho y un poder, un poder aparente para mostrarse favorable en los turbulentos años de la minoría de edad del nieto de Doña María de Molina, Don Alfonso XI.
El principal motivo por el cual el niño rey debía permanecer en la ciudad de Ávila fue que Fernando IV así lo había dispuesto, que su hijo se criase en ella por ser <<lugar sano e de buena gente e guardaron siempre verdad e lealtad e servicio de los reyes>>
Sancho Dávila se erige en protector de Alfonso XI, que fue dejado en Ávila por su padre antes de ir a la guerra en Andalucía. Se desatan las ambiciones políticas al morir Fernando, los dos grupos políticos, por un lado, la abuela María de Molina y por otro su madre doña Constanza y el infante don Pedro. María ruega a Sancho, obispo de Ávila que impidiera sacar al rey-niño, lo que hizo el prelado protegiéndolo en la catedral. Donde se personaron la madre doña Constanza y el infante don Pedro y por mandato de de Sancho, no les quisieron recibir, ni mostrar desde lo alto de la catedral al niño rey.
Don Sancho mantuvo una valiente y decidida actitud al no no consentir entregar el monarca a ninguno de los pretendientes, incluida su abuela, hasta que no se llegase a un acuerdo. Acuerdo que se alcanzó en el monasterio de Palazuelos en agosto de 1314. En él se reconocía como tutores a don Juan y don Pedro y se encomienda su custodia del rey a doña María.
Es reconocido que la actitud que mantuvo el obispo don Sancho, durante la minoría de edad de Alfonso XI evitó que las facciones que se enfrentaban políticamente arribaran en una guerra civil. Por este motivo, es muy probable que la misma reina abuela influyera en su nombramiento como notario mayor de Castilla (1313-1320)
Este nombramiento es
un paso muy importante en su potencial político, pues no solo serían aspectos burocráticos
los que le ocupaban, sino también actividades relacionadas con la hacienda y la
representación real.
Otra vez surge un conflicto
con la muerte delos dos tutores en Granada luchando contra los moros. Pero otra
vez también Don Sancho se pone al lado de Doña María, para impedir que el Infante
Don Juan Manuel, al que por otro lado apoyaba don Fernán Blázquez, el hermano
de Sancho y en ese momento señor de Navamorcuende. La situación llegó a ser crítica
pero los abulenses acordaron reconocer al pretendiente. Sancho pidió al infante
don Felipe que con sus huestes lo impidiera, pero la tardanza en poder llegar, hizo que se
evitara un enfrentamiento armado.
Una vez alcanzada la mayoría de edad de Alfonso XI, nombra al obispo Sancho canciller mayor de Castilla, cargo que significa la mayor aspiración política para el obispo, nombramiento que surge del gran afecto que le procesaba el nuevo rey. Tengamos en cuenta que Sancho enseñó al rey niño muchas de sus cualidades de linaje como la caza, Alfonso XI describe en el “Libro de la Montería” numerosos pasajes que demuestran el conocimiento de las tierras de Navamorcuence y Sierra de San Vicente, donde acompañaba en sus días de infante a Sancho, en un contacto próximo, cosa que posibilitaría su gran afecto a un maestro de alta cuna en sus numerosas correrías de caza.
Tras el abandono del cargo de canciller Mayor de Castilla y el abandono de notario mayor de Castilla, la figura del obispo don Sancho se irá poco a poco apagando. La retirada de los primeros puestos de la política castellana pudo ser lógico y probable que por su condición de caballero participase en alguna campaña militar, debido a que conocemos su testamento fechado el cinco de octubre de 1355 que dejó las armas a sus sobrinos:
<<mandamos las nuestras armas en esta manera a Juan Blázquez, nuestro sobrino, hijo de Blasco Ximémnez, las nuestras lorigas menores de cuerpo y de acaballo y el nuestro gambax y una capellina la mejor y la gorguera.
Otro si, mandamos al dicho Juan Blázquez la nuestra espada que tiene un jaspe. Otro si la espada que compramos a Gil Blázquez, nuestro sobrino de Fernán Blázquez, nuestro hermano, todas las nuestras armas de caballero, las menores con un loriga de cuerpo, la menor de las otras que fincan e la otra nuestra espada que solíamos tener en el caballo castaño, mandamos que las otras lorigas y lorigones de cuerpo las partan entre sí nuestros sobrinos…>>>
2.6 Patrimonio de Don Sancho,
expresado en su testamento.
2.6.1 Testamento de Sancho.
El siguiente texto, así como su testamento, es una manera de ver el poder económico que llegó a poseer Sancho, que iba muy relacionado con su poder como personaje histórico, que a pesar de poder saltarlo y leer más abajo, no puedo por menos que mostrarlo, para gusto personal, y evitar dudas sobre él. También, como hacedor de una proeza que es la que nos da unión de él con el monasterio, que es la aparición divina, o más bien mágica y el comienzo de este libro, quién si no él para tener la potestad de hacer dicho alumbramiento a ese pueblo necesitado de ser dirigido, hacia la verdad del momento y la gloria de su hacedor, Don Sancho, claro.
“Don Sancho, sabiendo el final de sus días, realiza el último testamento en su casa ante Pedro Fernández, escribano, el 5 de octubre de 1355, sobre pergamino de cuero cerrado y sellado en cera… Por el estamento del obispo Sancho podemos hacernos una idea de la cuantiosa fortuna que llegó a administrar a lo largo de su longeva existencia.”
Para hacernos una idea de la hacienda y riqueza que en vida acaparó Sancho, y en base a su testamento veremos de qué estamos hablando.
Según José Luis Moreno Núñez, de la universidad Complutense de Madrid, sus bienes deben ser estructurados en tres apartados: numerarios, semovientes y raíces. Los bienes raíces constituyen el grueso del patrimonio, que están atados por el mayorazgo del propio obispo y los de libre disposición. El conjunto de todo es heterogéneo, incluye lugares y haciendas de desigual extensión y composición: casas, viñas, tierras, molinos, etc…
Los bienes numerarios alcanzan la cifra nada despreciable de 126.179 maravedíes, y los semovientes, que se aplica este término a la ganadería, dada su naturaleza es prácticamente imposible calcular su valor.
“…a Gil Gómez le entrega los algos de Aldehuela, estipulando que sus rentas se entreguen cada año al hospital fundado para enfermos y pobres…
Para la catedral abulense, de la que fue obispo durante tantos años tuvo a bien dejar bienes muebles como inmuebles, dejados a través de la mesa capitular, para que fueran destinados al sostenimiento de las capellanías que fundó
…para la obra de la catedral, sean destinados entre diez y once mil maravedíes… <<y que cumplan a treinta mil maravedíes demandados en el otro testamento>>
Así como los dejados a la mesa episcopal de los obispos: tierras en el Barraco y su término, las casas que tiene don Sancho como morada, lo que poseía en el Bohodón y otras más en diferentes lugares con sus montes, prados y viñas.
El señorío de Villanueva –actual Villanueva e Gómez-, lo lega a su sobrino Gonzalo Gómez…
El señorío de Villatoro surge de la concesión de concejo de Ávila hace a Blasco Blázquez de la casa de los Velada en al año 1283, a él debió comprárselo Sancho Dávila por 9.000 maravedíes, que más tarde en 1328, lega a su sobrino Blasco Ximeno. No solo legó el mayorazgo, sino que en el poster testamento lo incrementó con los lugares de Valdeprados, el Viso y un molino en los Viéganos.
A Juan Blázquez, hijo de Blasco Ximeno le deja << los algos de Huescanos en Muñana e en la Torre en los algos que nos compramos en Casa Sola, de Valle de Amblés e fueron de Juan García, clérigo de San Juan que lo haya con el mayorazgo de Villatoro en esa condiciones>>
<<Mandamos que al Torrico con la casa fuerte que nos ficimos e los vasallos que nos habemos en Valdepalacios con la heredad e bueyes con todos sus aparejamientos y pastos y viñas con todo lo que está en nuestra casa con armas y pan y todas las otras casas que lo haya nuestro sobrino e nuestro criado Ximén Muñoz, con las condiciones contenidas en la ordenación y la donación que ficimos de la posesión que nos le dimos sellado con nuestro sello e firmado…>>
A este patrimonio inmueble descrito había que sumar lo legado por mitad a su hermana Armuña y a los hijos de Fernán Blázquez que había en:<<Todo el patrimonio en el término de Ávila, Villalba, en Albornoz y en Salvadíos, en término de Arévalo, en Moraleja de Perdones, en Iban Román, en Magazos…>>
A demás de esto deja a Gil Gómez, hijo de Ximén Muñoz, Valvellido que don Sancho había comprado a su hermano Fernán Blázquez.
<<al nieto de Juan González, bachiller, todos los algos de San Martín de Valdeiglesias y de Pelayos con los prados de doña Jamila, judía de escalona que los tenía por deuda y que lo debía Sancha Gutiérrez, nuestra sobrina y su madre…>>
Don Sancho fallecería en el año 1355, siendo enterrado en una capilla de la catedral no muy lejos del ábside donde se coronan dos escudos de su casa: <<…que den a un capellán que cante en cada día en nuestra capilla de Sant Blas para siempre por nuestra alma todo el algo que nos habemos en Carrascal del Valle de Amblés con dos yuntas de bueyes que labran todo el algo que habemos en Hortigosa del Rioalmar con cuatro yuntas de bueyes, prados y linares, casa y un molino bien adobado y lo que rindiesen estos heredamientos que partan en esta manda a las vísperas de nuestro aniversario veinte maravedíes y treinta a la misa>>
“Suponemos que el entierro de cualquier obispo en la Edad Media debía resultar un acontecimiento cuanto menos espectacular, el de nuestro obispo no debió ser de menos, puesto que en las mandas testamentarias se especifican que se destinen cuantiosas sumas de dinero a fin de costear la parafernalia de su inhumación.: <<después de finamiento dos mil mrs. A repartir en clérigos y religiosas que canten en pro de nuestra alma, al deán y cabildo de nuestra Iglesia que viniesen a encomendar el cuerpo treinta mrs, a los que estuviesen en vigilia cincuenta y por la novena cada día veinte>>"
A dichos actos podían acudir los habitantes de las villas cercanas, para los que se destinarían 5 maravedíes a cada uno. A los monjes que viniesen a la vigilia y a su entierro se les pagaría: 30mrs. Si pertenecían a Santis Spiritus de Ávila; 20mrs. Si eran de Santa María la Vieja y 10 a los de San Millán, si estos últimos no acudiesen dichos dineros se habrían de entregar a los pobres; al abad y al convento de Burgos de destina 30 mrs. Sin embargo, a los clérigos de San Benito de Ávila, para asistir a la vigilia, al entierro y para comida se les debían de abonar 60 mrs. y a las cofradías de Ávila: Santiago, Santa María Magdalena, San Antón, San Gil, San Bartolomé, San Francisco, Consuelo y San Nicolás, 100 mrs a cada una.”
Parte asimismo importante, en lo que a dinero se refiere, lo constituyen los rezos: A la novena se destinnan 300 mrs;al cabildo, para que digan misas mientras dure la novena y otra misa cantada en la capilla de San Blas <<e salgan todos sobre la nuestra fosa e digan responsos cantando por cada día diez maravedíes>>;<<a los clérigos de San Benito para que vengan a nuestra iglesia a la misa mayor una vez cada año y el día que seamos enterrado, vengan a las vísperas y otro día a la misa del aniversario y que digan tres misas dos veces al año por nuestra alma>>
No olvidaba Sancho a los pobres, estableciendo que el día que acabe la novena de su entierro den a los que en Ávila estuviesen y viviesen sendas de sayal y los que viniesen a toda ella por cada día 2 mrs. hasta un total de 100mrs diarios <<porque rueguen a dios por nuestra alma>>
Otas sumas de dinero se destinaron a los frailes menores de Talavera (300mrs). las monjas pertenecientes a los siguientes conventos, San Benito de Ávila (500mrs); Gómez Román de Arévalo (300mrs); Sta. Eulalia de Segovia (300mrs); Rapariegos (500mrs); y Santa Clara de Medina del Campo (1000mrs).
Con destino a la obra de numerosas iglesias y otros menesteres: 500 para Santa María de Guadalupe, pasando por los 100 a los malatos de San Lorenzo de Ávila hasta los 10mrs. a Santa María de Vadillo.
… a los sobrinos varones, miembros transmisores por tanto del linaje de los Dávila, fueron los principales beneficiarios del reparto de la cuantiosa herencia inmueble y que por consiguiente podían legarla a los sucesores de su apellido vía mayorazgo para evitar su dispersión. Sancho se encargó de no dejar al margen a las mujeres que llevaban la sangre de su familia: en sus mandad testamentarías hace importantes legados a su hermana Armuña, así como dotes matrimoniales a las sobrinas solteras. Así que a Armuña (hija de Ximén Muñoz) dos yuntas de heredad en los Ángeles por su boda; a otra sobrina también llamada Armuña (hija de Fernán Bláquez) le entregó lo que había en Bernuy, en Berrocal y en Narrillos. Al resto de sobrinas recibirán mil maravedíes para ayudar en su casamiento.(ANUALES TOLEDANOS Nº 39 DE 2003, INICIOS EN 1967, PERIOCIDAD ANUAL. DIPUTACIÓN DE TOLEDO)
2.7. Navamorcuende y la Sierre de
San Vicente.
Hemos de hablar de parte de sus dominios, o de los de su familia, para dejar ver que lo que pasó en el Risco, no fue casualidad.
