viernes, 17 de junio de 2016

Navalmoral de la Sierra II;

En Busca de la piedra de las Cien Cruces.

Cuando  no logras un objetivo, debes valorar todo lo que has hecho. Si recapacitas un poco, veras que más vale haber fracasado que no haberlo intentado.

El fracaso es relativo, primero tienes que plantearte si ese es el objetivo real que querías en un principio, o ese objetivo va ligado a otro que es más interesante que en el que as fracasado.

Bueno, este preámbulo es para decir que este día salimos a buscar un objetivo y no lo encontramos, pero para nada nos sentimos defraudados, todo lo contrario, vimos y percibimos sensaciones intensas y gratificantes…

…que es lo que tenemos marcado siempre como objetivo. Por lo tanto no hemos fracasado.


Cuando el grupo es numeroso, las satisfacciones van en la misma proporción. Esta vez damos la bienvenida a dos nuevos miembros.


Bien venidos… Isabel y Juanjo…




Comenzamos en el pueblo de Navalmoral de la Sierra, situado en la ladera sur de la sierra de la paramera, a unos 1042 metros de altitud. A dicho pueblo podemos llegar por dos lados, uno por el puerto de dicho nombre, o sea, por el puerto de Navalmoral (AV-900). También por la carretera que viene del Barraco que es la N-403, que igualmente pasa por Ávila. Bien, pues cogemos luego la AV-905, que pasa por San Juan de la Nava, ya sabéis, donde mataron un gato...

Pero antes unos curiosos datos sobre este pueblo, sacados de la Wiquipedia, que me ha resultado curiosos. 

Primero sobre el Nombre del pueblo:

...Cuenta la historia popular de Navalmoral que en los lavaderos de la “fuente del Chorro”, existío desde tiempos Prehistóricos un Moral de moras negras (Morus Nigra), que era tan gordo que para abrazar su tronco eran necesarios 5 o  6 hombres con las manos enlazadas entre sí. Eso fue lo que nos llevó a dar el nombre de Nava el Moral, que hoy es Navalmoral de la Sierra.

Y sobre su historia que data del siglo X, o XI.  

“…el 22 de julio del 1090, en plena reconquista cuentan la historia que un Caudillo Moro llamado Galarfrón, entró en el valle a hostigar a sus gentes, en este escrito aparece Navalmoral ya como población ya que el escrito habla de los pobladores de dicha Nava, al final los caballeros abulenses pudieron darle caza y acabar con él...”





Nosotros ajenos a estos conocimientos, y con la idea de ir a buscar la piedra de las 100 Cruces y la piedra del Madroño, aparcamos los coches, porque éramos once y necesitábamos más coches. Aparcamos donde la gran  piedra erguida a modo de Menhir, a la salida del pueblo y comenzamos la búsqueda.



Desde el emplazamiento donde dejamos los coches fuimos buscando la dirección a la salida del sol...




Empezamos a dejar atrás a sus gentes y otros pobladores como este, que está a puertas de su extinción. Pero este pueblo se resiste y todavía conserva muchos bichos de estos...







Nuestra grata sorpresa fue la cantidad de vegetación, en cantidad y tamaño...


Los fotógrafos abundaban este día...











Pasamos por caminos...






Saltamos por cercas de piedra...





Y por donde no conocíamos, pero el guía nos indicaba...





Todavía divisábamos el pueblo.





Hicimos un primer cambio de opiniones sobre la ruta a seguir...como si empezáramos a dudar...






La verdad es que yo empecé a ver el potencial del reportaje.. por la luz y la fantástica primavera...pero eso más tarde lo veréis.  






Empezábamos a intentar orientar al guía, al cual le reconocemos su aguante... y a nosotros el cachondeo que nos traíamos...






...el sitio se dejaba querer... ...estaba en un marco incomparable y en una época bellíí...sima  para las fotos...






No nos cansamos por los desniveles, porque no los había muy pronunciados, ni el sortear ramas y vegetación, parecía una marcha por una tierra virgen...


Decidimos subir a un alto para saber, si era posible ver dónde demonios andábamos, que por un lado no nos importaba un pimiento, mientras todo fuera como hasta ahora...














Para que tengáis una idea de donde estábamos, un vistazo de 180 grados...




Gredos y con nieve todavía...





Continuamos con la búsqueda y la marcha...



























Este es el punto donde el GPS, nos indicaba que debía estar la dichosa piedra de las 100 Cruces...pero...no la vemos...




¡Por cierto!... ¿Alguno ha visto a Raúl...?




Nada de nada...ni las cien cruces y el madroño, ni naaa...




Pero lejos de comernos la cabeza, optamos por disfrutar del magnífico día decampo.



















Seguíamos... pero disfrutando, claro...








Raúl, ...Rodríguez de la Fuente, nos ilustraba con sus conocimientos…










Estaréis con migo que no desperdiciamos el día ni mucho menos, ¿Verdad..?




Llegamos a la civilización, y contemplamos sus labores...y sus secretos, que nos costó una reprimenda por meternos donde no nos llaman...





Y con esto y un bizcocho...regresamos sin avistamientos de cruces en piedras, ni nada que se lo parezca...










Pero sin dejarnos nada que contar, ni inmortalizar...




De nuevo Raúl de la jungla, nos da una nueva lección de serpientes...






 Fin.

…Pero de la caminata...

Ahora Bichos y Flores….




























































Por fin la encontramos...
...la Piedra de las 100 Cruces y la piedra del Madroño.



¿Sabéis donde las encontramos...?




En Internet...


Fin.



Jamm.

Nada se pierde...
...si lo que buscas está en ti.





















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