Las tierras del entorno de la Sierra de San Vicente, enmarcadas
entre dos vías importantes de comunicación como eran las de Talavera y las del
curso que recorre el río Tiétar, se encuentran pobladas desde el paleolítico,
atestiguando la presencia de multitud de útiles y vestigios. Y sin solución de
continuidad a través de diferentes culturas Bronce, Hierro, romana, etc.,
podemos asegurar la presencia humana hasta la llegada de la Baja Edad Media.
Señalar que, con el transcurrir de los años, ya en época del
emirato independiente, se levantan una serie de atalayas musulmanas unidas
visualmente entre sí, de vigilancia y aviso (Sartajada, Sotillo de las Palomas
y posiblemente Cardiel y Cervera).
: Cuaderna: revista de estudios
humanísticos de Talavera y su antigua tierra, ISSN 1134-8895, Nº. 9-10, 2001-2002, págs. 23-34
Recibe el nombre de Sierra de San Vicente a causa de la tradición
de que en una cueva vivieron los santos Vicente, Sabina y Cristeta, que eran
hermanos y se escaparon de Talavera de la Reina huyendo de las persecuciones de
un gobernante romano llamado Diocleciano. Marcharon a Ávila esperando escapar,
pero fueron martirizados y se encuentran en la actualidad enterrados en la
espléndida iglesia románica de San Vicente. https://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_de_San_Vicente_(comarca)
2.7.1. Nacimiento del estado de
Navamorcuende.
El estado de
Navamorcuende surge de la donación que el concejo de la ciudad de Ávila hace a
Blasco Ximeno, el domingo día uno de noviembre de 1276, sobre una escritura en
pergamino, sellada con sus tablas, en la que se contiene la regalía de los
lugares de Navamorcuende y Cardiel para él y sus herederos.
Blasco Ximeno, quinto
de su nombre en el linaje Dávila, fue fue el hijo mayor de don Ibañez. Sabemos que
don Blasco fue satisfecho por los servicios que había prestado al concejo de la
ciudad de Ávila ante el rey AlfonsoX…Resulta curioso que en este caso sea el
propio monarca el que solicite al consejo de Ávila la cesión de Navamorcuende a
su vasallo, el 5 de septiembre de 1275. Petición ejecutada por dicho concejo al
año siguiente por juro de heredad perpetuo para él y sus descendientes.
En la propia carta fundacional se distingue que se entrega con el sello de la ciudad por los buenos oficios que hizo en favor del concejo ante el rey Alfonso: “Conocida cosa sea a cuantos esta Carta vieren como Nos el Concejo de ´vila damos y otorgamos a vos Blasco Ximeno hijo de DN Ibáñez, por servicio que nos fecistes señaladamente en la yda que fuiste al rey para nosel Concejo quando hera en Belcayre el herederamiento que avedes en Navamorcuende…”
: Cuaderna: revista de estudios humanísticos de Talavera y su antigua tierra, ISSN 1134-8895, Nº. 9-10, 2001-2002, págs. 23-34
2.8. Primera ermita relacionada con los Dávila.
La necesidad de cristianar los lugares conquistados a los musulmanes, va ligada a las apariciones marianas y a la fundación de ermitas, que aseguraban la atención de los fieles, así como su poder frente a las dudas religiosa de los terrenos conquistados.
Si de casualidades se puede hablar, o también magia, y es la primera prueba de lo bien que se les daba a la familia, esto de las apariciones, para fundar ermitas o cosas parecidas, todo es por asentar un icono divino en un lugar estratégico, como siempre y no por casualidad, es donde hay agua, una divinidad pagana que hay que olvidad y reemplazar o coincide con un camino importante. pues, contaremos otra, como la del Risco, pero esta fue la primera en vida de sancho;
“en el año 1276, el concejo de Ávila otorga el señorío de Navamorcuence al caballero Blasco Ximénez. Esta concesión fue ratificada por Fernando IV en 1309 en favor de Fernan Blázquez, hijo del anterior y sucesor en el señorío.”
Puede que, en este caso lo pueda catalogar como un precedente en apariciones Marianas, referente a una misma familia y en corto plazo de 44 años, y en contemporaneidad de Sancho Blázquez Dávila, para orientarnos de este entramado.
Un primer referente, anterior al Risco y relacionada a la misma familia, ¿Otra casualidad? Pues no, coincide con un arroyo importante el Guadayerbas, el agua como escusa a la aparición, y que posiblemente, sea por cristianizar el lugar que pudo ser antes a una deidad pagana.
“Ermita de Nuestra Señora de la Encarnación: también es conocida por la Ermita del Guadayerbas. Ya aparece citada en el año 1276 (Qué curiosidad, el mismo año que el concejo de Ávila otorga el señorío a la familia) como situada en un paraje llamado Nuestra Señora de Guadayerbas. Fue utilizada como lugar de culto por los habitantes de Navamorcuence que poblaron el vecino pueblo de Sotillo de las Palomas. Es propiedad privada, pero puede verse desde el camino junto con un despoblado al que pertenecía, y que al parecer hoy sirve como pajar.”
https://www.sierradesanvicente.com/localidad-de-navamorcuende/
Siempre tuvo fama la Virgen que acogía de buenas intenciones para la lluvia: “Virgen de Guadayerbas, la del manto azul, la hierba no nace/ enviadnos agua para todo el común”, como decía los lugareños en unas coplillas. Es en realidad la iglesia de una antigua aldea hoy despoblada.
https://lamejortierradecastilla.com/el-guadyerbas-medio/
La curiosidad también nos dice que este tipo de apariciones va ligada a una cañada, la Cañada Leonesa Oriental, o paso de ganado, en sus días una vía muy frecuentada por gentes y paso obligado de algún tipo de comerciante. Los cultos y la propia devoción, desaparecieron con el tiempo, al igual que en el Risco, poco se puede decir de su devoción a un lugar, cuando el olvido hace presencia en cuestiones sagradas, es curioso que cuando desaparece la causa económica, es decir, e interés, desaparece la devoción y el culto es llevado al olvido y a la nada.
2.9. Sancho, gran figura histórica.
Como se ha podido comprobar la vida de este personaje le permitió medir los acontecimientos más importantes del reino de Castilla en primera línea. En algunos de ellos no tuvo más remedio que intervenir directamente, probablemente con buen tino que influyó, con seguridad, en el devenir de las monarquías futuras. Su posición dentro de la iglesia a la par que la de su hermano Fernán dentro del patriarcado abulense (alcalde de la ciudad y alcaide del alcázar) hicieron que su casa, la de Navamorcuende, ocupase el más alto peldaño que el linaje de los Dávila soñase jamás alcanzar. Ambos al unísono se encargarían en dejar al heredero del señorío, Blasco Xineno, una cuantiosa fortuna para entonces, en bienes inmuebles, que sólo el futuro y la mala fortuna de algunos miembros del linaje se encargarían, en los siglos sucesivos de deshacer.
(Todo esta información y una parte literal, ha sido sacado de un texto de una publicación donde Julio Sánchez Gil, expone unas averiguaciones y aportaciones de consultas sobre la vida de Sancho, en “Anales Toledanos” revista de periódica anual que se inició en 1967, publicado por la Diputación Provincial de Toledo, en el Número 39 de 2003, en las páginas 79-102)
2.9.1 Sancho y su relación con el Monasterio del Risco.
Me pregunto, si en este caso, el de Don Sancho le puede pedir más a su vida y a su legado, pues tiene acreditada una buena fama, tiene linaje, es parte de la historia, alto cargo en la iglesia (Obispo de Ávila), canciller Mayor de Castilla (1325-1326), notario mayor de Castilla(1313-1320) y notario mayor de la Casa del Rey (1325) un peso enorme en la historia, con su apoyo al rey Alfonso XI, caballero de armas y con una fortuna digna de reyes.
¿Qué le pudo faltar? ¿Quizás algo más divino o relacionado con la religión, dado su cargo de obispo? Pues no, si rebuscamos en fechas y coincidencias, y con un poco de maldad, al la vez que un poco de realidad, no nos engañemos, ya conocemos que espontáneamente fueron apareciendo, imágenes según se iba repoblando territorio con la intención de cristianizar de una manera "divina" a la población, que en su inmensa mayoría era analfabeta y temerosa de "Dios".
Al poco tiempo de ser nombrado obispo de Ávila (1312), y por esa fortuna divina, y que, esto que cuento ahora, es el enlace de este personaje con este tratado sobre el Monasterio del Risco, aparece por fortuna y gloria, como digo, una imagen de una virgen en el término del Mayorazgo de Villatoro, Nuestra Señora del Risco. Pero no solamente le sonrió en este caso, si no, aparece otra imagen en el mayorazgo de Navamorcuence, y otros restos con reliquias en otro lugar cercano, siempre al lado de una calzada o cañada real, o relacionado con el agua (Al lado de un arroyo llamado Fuensanta). Casualidad o sino divino, eso nunca lo sabremos, pero el suceso es digno de cuestionar, porque, no hay que negar, que esta familia tiene mucha potra en las apariciones marianas, tres en vida de Sancho, ¡tela...! .
Hace falta tiempo y dedicación para tramar algo así, si no fuera de sino divino, claro. Pues bien, en mis investigaciones y en mis lecturas sobre el susodicho Sancho Blázquez Dávila, he encontrado que en las fechas en que en teoría se encontró la Virgen de los Dolores del Risco, (1320) un historiador de reputación innegable como José Ignacio Moreno Núñez, de la Universidad Complutense de Madrid en el área de Historia Medieval, hace una reflexión y pone en tela de juicio unas fechas en la vida de Sancho:
“Entre 1320, en que es apartado en su cargo de notario mayor de castilla, y 1325 la figura de Sancho parece eclipsarse, pues no se tienen noticias de que interviniera activamente en los acontecimientos de esos años.” (http://dbe.rah.es/biografias/85401/sancho-blazquez-davila)
De esta lectura que hace José Ignacio, podemos deducir de donde pudo sacar tiempo para hacer una trama conspiratoria sobre la Virgen del Risco, puesto que, si pensamos que la Virgen de los Dolores se encontró en el 1320, por la casualidad de que un pastor se metiera en una cueva, y Don Sancho fue nombrado Obispo de Ávila en 1312, y de él no se tienen noticias de una supuesta actividad durante cinco años (1320-1325),dada su posición, es de esperar que ese silencio, se debiera a algo fuera de lo político y de lo religioso. Esto que cuento, se puede considerar una manera de interpretar ese silencio y esa aparición mariana, y quitar una relevancia a la aparición divina y al testigo pasado de boca en boca por los tiempos, porque lo cual esta conjetura es laica y pagana y postulada por mí, y que está basada en circunstancias muy habituales por entonces.
Tengamos en cuenta que muchas de las ermitas que hicieron construir, vinieron a sustituir a otras deidades paganas, que curiosamente estaban relacionadas con caminos, ya sean calzadas o lugares cercanos al agua. José María Hernández Escorial, me pasó un texto de la revista de Dialectología y Tradiciones populares, vol.LXIV nº1 pp211-236 enero-junio 2009. Donde Ángeles Valencia García (UNED Madrid) nos hace un breve resumen sobre el agua y estas fortuitas apariciones:
“Los generados a partir de la gestión sobre el agua se han resuelto mediante un continuo proceso de apropiación simbólica o material de los lugares en los que el control, distribución y selección de las aguas planteaba problemas. La situación de las ermitas marianas como eje de resolución simbólica de conflictos terrenales, como los derivados de los litigios por límites entre pueblos, es una constante reiterada. La vinculación entre culto mariano y agua pone de manifiesto la existencia de intereses más o implícitos de una parte de la población que utiliza el dominio de los símbolos como instrumento de dominación real a través de la construcción de modelos identitarios locales o micro locales.
Un cierto tipo de saber ha sido utilizado para general una práctica social que, finalmente, se transforman en ideología, así las creencias están relacionadas con factores ecológicos y económicos, como con otros referentes a la organización social. Las prácticas religiosas relacionadas con las fuentes, los ríos, los manantiales no son meros objetos de la naturaleza, sino hitos fundamentales de mapas cognitivos del entorno social y ambiental.”"
Lo cual nos sitúa en una encrucijada de motivos, por un lado la coincidencia de ser nombrado obispo de Ávila, por otro haber tenido un tiempo sin saber de su vida, en el que había podido maquinar un entramado para hacer ver que eso era divino, sin que se levantaran sospechas. Que mayor satisfacción que poder decir que en sus dominios pueda aparecerse la virgen, es lo único que le faltaba para su ego y esa satisfacción personal, y conferir a un lugar como propio y cristiano, alejando al pueblo de unos símbolos que no parecen cristianos, como los petroglifos encontrados en el Risco, y además de un lugar que por allí pasara una calzada o camino con cierto tráfico de personas y animales, el pretexto se lo habían servido en bandeja…
2.9.2. Una tercera ermita, un año antes de que falleciera Sancho.
Un milagro en Almendral, y en el final de su vida, este era ya como una costumbre en la familia.
Es una población en el señorío de Navamorcuende, a
camino entre este pueblo y la Iglesuela, y que justamente pasa por él la Cañada
Leonesa Oriental, con lo cual tiene todas las posibilidades de que aparezca por
allí una virgen y más tarde una ermita, pero esta vez no fue una virgen.
Por una copia manuscrita de Don Ignacio de
Hermosilla, del siglo XVI que se encuentra en el Archivo de la Historia,
conocemos el suceso que aconteció en 1354, (El año anterior a la muerte de
Sancho Blázquez Dávila) y cuya copia literal es:
<<Una de XI y XII años llamada Juana hija de
Juan vió cierta visión en el mes de abril por queresma a su parecer de Santos y
Gloriosos y le dijeron que dijese a su padre que debajo de cierta encina que le
mostraron había unas reliquias y dos cuerpos santos, no la creían y enmudeció,
visto esto fueron allá y hallaron dieciséis reliquias con sus nombres y dos
cuerpos santos, hallándose para dar testimonio de esto tres notarios. Pero Martín,
escribano de Navamorcuende, Juan Sánchez, escribano del rey y el de la Adrada
Blasco Ximeno y el Castillo de Bayuela término de Ávila.
Era señor de Navamorcuende Juan Blázquez, alcaide,
asimismo en su deudo del mismo nombre. Díaz Gómez, clérico de dicho lugar, concedieron
los sumos pontífices muchas indulgencias, publicaron bulas año de 1476 a martes
30 de junio, exhibiéndose a pedimento de Antonio Rodriguez, beneficiado de
aquella iglesia y cura de una iglesia mozárabe en Toledo. Alcanzáronse estas
indulgencias a pedimento de tres reyes de Nápoles, Francia y Aragón.
Dicen los de aquel lugar que viniendo por allí a
cazar el rey Don Pedro sabiendo aquello y que la moza estaba muda, temiendo por
fábula mandó traerla delante sí y amenazándola con un puñal que hablase, se le
entorpeció la mano parece que algo de esto pasase, porque en su testamento
original que yo he visto manda 200 doblas a la ermita de Navamorcuende. Este año
sobre dicho de la era 1379 (sic) años era el X del reinado del rey don Pedro. De
todo sobre dicho salvo lo del rey don Pedro hay originales en
Almendralejo>>.
3. Nuestra Señora del
Risco.
3.1. Devociones a la Virgen María
Recomiendo, una visualización de un reportaje sobre la Virgen del Rocío de 1980.de Fernando Ruiz Vergara. (Pincha en lo subrayado y lo puedes ver) Yo lo busqué en la red y me fue fácil. De él extraigo un texto que viene al pelo, para entender la supuesta o verdadera devoción mariana, y sobre todo leer entre líneas, yo pienso que estas devociones pueden tener otra visión, y es una manera de atraer a la plebe y manejar de alguna manera sus voluntades.
“ ...Tras la
decadencia ciudadana con el resurgimiento del feudalismo, la iglesia a la evangelización
del medio rural. A medida que la Reconquista avanza, es la iglesia el único
organismo con sólida estructura para llevar a los territorios repoblados las instituciones,
ritos y representaciones familiares, de dar una cierta seguridad a sus
habitantes, para ellos van erigiendo ermitas en los lugares menos poblados y se
transforma en iglesias, o son destruidas las numerosas y bellísimas mezquitas
que construyen los árabes, durante el largo tiempo que dominaron la península…”
La verdad es que no
tiene desperdicio ninguno la película, ni sus comentarios, que nos da una idea
muy clara de este caso, como es este monasterio, que quiero mostrar. Pero tiene
un comentario a la virgen y que lo relaciona con la mujer:
“…La mujer adquiere
con la fragmentación de la familia extensa, unos perfiles cada vez más
definidos. También su escasez numérica debida a la mayor mortalidad femenina debido
a fiebres puerperales, más mortíferas que las guerras, la hacen merecedora de
una nueva consideración, que simbólicamente es expresada en el culto a la
virgen, obra de San Bernardo y los cistercienses, en aquel momento de exaltación
mariana, Fernando III, el Santo, y su hijo Alfonso X, el Sabio, van poblando
todas las capillas y todas las parroquias de imágenes de la virgen…
…la iglesia hizo vía
impuestos, valiéndose de la excomunión de reyes, nobles, e incluso ciudades, adoptó
un programa de reforma espiritual, para lo cual, preparó intelectualmente
mejor, al clero secular, perfectamente ignorante, hasta entonces, y renovó, o
creó nuevas órdenes religiosas, para acabar con la vida escandalosa de frailes
y monjes. Intensificó la predicación en especial, a cargo de franciscanos y dominicos.
Seguramente serían ellos los autores del trasiego de imágenes que aparecen en
algún tiempo después, escondidas en los bosques y de las que más tarde se diría
que habían sido ocultas por antiguos cristianos temerosos de que los moros los
profanasen, aunque la verdad es que casi todas ellas eran tallas en la que la
dominación árabe había terminado ya en todas partes, menos en Granada. Se trataría
de una nueva táctica de la iglesia esta vez a largo plazo…”
Según el libro “Desarrollo del culto de María en España durante la Edad Media, Editor/es: Lérida: [s.n.] (Imprenta Mariana) Fecha de publicación: 1886” que se encuentro en el ayuntamiento de Murcia.
Por su carácter religioso y muy meticuloso en los pormenores de este tema, lo doy como válido en cuanto a las explicaciones en este sentido de dar muchos detalles y aportaciones que van más allá de la simple verdad, sino, que las alimenta y adorna con todo lujo de detalles divinos, que ellos pudieron intentar incluir, como tal, o en algún caso darle un poco de ficción para atraer la atención de un pueblo mayormente analfabeto y sumiso, no tuvieran lugar a duda alguna sobre la veracidad de los relatos, y que así lo entendieran las gentes de ese tiempo. De este libro hablaré más tarde sobre un artículo relacionado con el Risco.
El planteamiento de este punto sobre la devoción a María, y su falta de eso mismo, de la devoción, habla el libro también, el pueblo era analfabeto, pero no tonto, y disfrutaban más con la fiesta, que con la devoción, y así surgió este libro. para dejar manifiesto de unas apariciones, que más que fiesta, eran una devoción, aunque lo adornaran. En este libro se reconoce que detrás de la afluencia masiva a las romerías, no había esa verdadera devoción mariana.
“Si ensordecidos por el bullicio de alegre romería detuviéramos los pasos de la entusiasmada concurrencia, para preguntar á varios de los fieles algunas circunstancias de la tradición respecto á la imagen objeto de sus atenciones, no encontraríamos en verdad muchos que supieran otra cosa más, que sus abuelos hicieron lo mismo que ellos, y que a su vez harán por inculcar á sus sucesores le devoción que de unos á otros ha venido trasmitiéndose con ciega fe, sin hacer observaciones acerca del tiempo en que ocurrieran los acontecimientos, de su invención ó su aparición, sus milagros, y el aumento cuando la fama de sus cultos; cree cuanto la memoria viene haciendo tradición, por más que tenga carácter de conseja ó incurra en error algunas veces; y había de ser peligroso hacerles modificar su juicio en vista de documentos histórico-coetáneos, y de patentísimas revelaciones arqueológicas”. ( Desarrollo del culto de María en España durante la Edad Media, Fuentes y Ponte, Javier (1830-1903) Fecha de publicación: 1886)
El libro, hace una serie
de anotaciones en el sentido del origen al culto de la Virgen María, comenta
que:
“… en el concilio de Efeso año 431, l iglesia declaró la maternidad divina de María, representandosela ya en Oriente con el niño Jesus en sus brazos, y los critícos aseguran que tanto Santa Elena y Constantino, como Teodosio y Pulqueria, pusieron imágenes de la Virgen dentro de los templos cristianos que hacian construir.
En España, por más que se trate de presumir otra cosa, creemos que no han existido representaciones se la Santísima Virgen hasta muy avanzada la época visigodo-cristina. Y respecto á las que la piedad ha creido, ya pintadas por San Lucas ya traídas por los apóstoles ó sus discípulos desde Oriente á España, ya trasportadas milagrosamente por los Ángeles:”
No cabe esperar otra cosa de estos textos, que dan un origen místico-divino apareciendo todo como obligatoriamente creíble, pero tengamos en cuenta, la época en la que se publicó, las creencias no se podían rebatir o tan solo poner en duda. Y tener en cuenta las fuentes donde se sacaron los relatos:
Autor/es
principal/es: Fuentes y Ponte, Javier (1830-1903)
Título: Desarrollo del culto de María en España durante la Edad Media
Editor/es: Lérida: [s.n.] (Imprenta Mariana) Fecha de publicación: 1886
Descripción Física: 120 p.; 21 cm
Notas: Memoria premiada con rosa de plata en
el certamen público celebrado, por esta última en 22 de Noviembre de 1885
Como el relato siguiente:
“Algunos escritores han dicho que San Lúcas Evangelista, fue pintor, y varios de ellos aseguran que el tipo de representaciones de la Santísima Virgen le tomó directamente del natural en la persona de la misma,”
Aunque más tarde lo desmiente, intenta implantar sus intenciones, más que su verdadero hecho, que difiere de este relato, pero, ahí lo deja como una posibilidad, por si cuela, o dar una versión alternativa y, sobre todo, divina, para sus lectores fieles o intentar que así lo sean. Pero su imaginación no queda solo en este comentario, y comenta cosas de origen divino como si todos en un futuro siguiéramos siendo sus parroquianos, que no tenían otra fuente de información, nada más que los que fabricaban los encargados de difundir la “verdad” de ese tiempo en el que no había la posibilidad de pensar lo contrario, y nos encontramos con lo siguiente:
“Acerca de las hechas y traídas por los ángeles debemos decir que el tiempo, le han perdido con los retoques y las relabras que hicieron en elles los pintores y escultores, tanto en el siglo XIII como al introducirse en España el gusto del Renacimiento”
Hace este libro un resumen de los inicios del cristianismo en tiempos de los visigodos y sus concilios, donde trataban el dogma y de la disciplina eclesiástica a seguir, entre ellas estaba sin duda el honor y el culto a la Virgen. Donde el hecho de su futura imposición a dicha devoción, no había hecho más que comenzar.
En lo referente a apariciones marianas, el libro, del que vengo haciendo referencia, pone en el índice, todas las apariciones que ha llegado a recoger, que son un total de 275 apariciones, cada una con el nombre de donde fue hallada, pero no son más que una referencia a todas las ocasiones en que se tiene constancia que se hablen de una aparición, pues faltan muchas que, a lo mejor por tener menos resonancia, no las nombra.
Tan solo y sin irnos muy lejos diré algunas de la provincia que no son nombradas, y si lo son famosas; como por ejemplo la Virgen de Sonsoles, la Virgen de las Vacas, La Virgen de la Vega en Piedrahita, La Virgen de Chilla, La Virgen de la Fuente Santa, La Virgen del Soto cerca de la Aldehuela, la Virgen de Riondo, la Virgen del Espino, la Virgen de las Fuentes, la Virgen de la Soterranea de San Vicente, la Virgen del Cubillo, etc. Son muchas las que seguramente me deje, pero que dan una idea de la cantidad de apariciones que surgieron en una época determinada, y que más tarde ya dejaron de aparecer, no me extraña, no habían dejado lugar sin apropiárselo, pensemos que en el nuevo mundo, antes de descubrir las américas, no se había asomado la virgen todavía, sino cuando los cristianos vinieron y necesitaron cristianizar los lugares arrebatados s los infieles, empezó a dejarse ver, dando una realidad más cristiana.
3.2. Aparición Marianas, en un risco en la ladera norte del Valle Amblés.
Es hora de saber lo que la tradición y el pueblo recuerda de lo que paso de boca en boca y de los escrito que hacen referencia.
Es en este lugar, donde corriendo el año 1320, un pastor que iba buscando una cabra perdida, encontró una imagen que correspondía a la iconografía típica de la Virgen de las Angustias.
Existen dos testimonios escritos, en los que se da una versión desde un punto de vista muy religioso y orientado a una sociedad donde los relatos místicos era muy creíbles y por lo tanto quedaban como un relato oficial por parte de la Iglesia católica de esa época. El primero por orden cronológico, corresponde al reverendísimo Padre Juan Villasa, de la Compañía de Jesús, Maestro de Teología, Rector en el Real Colegio de Salamanca y Provincial de Castilla la Vieja. Aunque resulte un poco extensa en tamaño, no tiene desperdicio, pues está escrita en un castellano antiguo y suscitan cierto interés las descripciones, por su lenguaje tan peculiar y sobre todo por la descripción tan religiosa y mística que mantiene, vamos que se pasó tres pueblos, dándole a la imaginación, ¿Qué se tomaría, para tanta parafernalia...?
“...No es mucho lo que fe ha efcrito, y ha llegado à mi noticia de efta prodigiofa, y devotifsima Imagen del Rifco, la qual fe llamada afsi por el fitio, en que dignò aparecer y en que fe conferva, con gran veneraciòn de los Pueblos cercanos, y aun de los mas diftantes de Hefpaña, y fuera de ella. Eftà fito efta devoto Santuario en Caftilla la Vieja en el Obifpado de Àvila, como fiete leguas diftante de aquella Ciudad, en una montaña grandemente afpera, y quebrada, en la jurifdicción de la Viila de Villatoro, que toca à los Excelentifsimos Señores Marquefes de Aftorga, y Condes de Altamira. En efta Sierra fe levantada un Rifco de extraordinaria elevaciòn, y eminencia, que da nombre à toda la montaña, y junto a èl àzia la vanda del Norte, fe ven otros peñasfcos, no tan encubrados, entre los quales fue la dichofa aparición de tan gran Reyna. Quien aya fido el Artifice, ò Efcultor de la devota imagen de Nuesftra Señora, ojen què tiempo, o lugar fe aya fabricado, nada fe fabe, aviendolo Dios Dexado oculto por fu alta providencia, fin aver querido hafta manifeftarlo à los hombres, y lo harà, fi conviniere à gloria, y honra de fu Madre, qyuando à fu Mageftad pluguiere. Difcurrefe que en la entrada de los Moros a en Hesfpaña por los años de 714 algunos devotos, y piadofos Chriftianos la ocultaron en el lugar, en que defpues fe defcuriò, porque no vinieffe à poder de aquellos barbaros, que ni tenían refpeto à lo mas fogrado, ni perdonaban inhumanos, à las imágenes Sacro-Santas de CHISTO, y de MARIA, antes les parecìa hazer obfequio à fu falfl profeta, en arraftrarlas, hazerlas menudas piezas, y echarlas al fuego, paraque tuvieffen de patto a fus llamas. Por efta razòn ocultaron los piadofos Hefpañoles la Imagen de Nueftra Señora junta con la de fu Sagrado Hijo difunto en lo mas afpero de aquella montaña, en una cueba, o gruta retirada, y en ella eftuvo efcondida, a lo que fe cree, mas de 600 años, hafta que por los de Chrito de 1320, poco mas. O menos, fe dignó fu Mageftad manifeftarfe al mundo de la fuerte, que aquì diré....”
“...Andaba un fencillo paftor guardando un rebaño de cabras por aquella montaña. À tiempo que una de allas encaramandofe fobre uno de los afperos rifcos de la Sierra, no pudiendo mantenerfe, fe defpeño, y ayo en una como gruta, ò cueba formanda de la mifma naturaleza: viola caer el paftor, y afustado por la perdida, fe affomo por lo alto à ver fi la podría facar del fitio, en que eftaba; y en lugar de la lobreguez, que de fuyo llevaba la poca, o ninguna luz, que tiniala cueba, vio fu circuferencia llena de clarifimos refplandores, y al mifmo tiempo, oyò una fuave, y clara voz, que dezia, fueffe a la Villa de Villatoro, y de parte del Cielo avifaffe, como en aquel Rifco, y cueba eftaba una Imagen de Nueftra Señora; que vinieffen Eclefiafticos, y Seglares a Facarla, y ponerla en publico, porque querìa tan piadofa Madre ferlo de todo aquel paìs, y fazer à fus vecinos, y moradores grandes beneficios. El paftor todo affombrado, y cafi fuera de sì por novedad tan eftupenda, baxò de la montaña, y fin detención fue à Villatoro, y dio cuenta de lo que mandaba anunciar el Cielo de parte de la Reyna de todo lo crioado; mas al oir en lugar de dàrle crèdito, hizieron rifa, y chanza de la propoficion; por lo qual el buen paftor hubo de volver à la montña, y llegando al mifmo fitio, yviendo la mifma luz, dixo: Señoa, he ido a donde vòs me mandabais, y dicho lo que vos me dixifteos, y en lugar de darme crèdito, han hecho burla de mis palabras. Y al acabar de pronunciaar eftas razones, oyò la mifma voz, que le volviò a hablar diziendole: Buelve hijo, a la Villa y di, que te crean por las feñas, que yo tedoym y fon, que en llegando al Lugar, cierres la mano derecha, y que fi alguno de los de la Villa te la pudiere abrir, no crean lo que dizes; pero fi no pudieren, por mas que lo procuren, crean, que dizes verdad, y que vas embido por mi orden, y mandato. Obedeció el paftor, y volvió à proponer lo mifmo, que antes, à que añadió, que para teftimonio de fer afsi lo que dezia, lo abrieffen aquella mano derecha, que yà tenia cerrada. Oyeron los de Villatoro con igual defprefio, que antes, lo que effeguraba el paftor, y quifieron defengañarle de la que juzgaban fer fantasia de fu innata fimplicidad; y afsi, llegandofe a el le quifieron algunos de los mayores fuerzas abrir la mano, pero fe defengañaron prefto, porque por mas fuerza, que hizieron (fin hacer él refiftencia) no fe la pudieron abrir, y afsi quedando invencible à la fuerza, alabaron la vencedora mano de Dios, que allì obraba, como dize la Sabiduria; Victricen manum iuam laudavenerunt pariter. Con tanto raro fuceffo creyeron, falieron todos los vecinos, guiados del paftor mifmo, à la montaña, y aviendo caminado por lo mas afpero de ella con gran fatiga dixo el paftor aver iodo las voces, que les avia anunciado…”
“...Llegados al fitio, que el Paftor les feñalò, devotos unos, curiofos otros, defeaban, y procuraban ver la Santa Imagen, que fegún la voz lecftial, eftaba efcondida entre aquellos peñafcos, y como fepultada en la cueba; y aunque lo pretendían con todo cuidado, ya por la obcuridad, ya por no dar lugar las mifmas peñas, no lo consefguian. Pero como el amor es tan ingeniofo, fi huvieffe en la cueba alguna abertura, que franqueaffe paffo, aunque difìcil, y efcafo, a la vifta, hallò una yenda, que hazia la mifma peña, y aplicandefe à registrar por ello que pudieffe alcanzar de lo interior de la gruta, vio claramente la Imagen de la Santifsima Virgen, que defpues defcibo. Al instante con interior, y exterior jubilo dio cuenta a fus compañeros de lo que avia defcubierto, y todos a porfia, procuraban faatiffecer fu defeo, aplicando la vifta à la abertura del peñafco, y con la devota Imagen, que confeguian, en lugar de fatisfacer a fu admiraciòn, la aumentaban. Afsi fue paffando de unos a otros la noticia, y el regiftro, quando fe hallaron todos confufos, por no faber, como facarian la Santa Imagen de la gruta: la abertura era pequeña, ni trahian inftrumentos, con lo que hazerla proporcionada: volver al lugar por ellos, era prefiso, mas fu amor, fu defeo de verla luego patente, y de no apartarfe de aquel fitio hafta lograrlo, lo hazian medio difícil. Que harian?. En fin infpirados fin duda del Cielo, determinaron poftrarfe en tierra y fulplicar a MARIA Santifsima, hizieffe cumplido el favor, ya que le avia comenzado, y les dieffe à entender, que harian, o de que medio fe valdrían, para lograr el theforo, que vian, y no podían pofeer del todo. En efta fuplica perfiftìan aquellos devotos paifanos, quando de repente vieron, y oyeron, que la montaña toda fe eftremecia, y que un gran peñafco, que fervia como de puerta tofca a la cueba, fe apartaba àzia un lado, con un eftallido, y eftruendo terremorofo. Juzgaron, al ver cofa tan rara, que todo el monte fe caìa fobre ello, dexandolos fepultados, con que comenzaron à clamar, pidiendo a Dios mifericordia; pero paffado el primer fusto, y recobrado el fobrefalto, levantofe à regiftar lo fucedido, hallaron, que el peñafco avia franqueado entrada à la cueba, en que fe hallaban el Simulacro de MARIA patente yà à fus ojos, y à fu poffefsión. Entraron todo, unos defpues de otros, en la cueba, y conferforosos, y tiernos afectos adoraron, reverenciaron las Imágenes de Madre, E hijo, y juntamente hallaron tres clavos de fingular hechura, los quales fe pufieron en cuftodia, y oy lo eftan en el RELIGIOSO Convento, que defpues fe fundò, con con guarda de tres llaves, confiadas à diverfos fugetos…”
“…Satisfecha
pues la devoción de los vecinos de Villatoro, trataron entre si, què fe via de
hacer de la devota Imagen, y determinaron llevarla configo à fu lugar, y
colocarla en fu Iglesia, hafta que pudieffen fabricar una hermita en la mifma
montaña, en que avia aparecido fuMageftad, bufcando algun fitio cercano a la
cueba, en que fe avia descubierto, pero mas tratable, y que pudieffen acudir à
èl los devotos de tan gran Reyna,fin la dificultad, que tendraian en llegar
hafta la gruta, en que fe avia hallado. Tomada efta refolucion, difpufieron en
què poder conducir la santa Imagen, y pidiéndola licencia con fumifsion, y
redimiento, la colocaron fobre los hombros de algunos de los mas robuftos, y en
devota procefsion, yà cantando diverfas oraciones, yà conferenciando entre sì la
dicha, tan fobre fus meritos, que les avi cabido, la conduxeron à Villatoro, y
la pufieron en la Igefia Parrochial, con la mayor decencia, que les fue
pofible. Y por no fer omiffos en cumplir lo prometido, comenzaron luego à
fabricar la hermita, no lexos de la cueba, en que avia aparecido, en un pequeño
prado, en que nace la llamada Fuente santa, à ducientos paffos, como fe baxa
del Rifco, al Valle de Ablès, à la parte de medio dia, tomando tan à pechos la
fabrica, que en poco tiempo la acabaron ( aunque también contribuyò à la pronta
conclufion de la fabrica la pequeñez de la hermita y la pobreza de la obra).
Concluida la capilla, determinaron devolver la Santa Imagen à la montaña,
fintiendo no sè què fuerza interior, que fuave, y fuertemente los inclinaba à
no tenerla en su lugar, u afsi lo excutaron, trayendo otra vez la prodigiofa
Señora, acompañada del filmulacro de fu Hijo, por aquellos Rifcos, entre los
quales les parecía eftar guftofa, y la colocaron en la nueva, y eftrecha
Capilla. Pero no fiendo efta la voluntad de Dios, ni de fu Madre, prefto
conocieron, que la Santa Imagen guftaba fer venerada, donde fe avia aparecido,
porque luego, que pufieron en la nueva hermita, de noche, ò por minfterio de
Engeles, ò de otra manera fácil al poder divino, fe pafsò à la cueba primera,
en donde la encontraron la mañana inmediata unas devotas mujeres de la Villa,
aviendola echado menos en la Capilla recién fabricad. Con efta clara
demoftracion, y feñas de la voluntad de tal Reyna, trataron afear, y poner
decente la cueba, ò gruta fanta, que avia efcogido para Palacio augufto de fu
habitación, y levantando, arrimado a la cueba, otro pequeño edificio aunque mas
abaxo, o como a la falda del Rifco, que contiene la cueba de frequentando por
la devoción de los fieles hafienzofe con el tiempo algo mas tratable el efpero
del camino. Pufieron los de Villatoro en el Santuario de Nuestra un Capellan,
que afsiftieffe en el, dixeffe Miffa, y cuydaffe de fu affeeo y decencia, fe
dedico también toda fu vida el dicho Cabrero que efta fepultado en fu Iglefia,
y dexò fobre fu pobre hacienda, que gozan fus defcendientes en el Lugar de
Poveda, fundados tres Aniverfarios de à dos reales, que aun fe cumplen con
tierna memoria: y en cuyo modo de gobiernofe confervò la hermita, hafta que
entraron e fer Capellanes de la Santifima Imagen de Nueftra Señora del Rifco,
los hijos del gran Patiarca y excelfo Doctor de la Iglefia San Aguftin, del
modo que dirè: Avìa profeffado la efclarecida Religion de los Hermitaños de San
Aguftin un Religioso Llamado Fray Francisco de la Parra, aquien defpuès de aver
regentado diverfos Magifterios de la Orden…”
El segundo escrito, es posterior y está en los archivos
digitales del ayuntamiento de Murcia, catalogado de la siguiente manera y de el que ya hemos hablado anteriormente, y que tampoco se queda escado en imaginación, pero dejo su descripción para curiosos:
Autor/es principal/es: Fuentes y Ponte,
Javier (1830-1903)
Título:
Desarrollo del culto de María en España durante la Edad Media
Editor/es: Lérida :
[s.n.] (Imprenta Mariana)
Fecha de publicación: 1886
Descripción Física: 120 p. ; 21 cm
Notas: Memoria
premiada con rosa de plata en el certamen público celebrado por esta última en 22 de Noviembre de
1885
MU-AM , 10-D-9(2)
Tipo de documento: texto
Aparece en las colecciones: Impresos S.
XIX
“Estaba este rey Alfonso XI en Vitoria, cuando fue favorecido el reino con la manifestación de una imagen de la Santísima Virgen, acaecida en Villatoro, Ávila. Iba un pastor con un rebaño de cabras por la sierra de Velada, y una de ella, triscando de uno en otro pico de la roca, cayó á lo profundo de una gruta; sobre saltado el pastor se asomó, y cógele una claridad que salía del fondo á tiempo que una voz le dijo que de parte del cielo fuese al pueblo para que viniesen los vecinos á sacar una imagen de la Virgen que había en la cueva; obedeció el pastor, pero ninguno de aquellos dio crédito a sus palabras, y regresando al monte y contemplando de nuevo al resplandor dijo a la Señora, que se habían burlado de él en el pueblo: entonces la voz le mandó, que con la mano derecha cerrada fuese de nuevo, y si alguno le fuere abierta á la fuerza, dejaran de creerle; volvió en efecto, no pudieron ninguno de los que probaron, abrir la mano; entonces fueron profesionalmente andando como a una legua de distancia y hallaron la imagen en el fondo de la misma, pero con la particularidad de que siendo estrechas las quiebras, diose ella misma paso, después de una conmoción ó sacudida del terreno con gran estruendo; entraron y con la imagen había tres clavos, todo lo cual, lo llevaron á la iglesia del pueblo, interin construirían una capilla cerca de un próximo manantial de la Fuente Santa: luego que se sacó trajeron la imagen, pero aquella misma noche, huyó milagrosamente a la gruta de su aparición: visto esto se construyó allí la capilla, pusieron un capelian, y luego fue convento de la Orden de San Agustín.
Hasta entonces no habían no había aparecido las imágenes mas que con solo tipo. Esto es, el de la Virgen Madre con el niño en sus rodillas, ó en su brazo izquierdo más tarde, pero está representa a María Dolorosa, teniendo una rodilla en tierra, sosteniendo en la otra el cuerpo difunto de su hijo: es por tanto la primera efigie de Nuestra Señora de los Dolores conocida en Castilla; lleva por título Santa María del Risco, y se apareció en 1320.”
Como acabamos de leer, las dos descripciones son exageradamente muy adornadas con reclamos de manifestaciones divinas, yo lo llamaría fantásticas, porque se habla de hechos que dan como probados y que se entiende que son de comprensión obligada, cuando más que reales, parecen sacados de una noche de pasada con LSD. Su imaginación llega hasta límites insospechados, el padre Juan Villasa, incluso habla en su relato de…“por esfa razón ocultaron los piadofos Hefpañoles la imagen…” cuando en tiempos de los moros, como ellos los llaman, no existía el reino de España, ni siquiera los reinos, que después se formaron, es otra mentira que al igual que las demás, el pueblo lo desconocía y bien contada, colaba como relato oficial.
Tengamos también en cuenta, lo que tuvo que tramar el obispo Sancho Blázquez Dávila, para la realización de la parafernalia que se cuentan en los dos textos anteriores, una puesta en escena muy bien calculada para que parezca real y a la vez creíble, no me extraña que dedicase un tiempo solamente a ese hecho y se olvidara de su papel como representante de tantas cosas como el representaba en ese momento, pues lleva su espacio y su tiempo real, manejar personas y esos espacios, ignoro de cómo se pudo hacer, tan solo una persona que contara con un gran poder, como el que solo Sancho tenía, lo podía hacer.
Otra cosa que nos intentan colar como real, es que la imagen que se encontró era la que hoy se puede ver en la iglesia de Villatoro, pero como deseo vamos a hablar ahora, decir que es también es mentira.
Si recordamos el relato, dice que la imagen es muy grande y no cabe por la entrada a la cueva, cosa que es cierta, pues es muy estrecha la cavidad de entrada, porque hay unas piedras que impiden el paso a cosas grandes, como es la imagen que hoy está en Villatoro, y que lo fantasean para sacarla con un estruendo y que las piedras se retiran, dando otra afirmación para que no haya dudas si alguno ve la cueva y luego ve la virgen y saca sus propias conclusiones, vamos una versión oficial, sin más interpretaciones claro. Pero esto no pasaría si la imagen fuera otra, como una talla románica, y el obispo Sancho se ahorra la parafernalia del estruendo y que se muevan las piedras, cosa que es más creíble que un estruendo. Tenemos que tener en cuenta que esto se escribió mucho años después, y no se reparaba en nada la imaginación oficial, que además se tenía que aceptar, sí o sí. Pues nadie estaba para confirmarlo ni desmentirlo y leído después de un tiempo considerable, nadie lo iba a rebatir.
3.3. Dudas sobre la imagen actual de los Dolores, y relacionada con el Risco
La tradición oral, la considera la primera de nuestro país en ejecutarse en talla escultórica pues, hasta el momento, todas ellas eran pinturas.
Llegados a este punto y sin intención de molestar ni menospreciar a la tradición y a la devoción de todo un pueblo a su Virgen, sino que intento expresar una contradicción que a mí parecer es significativa. Decir que cabe la posibilidad de albergar serias dudas sobre si esta imagen fue en realidad la encontrada en la cueva y la que dio origen al monasterio, las fechas no cuadran, era un tiempo donde las imágenes se hacían de la forma más simple, pues los artesanos que intervenían en su tallado, no se dedicaban en exclusiva hacer solamente imágenes, sino que lo frecuente es, que sean locales y habilidosos carpinteros.
Estamos hablando de una fecha de 714, después de la llegada de los moros, bien los Omella, como los bereberes, cando debieron ser escondidas por ermitaños o anacoretas, por miedo a ser destruidas por los moros. Por aquel entonces las tallas era simples y muy abundantes, cosa que pudo ser una escusa para hacerlas aparecer de un forma "divina".
José María Hernández Escorial, nos lo cuenta de una manera muy precisa, relato que es extraído de su Facebook, al cual yo le doy mucha fiabilidad, pues es lugareño y sabio, no nos olvidemos:
:
“Esta imagen, posiblemente de barro o madera había
sido ocultada en ese lugar por fervorosos cristianos en fechas posteriores a la
entrada de los árabes en la península, según cuenta el P. Juan de
Villafaña “… con la entrada de los moros en España, por
los años 714, algunos devotos y piadosos cristianos escondieron una
imagen en la cueva en que después fue encontrada y en ella estuvo a lo que se
cree más de 600 años, hasta que, en 1320, más o
menos, se dignó S. M. manifestarse al mundo”. Hoy esta figura
manifestada, que los escépticos vecinos de Villatoro decidieron
bajar a “la ermita de San Andrés”, está desaparecida.
La Piedad actual con
advocación de Nuestra Señora del Risco, fechada en el siglo
XVI procedente del perdido convento agustino se conserva en la iglesia
parroquial de San Miguel Arcángel de la villa. El trabajo de
la talla, fechada alrededor de 1730 se le asigna como una de
las primeras esculturas de Alejando Carnicero, grabador a buril y
escultor de Iscar, obispado de Segovia, afincado primero
en Valladolid y posteriormente en Salamanca donde
realizó la mayoría de sus trabajos para diferentes conventos y monasterios,
ejecutando numerosas obras de retablos, sillerías de coro y esculturas.”
Quiero hacer ver que las imágenes que se solían encontrar cuando se decía que había sido vista la virgen y que reclamaba esa ermita para el lugar, solían ser una imagen de estilo llamado románico, y la actual no tiene nada de eso, sino que aquí es más creíble lo que nos cuenta José María.
3.3.1. Sobre las tallas de origen románico
Las tallas de imágenes, al igual que la cultura va
sujeta a modas y patrones concretos, definiendo por igual épocas que
denominados estilos. En las fechas en que fue encontrada la talla de la virgen
del Risco, y nos estamos refiriendo a tiempos godos o románicos, los estilos y
la forma de trabajar, al igual que de pensar eran sencillas e imperfectas, si
ponemos ejemplos posteriores, en los cuales ya había escuelas y maestros para
hacer diseños y trabajos con más detalle y más verídicos, que no es el caso de
la primitiva imagen que se encontró del Risco, apreciaremos la diferencia entre
tiempo y estilos.
“Una parte importante en la religiosidad del hombre
románico la constituyeron las tallas en madera para formalizar y estimular sus
sentimientos y devociones. El hecho de que la figura sea “de bulto” (donde
la escultura representa una tercera dimensión) es importante a la hora
de proyectar las emociones religiosas. Y a ello ayuda más la imaginería que la
decoración pictórica. La mayor parte de las tallas en esta época corresponden a
imágenes de la Virgen con el Niño y Cristo
Crucificado, bien en solitario o formando grupo con la Virgen y San
Juan en forma de “Calvario”. Son tallas realizadas sobre maderas de
diversa procedencia, por lo general locales (pino, nogal, roble…) Su acabado se
efectuaba policromando la talla. En ocasiones estas imágenes son verdaderos
relicarios al portar reliquias en una oquedad posterior.” (LA GUÍA DIGITAL
DEL ARTE ROMÁNICO: A. GARCIA OMEDES) (http://www.arquivoltas.com/presentacion/presentacion47.htm)
Esta imagen (la situada a la izquierda) es la que se halla en la iglesia Parroquial de San Juan Bautista, en el municipio de San Juan del Olmo, una tala de finales del XII, principios de XIII, y es la que se encontró en y dió lugar a la ermita de las Fuentes. No hace falta ir muy lejos para encontrar ejemplos de este tipo de tallas. Otra y también en la provincia es.
La Virgen de la Soterrania, talla del siglo XIII que se encuentra en la Basílica de San Vicente en Ávila capital.
Estas cuatro imágenes de abajo, pertenecientes a diferentes sitos, están expuestas también el Museo del Camino, en Astorga, no dejan ninguna duda sobre el estilo y la manera de hacer, que se manejaba por entonces.
“Un buen número de Vírgenes románicas ha llegado en buena conservación hasta nuestros días. Muchas otras han desaparecido por deterioro de su materia prima, incendios, destrucción intencionada o expolio. Realmente debió de ser elevado el número de las mismas y probablemente no hubiera templo que no las tuviese. Las tallas de la Virgen la representan sentada y con el Niño sobre ella (“Theotokos” – es una palabra griega que significa Madre de Dios-). Son “Vírgenes-Trono” en las que prima su función de “mueble” desde el que reina Cristo. Esto es especialmente realista en las más antiguas. En ellas la Virgen es hierática (solemne o sagrado), inexpresiva, casi ausente, con los brazos extendidos flanqueando al Niño como si de los de un sillón se tratase, pero sin intentar siquiera tocarlo. El Niño se halla centrado en el plano de simetría.”(LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO: A. GARCIA OMEDES) (http://www.arquivoltas.com/presentacion/presentacion47.htm)
Esta última imagen, se haya en la Ermita de las
fuentes, en la pared de la ermita, que da al camino de entrada a dicha
ermita. Se puede apreciar el gran deterioro de su estado, al estar
expuesta a la intemperie, en una zona donde las temperaturas y el clima son muy
agresivos.
Como podemos ver, el hacer de tiempos en el que el estilo románico era el que
correspondía, y como se puede apreciar en la imagen en cuestión, no corresponde
en absoluto, con lo supuestamente encontrado en la cueva del Risco.
Los escritos que hemos visto anteriormente, intentan de una manera oficial,
zanjar ese anacronismo refiriéndose a él como de un origen divino, más que
humano, y dando una respuesta al anacronismo al que refiero anteriormente en el
escrito encontrado en Murcia: “…hasta entonces no habían aparecido las
imágenes más que con un solo tipo, esto es el de la Virgen Madre con el niño en
sus rodillas, ó en su brazo izquierdo más tarde, pero esta, representa a María
Dolorosa, teniendo una rodilla en tierra, sosteniendo en la otra el cuerpo
difunto de su hijo: es por lo tanto la primera efigie de Nuestra Señora de los
Dolores, conocida en Castilla; lleva por título Santa María del Risco, y se
apareció en 1320…”
Y es con
este significado, el de divino, es con el que se le reconoce de una forma
oficial, con el paso de los tiempos.
Y referente a los clavos encontrados con la imagen, que también se encontraron allí, o le acribillaron a clavos a Cristo en la cruz, o hicieron muchas copias, por que madre mía, todos los clavos que han llegado a aparecer, otro cuento que la iglesia hace un corta y pega, ya que por aquel tiempo, no existía medios de comunicación, ni redes sociales y las noticias tan solo abarcaban el lugar, un lugar muy concreto y no pasaba nada, si algún trotamundos ya supiera de más clavos, pensaría que era voluntad de Dios, que se vieran en distintos sitios.
3.4. Aparición de Nuetra Señora del Risco,
La costumbre de la época era dar por advocación a las imágenes el lugar donde habían sido encontradas, por lo que se decidió denominarla Nuestra Señora del Risco. Desde el mismo momento de su aparición, se convirtió esta imagen, que según la tradición es la misma que se custodia hoy en día en la iglesia parroquial de Villatoro, en un importante foco de peregrinación para toda la comarca.
Esa tradición oral también, nos cuenta como fue el hallazgo de la imagen de la virgen, y tal cual ha llegado a nuestros días contada por la voz del recuerdo en los antepasados de la comarca. Y así nos lo recuerda en su página web, la Asociación Cultural Peña “El Risco”:
“En
el siglo XIV, año 1320, en la parte de la solana de la Sierra de Ávila, por
encima de Amavida, un pastor encontró la imagen de la Virgen del Risco en una
cueva cuando iba buscando una cabra que se le había perdido (se dice que era
una imagen de la virgen de las Angustias guardada en la oquedad por cristianos
en tiempos de la reconquista musulmana para que no fuera destruida por los
infieles), la virgen se apoya en la cruz y tiene entre sus brazos a su hijo
muerto.”
Como origen de la talla ,es decir, su hallazgo, ya anticipo que la versión que hago antes de todo esto, y personalmente, yo apunto como la más acertada, y es, la "casualidad" de que pocos años después de ser ordenado obispo a Sancho Blázquez Dávila, y es por esa casualidad divina que fuera hallada por un pastor, que por cierto era de Poveda.
También, tengamos en cuenta que el petroglifo encontrado en el Risco, puede corresponder a una cultura anterior, y don Sancho hizo su magia para sustituir el lugar por algo más sagrado para él. Eso saco de un texto de Dámaso Barranco Moreno, en su libro sobre el monasterio del Risco, y que hace referencia a ello, eso confirmaría que el motivo de la aparición tuviera que ver con ello, además de que a Sancho le diera la gana:
"...Por nuestra parte, tomando en consideración la posibilidad propuesta por Jiménez Duque, pensamos que bien pudiera haber surgido el hecho de la aparición de la imagen risqueña como un acto de sustitución de creencias…, …nos percatamos de un petroglifo…Petroglifo que, en principio atribuimos a una representación astral, pues nos muestra una cazoleta con forma de triángulo isósceles al que acompañan otras dos, redondas, de similar profundidad a la del citado triángulo, aunque de diferentes diámetros…"
Y por apuntar algo nuevo, no es la que hoy en día podemos contemplar en Villatoro, sino, otra mucho más humilde y frecuente, por esos tiempos, como ya he dicho, eran las tallas románicas que debía haber en exceso, pero eso tendrá un tratamiento aparte, valga este apunte, para empezar a ofrecer versiones sobre su hallazgo, que supuestamente así fue, que feu escondida anteriormente.
Son muchos los que se han
preguntado por qué fue escondida la imagen en este lugar. Para ello, se han
sugerido diferentes teorías, entre las que más acertada afirma que pudiera ser
resto de la presencia de los anacoretas del siglo XII.
Los anacoretas, conocidos ya en tiempos de los judíos, comenzaron a extenderse desde los principios del cristianismo y se multiplicaron durante los siglos II y III a causa de las persecuciones, refugiándose gran número de ellos en la Tebaida (Egipto). Pensaban que, apartándose de la sociedad humana, obedecían además el mandato cristiano de “no ser parte del mundo”.
“…Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que os escogí del mundo, por esto el mundo os aborrece. (San Juan 15:19)”
El anacoreta, obra del pintor polaco Teodor Axentowicz. Museo Nacional de Varsovia.
La tradición cuenta, que es en una cueva donde se
ocultó la imagen y donde se halló, bien pues la cueva está situada cerca de
donde se levantó el convento, pues una primera ermita, de la que más adelanta hablaremos, no estaba precisamente en ese mismo lugar, sino relativamente cerca.
Justo debajo de la piedra que contiene el petroglifo de los dos círculos y un triángulo.
Se puede ver, por su enorme tamaño desde cualquier
sitio. Es una piedra que da al este de la iglesia, en un verdadero Risco.

La entrada, no parece una entrada, porque hay que
sortear unas rocas, que parecen arrojadas y puestas a posta para ocultar y
dificultar el acceso, y sobre todo su localización.
La entrada es estrecha y parece casi imposible que algo grande pueda ser sacado por aquí, no es creíble a no ser, que la entrada no tuviera esas rocas entonces, que la pusieran para ocultar mejor la cueva y con ello, a la imagen de la virgen, taponando la entrada.
Dentro ya, el espacio es mayor, consta de una cavidad rectangular en la que cabe mucha gente. Es consecuencia de una fractura de la gran roca, en la que un desplazamiento hace una cavidad rectangular y de un tamaño considerable.
En un extremo existe una salida que nosotros denominamos “La terraza”. Da al sur, mostrándonos unas vistas impresionantes…
Si volvemos al escrito del reverendísimo Padre Juan Villasa, y a modo de resumen, afirma que el pastor al encontrar la imagen bajó rápidamente a Villatoro. Allí nadie le creía y volvió al lugar para encomendarse a la virgen. Al volver al pueblo, decidieron organizar una solemne procesión y, viendo la imposibilidad de rescatar la imagen, la rezaron. De repente, se escuchó un gran estruendo provocado por el corrimiento de unas rocas. Junto a la imagen se encontraron tres clavos que se custodian en el Convento. Se bajó la imagen a Villatoro en solemne procesión.
En ello, se hace alusión de algún modo a las rocas que hay en
la entrada de la cueva, pero no nos aclara el modo de sacar a la Virgen: si se
quitaron las rocas, para poder sacar la imagen… luego de sacarla… ¿colocaron
las rocas en su sitio otra vez…?
La aparición de la imagen, es el inicio consecutivo de otros acontecimientos, que darán como consecuencia, el mayor centro económico, o por lo menos, uno de los más importantes de la provincia de Ávila, durante más de trescientos años.
El comienzo es muy humilde, si lo comparamos con el resultado final, o por lo menos, no me cabe otra posibilidad de interpretarlo, el asunto se fue fraguando poco a poco, hasta conseguir un monasterio de un gran poder y grandeza, por no decir, que por ahí pasaba y se manejaba mucha pasta, que era controlada y dirigida a unas intenciones que distan mucho de ser aplicada a la benevolencia y a la caridad.
Lo curioso es, que todo comienza de una manera supuestamente humilde, humilde sino contáramos que su aparición, que no es casual, sino es claramente intencionada que, de humildad, nada de nada, pues una gran figura histórica, intervino en ese comienzo, pero si eso se quedará así, se quedara en eso, una humilde veneración a un milagro divino y una humilde ermita, me tenía que tragar, mi mala fe, y el caso no daría para más comentarios de esa maldad que me caracteriza. Pero los hechos parece que me dan la razón, el dinero es al final el que manda y caracteriza la grandeza de ese lugar, que supuestamente tenía que ser, eso, solo humilde.
En un principio, se hizo una ermita, pero no en el mismo sitio que ocurrió la susodicha aparición, más tarde un eremitorio esta vez en el sitio de la roca que da el nombre a todo este entramado, el Risco. Y más tarde de una manera un poco fuera de la ley, o mejor dicho de lo dispuesto por los mandamases de turno y de una manera que parece a traición, con alevosía y nocturnidad, se realiza el comienzo del monasterio, y yo diría que, de pura casualidad, pues una persona es castigada en algún sitio para quitárselo del medio, y ese sitio pudo ser otro, pero no, eligieron el Risco como lugar para pagar una pena, que dista mucho de ser una pena, dados los resultados.
4.1.Pirmera ermita
El P. Villasa, que anteriormente hemos nombrado, nos cantaba que después de encontrar a la imagen de la virgen, la bajaron a Villatoro, y que más tarde hicieron una ermita. Pero esa ermita, no estaba en el mismo lugar donde se la encontró en el risco, sino más bien en un lugar más accesible. Cerca de una fuente que la llamaba “Fuente Santa”, a unos 200 pasos más abajo, hacia el sureste. Estaba aclaro que hacer una ermita y llevar hasta allí los materiales, era costoso y sobre todo dificultoso por estar el terreno en pendiente y lleno de maleza. Por otra parte, se aseguraban que quedaba al alcance de más gente, pues era más accesible, pero…la hicieron muy pequeña. Para custodiar de la ermita y sobre todo la talla de la virgen, se lo encargaron al cabrero que la había encontrado, como nos contaba el P. Villasa, y que recordemos era de Poveda;
“…determinaron llevarla configo à fu lugar, y colocarla en fu Iglesia, hafta que pudieffen fabricar una hermita en la mifma montaña, en que avia aparecido fu Mageftad, bufcando algun fitio cercano a la cueba, en que fe avia descubierto, pero mas tratable, y que pudieffen acudir à èl los devotos de tan gran Reyna, fin la dificultad, que tendraian en llegar hafta la gruta, en que fe avia hallado. Y por no fer omiffos en cumplir lo prometido, comenzaron luego à fabricar la hermita, no lexos de la cueba, en que avia aparecido, en un pequeño prado, en que nace la llamada Fuente santa, à ducientos paffos, como fe baxa del Rifco, al Valle de Ablès, à la parte de medio dia, tomando tan à pechos la fabrica, que en poco tiempo la acabaron ( aunque también contribuyò à la pronta conclufion de la fabrica la pequeñez de la hermita y la pobreza de la obra)”
4.1.1. La capellanía
Según Dámaso Barranco, en su libro dedicado a este monasterio, nos comenta:
“…Poco tiempo después, y dada la mentalidad existente en ese periodo histórico, para atender a la devoción de la feligresía, el obispo abulense procedió a crear en aquella pequeña ermita una capellanía…”
Yo pienso que también era una manera de fomentar esa devoción, al dotarla de una nueva posición, que recordemos hasta ahora era solo una pequeña ermita. Y que ahora, ya pasaba a otro nivel. Puesto que la capellanía ya suponía el hacer misas y eso conllevaba a que los fieles o a que la gente tuviera que ir, como mandaban, los que realmente mandaban. Pero veamos a que se refiere eso de una capellanía, que nos lo cuente la Wikipedia:
“ La capellanía o beneficio eclesiástico es una institución hecha con autoridad de Juez Ordinario y fundación de rentas competente con obligación de misas y algunas con asistencia a la “Horas Canónicas” ( que son un división del tiempo empleada durante la Edad Media en la mayoría de las regiones cristianas de Europa, y que seguían un ritmo de rezos religiosos de los monasterios. Cada una de las horas indica una parte del oficio divino (hoy denominado liturgia de las horas), es decir, el conjunto de oraciones pertinente en esa parte del día) Las hay colativas, perpetuas y otras ad nutum amovibles”
Es decir, que era la manera de financiarse, colativas es cuando era a través de los obispos y el patronato, sus bienes, y rentas quedan sujetos a la autoridad eclesiástica y al derecho canónico. Perpetuas, que son fijas y ad nutum amovibles, tomada de manera inmediata. Conclusión, que todo ya se medía en relación a la pasta, era una manera de hacer caja dependiendo del crono, o más bien medir en dineros, ese tiempo que se empleaba en las misas y personal. y los pormenores de la ermita o, dicho de otra manera, hacer caja simplemente, la iglesia no tenía otra manera de financiarse, pues en realidad no daba nada a cambio, bueno sí, la salvación de tu alma, que era como decir, a cambio de nada no es, pero se lo parece mucho, no había un producto palpable que ofrecer y tocar, contaba con la ignorancia de sus fieles, que por eso los llamaban así, fieles.
Esto era sufragado, como era habitual, por esos fieles. Según Dámaso Barranco, se creaba una Institución:
“Institución mediante la cual una persona, generalmente acaudalada, o un grupo de personas más o menos numerosos de ellas, aportaban mediante censo, vínculo o donación, o por testamento, una cuantía de dinero, que bien en sí misma, o bien puesta en renta, generase los suficientes ingresos para permitir aportar el estipendio suficiente para la realización de un número determinado de misas aplicadas para la consecución de la salvación del alma de aquellos practicantes en la citada fundación. Siendo para dicha fundación, y para dar servicio religioso a dicha capellanía, para lo que, a principios del siglo XVI (año de 1504)- tiempo del obispo D, Alonso Carrillo de Albornoz- llegaron al lugar capellanes pertenecientes a la orden de San Agustín, frailes que estaban muy interesados en afianzar su institución en territorio del obispado abulense.”
Es decir, extender y ampliar el negocio, que se había creado en el Risco, hacerle rentable. Por otro lado, están los Agustinos, que vieron una oportunidad de meter baza y vieron la rentabilidad del risco como negocio y de enraizar sus intereses en el lugar.
4.1.2. Los Agustinos y el Risco
La Orden de San Agustín es una orden de fraternidad
apostólica. Se trata de una fraternidad porque todos los hermanos que la
integran son iguales no existiendo ningún tipo de diferencias originadas en
privilegios, títulos y situaciones sociales o económicas.
Esto que reza en la Wikipedia, e intenta darnos como verdadero, veremos más adelante como aquí también hay luchas por el poder y en definitiva por las grandezas que se derivan, como privilegios y el manejo de los bienes que puedan conseguir.
San Agustín, obispo de Hipona,
Padre y Doctor de la Iglesia.
La Orden de San Agustín, históricamente conocida como Orden de Ermitaños de San Agustín, es una orden religiosa mendicante establecida por la Iglesia Católica bajo el pontificado de Inocencio IV en el año 1244, ante la necesidad de unificar una serie de comunidades de eremitas que surgieron bajo la experiencia monástica de San Agustín y su Regla del siglo IV.
Este es el símbolo o escudo de la Orden de San Agustín, es como rezaba en la iglesia del Monasterio del Risco, antes de que se desmontara y se llevase a una propiedad privada en el pueblo de Amavida.
La regla de San Agustín son las nomas que Agustín de Hipona, conocido como San Agustín, redactó para organizar la vida de la comunidad cuando fundó el monasterio de Tagaste, en el norte de África, y si bien las elaboró en tres momentos distintos, en el fondo se reducen en una sola.
La regla del santo es la más antigua de Occidente ya
que es del siglo IV d.c al siglo V d.c. En ella regula las horas canónicas, las
obligaciones de los monjes, el de de la moral y los distintos aspectos de la
vida en monacato.
Muchos monasterios africanos adoptaron las reglas de San Agustín. Siglos más tarde fueron también adoptadas por órdenes clericales como los premonstratenses (siglo XIII d.c.) y los dominicos, mercedarios o servitas (siglo XIII d.c.)
4.1.4. San Agustín y, el interés sobre el Risco
Sigo con gran interés los textos del libro de Dámaso (Monasterio Agustino de Nuestra Señora del Risco), pues un referente para mí y un gran investigador del monasterio risqueño, y agradecerle tanta labor que ha hecho para que veamos tantos detalles y con tanto detenimiento la vida monacal y de sus entresijos.
Nos comenta, que la Orden Agustina tenía una limitada presencia en la provincia, tengamos en cuenta, que una vez unificado el territorio peninsular como católico, el pastel estaba entero y había que empezar a pillar cacho. Y la Orden Agustina ya iba con retraso. Se fijaron en el Risco por su potencial, e intentar hacerse con la capellanía, y al mismo tiempo, con sus dotes, recordemos que se hizo una institución, para recaudar fondos, es decir dineros, y estaba en gran apogeo, pues era como una moda, era algo nuevo y de gran atractivo de devoción para la plebe, y sus más acaudalados seguidores, también en esa devoción y sobre todo en riquezas, se hacían destacar, como era de esperar tan bien las familias distinguidas y la nobleza, en fin, un buen filón para llamar la atención y poner el huevo en el lugar.
La primera presencia Agustina fue en el año 1353, donde la arevalense doña María Díaz creó un beaterio bajo la regla agustina en la villa de Madrigal de las Altas Torres. Un tiempo más tarde, construyó otro llamado Congregación de Ermitaños, que hasta el siglo XVI fue donada solo hacia los miembros varones, es decir, solo para hombres. Desde ese mismo momento, esta casa estuvo muy relacionada con la monarquía, con lo cual consiguieron gran fama, pero lo mejor es que con ello, también iban relacionadas las riquezas, el parné. Este lugar, se convirtió en la Casa Capitular de la provincia Agustina de Castilla.
Por aquél tiempo aparece un personaje, que tiene todo que ver con la fundación del Monasterio del risco, pero estaba todo por fraguar, me refiero a Fray Francisco de la Parra, que por aquél entonces, como digo, era prior en dicha Congregación de Ermitaños. También es referente, un dato, y es que allí murió en 1591 un 23 de agosto Fray Luis de León, un Agustino Universal.
El primer convento Agustino, fue en Arenas de San Pedro con licencia en el año 1436, por el obispo de la diócesis Don Diego de Fuensalida, consiguió, como no, grandes donaciones de Juana de Pimentel (La triste Condesa) Señora de Arenas y de Monbeltrán, donde años más tarde, montaron un Oratorio y a cambio, recibieron varias heredades, para mayor gozo de la Orden. En el año 1523, Fray Luis de la Parra, personaje que dará mucho juego en todo lo concerniente al monasterio del Risco, pero ese es otro punto a ver más adelante, estrechó mucho las relaciones entre el Risco y Mombeltrán. Poco después de todo esto, un poco más tarde, se montaron otro chiringuito en Fontiveros.
4.2. Segunda ermita
Una nueva interpretación de la situación en cuanto a la ermita, porque más tarde, se decidió que su lugar perfecto para situarla a la virgen risqueña, era la cueva. Pero ese otro, pero, surgió, y según el relato anterior, decidieron hacer otra ermita debajo del risco donde estaba la cueva, imagino que la visita a la cueva no era una visita muy práctica por tener una entrada tan dificultosa y la entrada de devotos iba a ser un poco reducida, por el espacio que existe dentro de la cueva, ya que el interior, aunque es relativamente grande o por lo menos un poco amplio, dada la primera ermita, no lo es lo suficiente como para una contemplación decente y numerosa, así como la celebración de oficios religiosos. Tampoco el interior tenía el aspecto de una estancia sagrada y eficiente a la vez.
La fecha de su construcción, no he conseguido saber, pero en 1504, según José María Hernández Escorial en su libro (VILLATORO historia, leyendas y cuentos) en su página 138, nos cuenta:
“.. que se realiza un extenso proyecto por parte de Fray Francisco de la Parra, quién había sido prior en la Casa Capitular de la provincia de Castilla, emplazada en el mismo lugar que en Arévalo había ocupado la Congregación de Ermitaños. Comienzan las primeras obras de ampliación y reforma para trasformar y añadir servicios de distribución de aguas, religiosos, ganaderos y de hospedaje; estos trabajos los inician los frailes ermitaños que vivían en el lugar, apoyados por Doña María de Cepeda y del Peso, hermanastra por parte del padre de Santa Teresa…”
Esto quiere decir, que ya en el 1504, se había construido el eremitorio y era habitado por eremitas del Risco, con lo cual la iglesia o ermita ya estaba construida.
El eremitorio, es un paso más elevado que una simple ermita, pequeña y alejada de lugar risqueño. Eso ya era de esperar. Aunque alejado de todos los lugares, y en medio de toda la maleza, curiosamente por allí pasaba un camino que era la una ramificación de la cañada occidental leonesa, cosa que ya era de tener en cuenta, para planes mayores, como un convento. Pero eso del convento era solo una posibilidad de hacer, si hubiera alguien con el suficiente poder y contactos para realizar dicha obra.
Pero que es un eremitorio, veamos, que nos vuelva a aclarar la Wikipedia lo que es:
“Eremitorio es un término que ha sido empleado para hacer alusión al lugar al que se retira y donde realiza sus actividades el eremita. Una palabra relativa a la arquitectura religiosa que provendría de la palabra ermita de ermitaño, a su vez del griego eremites, también se define como -sitio en el que hay una o varias eremitas- …Otra variante del castellano sería la de -ermitorio- El término, íntimamente relacionado con el de ermita, en ocasiones aparece vinculado a la palabra -rupestre-
Y un
ermitaño o eremita es una persona que elige profesar una vida solitaria y sin
contacto con la sociedad.”
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1288847
Existen muchos
ejemplos de eremitorios en la península, pondré como uno de ellos el eremitorio
de San Pedro de Argés.
Tengamos en cuenta que, que no tiene nada que ver las buenas intenciones con la realidad, un ermitaño tenía que vivir de la caridad, pues estos monjes como veremos más adelante, no se conformaron con poco, porque las donaciones y la Capellanía, era algo más que caridad y esto, que solo estaban empezando.
Bien, situemos la iglesia o eremitorio en el monasterio, en el lugar que ocupaba que, aunque estaba todo en una muy poderosa ruina, se mantienen los muros y se distingue muy bien.
Comentar que detrás de la ermita y tallado en la piedra del risco, existe una serie de escalinata para subir a la cueva y de esta forma, conectar lo uno con lo otro.
4.3. Monasterio ¿Lo eligió el destino o la casualidad?
Es difícil describir la situación que llevó a alguien a pedir que allí se hiciera un convento, tengamos en cuenta que esa orden, no la da cualquiera, hay que tener peso y, sobre todo contactos. Una vez más Dámaso Barranco, nos ilustra de una manera magistral, haciendo averiguaciones sobre Fray Francisco de la Parra, que nos dejan que pensar. Por un lado, nos habla de una figura de peso en la iglesia, pero por otro, también, nos habla de las guerras internas por el poder dentro de la orden agustina, la verdad es que, hay que rebuscar, y sobre todo hay que saber dónde, y yo nunca hubiera llegado a tanto. Por este motivo, y porque este proyecto yo lo enfoco de una manera de reportaje en el que yo me limito a sacar conclusiones y. sobre todo, a dejar a los expertos que hablen, y que me perdonen los que no lo contemple de esta forma, como la más lícita para hacer este reportaje, pero esa es mi verdad y mí motivación.
Un fraile con poder y sobre todo con muchas más ganas acaparar más poder, choca con otro poder y otras personas, que ven en él un rival a descabalgar de un futuro grandioso. Existe esa lucha, y al final pierde Fray Francisco de la Parra. Es encarcelado y desterrado y condenado a la humildad, pero este, no se da por aludido, en esto de la humildad y sabe hacerse valer tirando de contactos, para hacer de su destierro, no, un destierro humilde y de caridad, si no. en un lujoso monasterio, que él mismo eligió, y se le ocurrió que, no había otro mejor lugar que el Risco. ¿Esto es fruto del destino, o pura casualidad? Tengamos en cuenta que pudo elegir otro lugar, pero en este, creo yo, se encontraba más a gusto, pues dependía de Castilla, y él allí, se manejaba mejor, pero ¿Por qué el Risco? Tengamos en cuenta también, que él ya había manejado hilos en pro del eremitorio risqueño.
Se le apartó de primera línea, pero él supo mover ficha, dado su rango de experto y sobre todo de sus amistades, para no conformarse con la pena impuesta y aspirar a algo a nivel de tu talla. Él estaba acostumbrado a moverse en terrenos de privilegios, opulencia y sobre todo de un rango elevado, pues era inteligente, altivo y soberbio, como para tomar las riendas de su futuro aún, y eso que estaba retirado de la supuesta circulación. Pero veamos como no lo cuente Dámaso y juzgar vosotros mismos.
4.3.1. Fray Francisco de la Para
Era un hombre con una enorme preparación intelectual y amigo personal del Padre Tomás de Villanueva (Santo Tomás de Villanueva) en 1504 lo encontramos ocupando el cargo de Provincial, de la Orden Agustina de Toledo, donde residía, siendo el principal interviniente en las conclusiones tomadas en el “Capítulo” (junta que hacen los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y para otros asuntos) celebrado ese año y en el que se dio por finalizada la “La Claustra”(regla monástica por entonces vigente y que, en esos momentos, se pretendía, y finalmente, muy poco tiempo después, se conseguiría cambiar).
1509 se complican las relaciones entre los Agustinos de Castilla y Toledo. En esta última provincia desde el Capitulo de 1504, se había dividido en “cuatro visitaciones”, dicha circunstancia no hizo que disminuyera la intención de conseguir la separación a los toledanos, que años más tarde terminó con gravísimas quejas ante el General de la Orden P. Egido de Viterbo, que desde el 1505 al 1508 había sido Provincial de Toledo. que se inclinaba por la disgregación, a P. dela Parra. En el Capítulo de 1509, de la Parra defendía la unión y perdió el provincialato a favor de P Ávila, por lo que los toledanos siguieron “r” que “r” con su empeño con la disgregación, cosa que consiguieron con la petición a Roma, un Breve de la sede Apostólica (Sede fundada con autoridad de su fundador, y era el Papado de Julio II) y que autorizo la separación.
Aquí ya estaba la cosa calentita, se había abierto una brecha entre Toledo y Castilla, con los consiguientes enfrentamientos y disputas. Y se consiguió que los discrepantes se mantuvieran en la obediencia, pero esto no había hecho más que empezar. Para liar la cosa un poco más de la Parra en 1510 volvió a ser provincial de Toledo. Momento en el que recibe una carta del P. General, indicándole que continuara con la reforma. Por otra parte, los Ermitaños de San Agustín le enviaron carta y le solicitaban ayuda para poner orden en lo que ellos consideraban “llaga abierta en el rebaño agustino” y le pide “haga valer su autoridad para, en el siguiente Capítulo Genera, pueda conseguir la unidad”.
Enfrascados en esta disputa cada una de las partes, de la Parra supo mantener sus convicciones. Pero sus opositores, entonces hicieron apelaciones contra él y ante notario, pensaron…, nos cargamos a este y ganamos la batalla. En 1511 hubo un Capitulo, específico de conciliación entre la provincia de Castilla y de Toledo, realizado en Burgos. Ya que los Toledanos habían conseguido un Breve del papa Julio II autorizando su disgregación y que había terminado con el acuerdo de mantener la unidad.
Siendo Prior de San Pablo de los Montes en Toledo, de la Parra se presenta a Vicario General de la Orden, en el que debió salir elegido. Pero Dámaso, encuentra una contradicción en las fechas y los cargos, pues lo encuentra en otra documentación como Provincial de Toledo y nominándose para el Capítulo que debiera celebrarse en dicha ciudad, como aspirante a prior de Salamanca.
En este momento sus opositores presentaron contra de la Parra barias acusaciones sobre ciertas irregularidades de carácter económico, no sé de que me suena esto, parece sacado de la misma actualidad, si cambiamos los nombres. Esas irregularidades supuestas, son por arrendamientos en enfiteusis (cesión perpetua o por largo tiempo del dominio útil de un inmueble, mediante el pago anual de un canon y de laudemio-derecho que se paga al señor- por cada enajenación –vender o ceder- de dicho domicilio) durante su mandato toledano, hechos que, según ellos aseguraban, ser claramente punibles y constatables según asientos realizados en el libro de Becerro del convento Toledano.
Pero esto no quedaba así, como así, cada uno tiraba de su lado de la manta, es decir, de sus amistades, de la Parra y Fr. Diego de Toledo, desde Burgos, en septiembre de 1511 enviaron cartas al Rey y al cardenal Cisneros para intentar unirse con Castilla y con posterioridad. El propio de la Parra viajó a Roma para conseguir apoyo para reforzar su criterio.
En el Capítulo 1521, en el que se debería ser juzgado de la Parra el 20 de abril en la ciudad de Toledo, como estaba previsto, no se pudo celebrar, entre otros motivos, porque de haberse celebrado se habría hecho, además con retraso y con un ambiente interno bastante alborotado u muy condicionado por que la ciudad toledana en esos momentos bullía en tensión bajo el liderazgo y fortaleza del comunero Padilla y de los frailes opuestos a de la Parra, y que para nada le iba a ir bien. De la Parra al encontrase débil y para pasar un poco desapercibido y escurrir el bulto, optó por pedir al Padre General que le dispensase de realizar la obligada y anual visita a los conventos y por otra parte que le apoyase en trasladar la sede en Capitulo pendiente de celebrar a otro sitio.
Finalmente, el lugar para el correspondiente Capítulo fue la ciudad de Salamanca, cosa que mosqueó a sus rivales, de la Parra estaba muy bien relacionado y sabía dónde y a quién pedir las cosas. Pero sus adversarios siguen vertiendo acusaciones contra él, insinuando que la petición de no realizar visitaciones era debida a intentar evitar que se destapen graves irregularidades.
Finalmente se sacó adelante el Capítulo, con una doble elección una para el puto amo, de la Parra en Salamanca y otra para Toledo.
Sus opositores movieron ficha, lo que decía, uno era listo y con recursos, pero siempre no hay que menos preciar al adversario. Celebraron Capítulo en el que salió elegido Fray Diego de la Torre que se unió al vice-vicario de Toledo y el Vicario General de Navarra y tras acusarle de graves crímenes y de crear enfrentamiento en la Orden, a la par que haber cometido otras diferentes irregularidades, que finalmente prosperaron, y le fastidiaron el provincialato salmantino, lo cual llevaba consigo la retirada de la vida pública. 1522 se encuentra de la Parra, libre y separado de todo cargo relevante o representativo. Al poco de esto, recibe una carta en la que se le acusa de no haber realizado la convocatoria del recién Capítulo con el consentimiento de la mayoría de los P.P. (Padres Priores) y con esto llegamos al primero de mayo de ese año, con una segunda misiva, al parecer con un retraso de cinco meses, del P. General por la que se le hacía saber “había sido llevado el asunto seguido contra él a los Vicegerentes de la Majestad Cesárea, los cuales lo sometieron a criterio de cuatro personas religiosas (no dicen si son de la misma Orden), quien, según se le informa, han sido determinando encarcelarlo y declarar Provincial de Salamanca –en sustitución a Fray Diego de la Torre”, manifestándole, además, “que había sido convicto de haberse ocupado de la cosas de la Provincia (refiriéndose a Toledo) produciendo discordia o escándalo en ella, por lo que quedaba privado de inmunidad”. Y para más acojone para de la Parra, el escrito concluía con una apostilla tan manida y recurrente frase, que aparecía en muchas acusaciones “absolución de una eventual y posible excomunión”.
Otro documento dice: “Fray F. de la Parra ha sido encarcelado por orden de los Vicegerentes del Emperador, ante quienes se había preferido llevar la causa”. No pudo ayudarle su amigo Santo Tomás de Villanueva, del que él, había recibido el hábito. Existe un documento en el que por primera vez sale del encarcelamiento, es un oficio del P. General de la Orden del 20 de marzo de 1523 en el que podemos leer que: “…teniendo presente la edad y los muchos trabajos realizados a la orden, se le exime de la jurisdicción del P. Provincial y se le da la facultad de retirarse a vivir con el P. Fray Pedro de Valverde, u otro compañero, por él elegido, en una Ermita”.
Según Julián Blázquez Chamorro, en su libro VILLAFENCA DE LA SIERRA y cito literalmente:
“El origen de este lienzo de tema agustino seguramente hay que relacionarlo con el convento agustino de esta Orden en el lugar de El Risco… Al salir de allí los frailes, por el decreto de expulsión de 1820, los objetos religiosos del convento fueron distribuidos por las iglesias de la comarca.”
Por lo que apunta Dámaso de lo anterior, es como una gracia a su persona, más bien encaminada a su jubilación, porque continua, diciendo, “esa inmunidad la había sido otorgada anteriormente por P. General”.
Es decir, que solo le valía si se quedaba en la citada ermita, que no se pasara ni un pelo, que de lo contrario no le venía a eximir de otra situación que vaya en contra da la superior jurisdicción.
A Dámaso, le llama poderosamente la atención, que el P. Santo Tomás de Villanueva, no hiciera nada en su favor, teniendo en cuenta que Villanueva era muy apreciado por el Emperador, Carlos I de España y V de Alemania, pero parece que hizo más peso, la parte contraria, los Capitulares de Toledo con Padilla a la cabeza y con la monja Doña maría de Aragón (Priora de Madrigal), que fueron los que intervenían en contra de la Parra, afines entre sí y que, de la Parra, no gozaban de muy buena prensa ni valoración entre ellos.
Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico.
Retrato atribuido a Lambert Sustris y a Tizano (c.1548) Wikipedia
Es ahora cuando viene el dilema, quiero decir, ¿por qué el Risco? Pudo ser cualquier ermita, ¿Pudo ser?, es probable que analizara el asunto y pensará que esta, ya la conocía y gozaba de una creciente veneración y a su vez atraía dineros en forma de limosna, pensemos que era una capellanía, y que contaba con una institución de rentas y de aportaciones de los feligreses y era sin duda un gran filón, siempre el perfil humano al lado de la pasta, era una garantía de bienestar.
Pero ese interrogante, no me llama tan poderosamente la atención, como el entramado inesperado, que llevó a de la Parra a prisión y a tener que retirarse, eso si fue una casualidad, al igual, que fuera a un retiro en una ermita, podían haberle excomulgado, o yo que sé, que Padilla le cortara la cabeza, o desterrado, pero no, tuvo que ser de esta otra manera. Su prestigio, tuvo algo que ver también en el castigo, ¿Por casualidad, por falta de apoyos, ser más débil que el rival y la diosa fortuna que le dio la espalda? Es aquí donde quiero parar y dar sentido al título de este punto.
Sigo con el texto de Dámaso, extenso y rico en detalles, según posterior documentación, sabemos que el retiro designado por los superiores de P. de la Parra, fue el eremitorio del Risco, donde llegó en compañía de Fray Pedro de Valverde, y sucedió en la primavera de 1523, casi 200 años después de la aparición de la virgen risqueña. También se le dice a de la Parra, y dicho por el Cardenal Cisneros, que debía optar por dedicarse a la vida solitaria y contemplativa. Imagino una peineta en la mano de fray Francisco de la Parra, eso sí, con todo la solemnidad religiosa del momento.
5.El convento.
Estamos ya en un punto intermedio del relato, ya hubo una semilla que fue la aparición de la imagen de la virgen del Risco, hubo unos brotes, como son las dos ermitas primarias, y ahora aparece la floración, que no es ni más ni menos, que el convento. Supongo yo, que todo esto es un acumule de casualidades, pienso que, es una trama en distintas fases y en distintas intenciones, que no tienen nada que ver, entre sí, ni es una continuidad programada, que no tienen nada que ver, desde un punto de vista conspiratorio, pero si del aprovechamiento personal lo uno de lo otro.
Veremos el nacimiento y también veremos cada vez más cómo, se amplia, su economía, así como su grandeza y poder. Cómo la sociedad más noble, quiere hacerse un sitio en el cielo prometido y divulgado por el clero, cómo, va donando capital, bienes y sobre todo terrenos, cómo, compran sus productos religiosos, e inmateriales, a precios astronómicos, dejándose enterrar en el suelo del convento y contratando misas con cántico y demás, aspirando a estar al lado de ese Dios, tampoco palpable y si tan rentable y que, poco a poco, ese poder aprisiona, cada vez más al pueblo más débil, y se apodera del mando de todo lo que tenga que ver con la economía y el susodicho poder que se le pone a tiro, y casi no hablaré de religión, tratándose de ella, más bien parece una novela conspiratoria, que la propia historia.
5.1. la petición o, trama del convento
Dámaso Barranco Moreno, ha sido un filón y un hilo, del que recurro, porque él, ha dedicado un libro entero y parte de otro a este tema, por otro lado, y ha conseguido muchos datos imprescindibles, también, es parte de su vida, y es morador del lugar. Al igual que yo, él tuvo una fijación sobre lo mismo. Es un referente en cuanto a interés sobre el Risco, y es por eso es que, cojo gran parte de sus relatos como argumento sólido para este texto, y que yo más tarde, los interpreto a mi manera.
Yo quiero disponer de todo lo escrito, por él y por cualquiera que pueda conseguir datos, todo lo que creo que es relevante para contar la historia la del Risco, me interesa tenerlo y unirlo todo, sé que esto me hace un poco espeso y hace de este proyecto algo demasiado extenso, pero quiero hacer el reportaje definitivo, es decir, que todo lo que yo crea que tiene que ver con el Risco, este en este proyecto.
A nadie le debe de extrañar, que una vez de la Parra en el eremitorio del Risco, se conformara con la contemplación y la humildad, tengamos en cuenta que este personaje, me llama mucho la atención que habiendo logrado estar en lo alto de la cima de la iglesia y dado su formación intelectual y dado su habilidad para las luchas internas y por el poder, se tenga que conformar con la sumisión en un triste eremitorio.
Como nos cuenta Dámaso, en el libro sobre el Risco, de la parra no se iba a quedar de brazos cruzados, con todo lo que él sabía y, sobre todo, lo que él conocía, sus contactos y amistades y sobre todo su ego, le hicieron no, conformarse con su sentencia al olvido. También era una persona acostumbrada a las comodidades y a lujos que, corresponden a toda una autoridad de la iglesia y a un mando en especial. Pues la historia la escriben los que saben hacer las cosas, y de la Parra, andaba sobrado de todo ello de hacer y deshacer, de orgullo, poder y ambición.
Empezó por dos amistades, uno era Fray Francisco Ruiz, que en esos momentos se encontraba en Roma, como Escritor de Letras Apostólicas del Papa Adriano VI que, por cierto, de la Parra también conocía a Adriano VI, porque antes de ser Papa, había ejercido como pontifico ya que había sido profesor del Emperador Carlos V. De inmediato solicitó que se le realizase donación el eremitorio del Risco a favor de la Provincia agustina de Castilla. Primero arrimaba la ascua, a su sardina, es decir, primero tenía que tener la posesión la Orden. Y luego después, solicitó promover la realización del convento.
En la Dádiva (acción de dar gratuitamente) ratificada, ese mismo año, por el reciente papa y sucesor del antedicho Adriano, el Papa Clemente VII, quien en su confirmación apostillaba en relaciona la personalidad y dignidad de los solicitantes lo que sigue: “Alabo el celo de la Religión, la bondad y ejemplaridad de vida y costumbres de los dos eremitas moradores del Risco”
Y sigo con textos de Dámaso; ya tenemos el inicio de los tramites, primero dirigirse a la cabeza del mando, y luego al resto era pan comido que, ya no podían negarse. Conseguido lo anterior, de inmediato de la Parra y el P. Valverde procedieron a tramitar sendas solicitudes; una ante el citado prelado abulense para que les permitiera de inmediato, poder “vivir en la ermita predicar en ella y en todo el obispado”, con lo cual, pedían derechos para poder hacer y deshacer. Y otra dirigida al señor de la Villa, para pedirle el terreno donde levantar el nuevo convento.
Lo concedieron también de inmediato, pero por aquél entonces era señor de Villatoro, Diego Hernández Dávila, quien era muy conocedor de la historia que le precedía y delataba a de la Parra y que sabía muy bien que, aquello era un pretexto para empezar allí un negocio más suculento, y le dijo lo siguiente: “non traxesen ganados ni gallinas, ni comprasen tierras ni heredades, sino que estuviesen allí solo para mantenerse de limosnas”. Podéis imaginar que no le hicieron caso alguno, el negocio es el negocio, si no, para que se ponen a hacer dicho convento, pero bueno, solo necesitaban el terreno, y eso ya se lo había concedido, lo demás ni caso.
“Una vez autorizaciones y terreno en su poder, al año siguiente (1525) se pudieron comenzar las obras del nuevo convento.”
5.2. El final de Fray Francisco de la Parra
Según Dámaso, nos sigue contando que dela Parra una vez conseguido el convento, regresó a la casa agustina de Toledo, puesto que está documentada su presencia a finales de 1533, fecha en la que se sabe que intervino como escrutador en la designación del jefe de la primera expedición enviada a Méjico, y que el 11 de enero del 1534, asistió a la profesión de las mantelatas (terciarias de la Orden) Elvira y Ana de S. Agustín. Más que regresas a Toledo, parece que fue una estancia temporal, que pasó allí una estancia navideña. También cita a Grijalva y Herrera; según manifestaciones del padre Vidal, éste hace morir a de la Parra en el convento de Toledo, Herrera dice de él que; "cansado de pleitos y deseosos de la quietud del alma se retiró al Risco, sin que las ofensas recibidas hubiesen apagado el fuego del amor con el que amaba a su Madre la Religión” y el P Vidal añade: “su efigie se venera en nuestro antiguo claustro” (refiriéndose al convento de Toledo)
Esto me parece muy creíble, pero encontré otro texto de José María Hernández Escorial en su libro “Villatoro Historias, Leyendas y Cuentos, en su página 138, donde manifiesta lo siguiente: “De esta manera, en 1530, la ermita se transformó en convento de la Orden de San Agustín. Francisco de la parra, tiempo después, fue confesor de Santa Teresa. Este agustino fue desterrado a Yucatán.”. aunque los dos, Dámaso y José María, hablen de Méjico, no tiene nada que ver la versión del uno y del otro, pero ahí las dejo para aumentar los datos sobre este personaje, tan polémico y activo fraile.
5.2.1. Un final inesperado, e incierto
Yo siempre pensé que, de la Parra, se hizo el convento pensando en sus intereses personales, y es lo que yo puedo leer entre líneas en todo su entramado casi conspiratorio, de hacerse a su medida un cenobio dónde reposar eternamente. pensemos que casi todos los personajes de esta alcurnia, y me refiero, a personas con una singular vida y poder dentro de la iglesia, se hacían para ellos, un sitio donde reposar y esperar allí el más allá, dentro de sus propios dominios conseguidos por ellos mismos, como firma y propósito final.
Puede también, que después de todo, el Risco no le pareciera un digno lugar para esperar subir al cielo, pero me extraña mucho que, de la Parra, no planeara al igual que planeó la construcción del convento, me extraña mucho, pues era lo habitual, si era él, el encargado de promover un convento en un lugar tan inhóspito, como digo, me extraña que esa no fuera su idea principal.
Al igual que el obispo Sancho se hizo una capilla en la catedral del Salvador, ya que él mismo contribuyó a su desarrollo y terminación, vamos que lo planeó, al igual que iba planeando la distribución de la misma, dado su poder. De la Parra, era de esperar que por lo menos tuviera ese pensamiento. O puede que quisiera regresar a un lugar más conocido y familiar para él, como Toledo, y eso explicaría el apunte que Dámaso encontró;"... siendo enterrado en el claustro del convento de Toledo.
Puede también que, otra vez el destino le jugara otra mala pasada y le despojara de sus intenciones, pues, no sería la primera vez, y sus fechorías en el pasado, se volvieran contra él para pararle los pies a sus desmesuradas intenciones, según el otro relato de José María H. Escorial, fuera desterrado a Yucatán. Su final queda como el de una novela, en suspense, digno de los personajes más carismáticos de la historia a la vez que su tiempo.